• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

El Bichólogo

Traduciendo la naturaleza en datos estratégicos para un futuro Nature-Positive

  • Home
  • About Us
  • Contact Us
  • Block Examples
  • Landing Page

parques nacionales

Mi primer trabajo como biólogo y cómo lo conseguí

23/11/2017 by Bichólogo 32 comentarios

Encontrar un trabajo cualificado y bien remunerado es la aspiración de cualquier persona cuando comienza una carrera. Y los biólogos, por supuesto, no somos una excepción. En un mundo tan competitivo como el actual, cada vez hay más profesionales preparados y cada vez se requiere más y más experiencia que, paradójicamente, sólo se puede conseguir trabajando.

Mi pimer trabajo de biólogo y cómo lo conseguí

Por ello, el lograr su primer trabajo es una enorme victoria para cualquier profesional. Y yo tuve la inmensa suerte de empezar a trabajar en uno de mis rincones favoritos de la geografía extremeña. Así que, hoy os voy a contar cómo conseguí yo mi primer trabajo, en qué consistía y lo que me supuso a nivel tanto personal como profesional.  Acomódate y acompáñame en este viaje por mis recuerdos y mi experiencia 😉

El primer trabajo

El primer trabajo siempre tiene algo de especial. Pero lo es mucho más cuando lo realizas en uno de los entornos más espectaculares de la geografía española y uno de los epicentros del turismo ornitológico de Europa: el Parque Nacional de Monfragüe. Ahí es nada 😛

Nuestra función iba a ser la de instalar cajas-nido para paseriformes en el, por aquel entonces, Parque Natural de Monfragüe. Un total de mil cajas-nido, nada más y nada menos. Nosotros debíamos buscar la localización e instalarlas, georreferenciándolas para poder realizar un seguimiento de ocupación en años posteriores.

Suena genial, ¿verdad? Pero seguro que te estarás haciendo la pregunta del millón: ¿cómo conseguí todo esto? Pues ahora mismo voy a contarte mi historia 😉

Una búsqueda infructuosa

Cuando al fin terminé la carrera estaba exultante de alegría. Había alcanzado una meta importantísima y ahora se abría un enorme y desconocido abismo ante mí. Tenía que buscar un trabajo.

Pero lo primero que hice después de la carrera fue tomarme un merecido descanso. De hecho, justo en esas fechas, me surgió la oportunidad de irme de voluntario a la Reserva Nacional de Lachay. Y después de eso dos meses intensos, me puse a buscar trabajo de la única forma que sabía. Comencé a buscar ofertas de trabajo en internet, preparé un currículo estándar y comencé a enviarlo como un loco a todos lados. Mandé decenas de currículos. A veces modificaba un poco el correo pero, en general, usaba el mismo modelo para todas las ofertas. Vamos, que hice todo lo que NO se debe hacer para buscar trabajo :P.

Y así me fue. Recibí algunas contestaciones en las que me rechazaban de forma amable, pero la inmensa mayoría de los correos quedaron sin contestación. Mi solicitud era una de tantas, un joven graduado en biología, con alguna experiencia en voluntariados y en el grupos de investigación. Sí, tenía cierta experiencia, pero no la suficiente como para atraer la atención de alguien que no me conocía absolutamente de nada.

Y así pasaron varios meses. Cada vez enviaba menos currículos, pues estaba profundamente desilusionado. Veía que todo mi esfuerzo era en vano, que no había manera de encontrar esa oportunidad que me permitiese demostrar mi valía como profesional en esto de la biología. Así que hice lo que mucha gente suele hacer en estos casos: seguir formándome.

Si la oportunidad no surge, hay que crearla

Por aquel entonces tuve ocasión de apuntarme a un curso de intérprete y guía de naturaleza extremeña. Se trataba de un pequeño curso de posgrado, y como es un área que me apasiona (¡cada vez más!), ni corto ni perezoso, decidí inscribirme. Los cursos de formación no sólo te permiten adquirir nuevos conocimientos, sino conocer a otros profesionales (o futuros profesionales) con los que puedes ir alimentando tu red de contactos.

El curso resultó ser muy interesante por diversos motivos. No sólo me permitió ahondar en un campo fascinante como es el turismo de naturaleza, sino que también me ofreció una oportunidad tan curiosa como inesperada: una cena. Sí, una cena para celebrar el 25 aniversario de la licenciatura de biología en la Universidad de Extremadura. A la cena asistirían el rector, el decano de la Facultad de Ciencias, profesores del curso, representantes del Colegio Oficial de Biólogos en Badajoz, y dos alumnos de la licenciatura de biología. Para este fin, y como habían terminado las clases oficiales, durante el curso de guía preguntaron si alguno estábamos interesados en asistir. Tanto Nando como yo no tardamos en apuntarnos, viendo la posibilidad de conocer gente y, de paso, tomar una buena cena de gratis 😛 Pero en aquel momento no nos imaginamos que íbamos a conseguir mucho más 😉

El día llegó y nos presentamos a la hora y en el sitio acordados. Nos sentamos junto a algunos profesores del curso, a los que ya conocíamos y con quienes habíamos hablado. Todo discurrió con una conversación amena e interesante y una buena ración de comida, algo que nunca está de más 😛 

Unos y otros compartimos experiencias, y nosotros hicimos contactos interesantes, alguno incluso nos dio pie a alguna oportunidad interesante que no terminó de cuajar.

El caso es que la cena pasó, el curso terminó y ya nos olvidamos del tema. Pero un buen día recibimos una llamada donde uno de los asistentes a la cena nos ofrecía la oportunidad de trabajar en una Parque Natural colocando cajas nidos para paseriformes.

El hecho de habernos conocido en persona, el haber compartido con ellos nuestra propia experiencia laboral, hasta entonces más o menos restringida al ámbito académico, fueron el desencadenante de que nos ofreciesen el puesto a nosotros, sin tan siquiera haber realizado una entrevista previa a toda una serie de candidatos desconocidos,

Imagina cuál fue mi sorpresa. ¡Un trabajo! ¡Uno de verdad! ¡Y de biólogo! No cabía en mí de ilusión y alegría jeje Además, estaría en uno de mis sitios favoritos por aquella época (¡y hoy en día!): el Parque Nacional de Monfragüe. Todo era perfecto. Así que me lancé a aceptarlo.

¡Comienzo a trabajar!

Lo primero fue darme de alta en el Colegio Oficial de Biólogos de Extremadura y hacerme autónomo, siendo esto último muy caro y todo un engorro en España por aquel entonces (aún lo es hoy, pero al menos ha mejorado un poco). Una vez hechos todos los trámites tocaba firmar el contrato y empezar a trabajar 😉

Y el siguiente paso fue mudarme al entorno del Parque de lunes a viernes, en concreto a Malpartida de Plasencia, junto a los que serían mis dos inseparables compañeros de trabajo. Allí instalamos nuestro centro de operaciones (por cuenta de la empresa) y desde allí salíamos cada día para sembrar de cajas-nido el Parque.

Descubriendo un Monfragüe nuevo

Trabajar en Monfragüe me supuso no sólo poder disfrutar diariamente de algunos de mis rincones favoritos, sino que permitió explorar lugares a los que el gran público no puede acceder. Estuvimos instalado cajas-nido en algunas zonas de acceso restringido, siempre bajo la atenta mirada de la guardería del parque. Y puedo decirte que es uno de los momentos que más he disfrutado.

Buitre leonado en el Parque Nacional de Monfragüe

Aunque no era un trabajo muy técnico, el pasar largas horas en mitad de la naturaleza es algo que siempre resulta muy reconfortante. Viajes por caminos y pistas en vehículos todoterreno, largas caminatas por el monte y mucho aire puro, sin el ruido y la compañía de un sinfín de turistas. Todo esto  te brinda, además de una enorme tranquilidad,  la posibilidad de encuentros cercanos con infinidad de fauna, algunos tanto llamativos como ciervos, jabalíes e incluso un tejón, que nos estuvo gruñendo (y acompañando) hasta que salimos de su territorio.

Por supuesto, también es fácil encontrarse con otros bichejos muy interesantes pero que pasan más desapercibidos si no tienes el ojo entrenado y atento, como pequeñas aves, anfibios, reptiles o pequeños carnívoros, como  el zorro (Vulpes vulpes), la gineta (Genetta genetta) o la diminuta comadreja (Mustela nivalis). Incluso, llegamos a encontrarnos en medio de una dehesa donde pudimos encontrarnos varios nidos impresionantes de buitre negro (Aegypius monachus). Toda una vivencia.

Comer a los pies de un arroyo, bajo la abigarrada sombra de un bosque galería, o perderse en medio de un denso bosque mediterráneo, deleitarse con el canto de un sinfín de aves o quedarse maravillado ante el brutal espectáculo de un centenar de buitres devorando una carroña, son experiencias que no es fácil vivirlas en un lugar atestado de turistas. Es una forma de estar en contacto directo con la naturaleza, en conexión directa y profunda con la naturaleza.

Y por si fuera poco, estuve trabajando para mejorar y fortalecer las poblaciones de paseriformes, aportando nuevos refugios y zonas de cría, poniendo mi granito de arena para aumentar la biodiversidad de un lugar ya de por sí maravilloso. ¿Qué más se puede pedir? 🙂

Resumiendo

Lo primero que os quiero destacar de esta historia es que los medios tradicionales de buscar trabajo ya no funcionan. Cada vez hay más profesionales sobradamente cualificados que aspiran a un mismo puesto de trabajo. La globalización de las comunicaciones y la mayor movilidad han logrado que cualquier persona pueda aspirar a un trabajo en cualquier parte del mundo. Y los reclutadores reciben cientos de currículos que apenas difieren unos de otros. Hay que destacar.

En segundo lugar, nunca me cansaré de la importancia FUNDAMENTAL de hacer contactos. El networking, palabra muy de moda hoy en día, es casi con total seguridad, una de las formas más comunes (y fáciles) de conseguir un trabajo. Hay que aprovechar cada oportunidad, por pequeña que sea, de crear nuevos contactos profesionales. ¡No lo olvides!

Y entrando ya en un ámbito personal, esos meses en Monfragüe supusieron una experiencia difícil de explicar con palabras. Fue mi primer empleo real como biólogo y me aportó una gran experiencia profesional. Pero es que, además, disfruté de grandes experiencias en un entorno inigualable e hice amigos que aún hoy en día (14 años después) aún mantengo.

Pero lo más importante de todo es que lo disfruté intensamente y guardo un recuerdo excepcional de ese primer trabajo. Además, me sirvió para adquirir muchas tablas, no sólo en el trabajo en sí, sino en el trato con mis jefes y mis compañeros. Pero sobre todo, me ayudó a adquirir esa confianza tan necesaria en uno mismo, a demostrarme que todo lo que había aprendido en la carrera podía y sabía aplicarlo. Y para demostrarme, una vez más y de forma definitiva, que la biología era mi vocación.

Y hasta aquí el post de hoy. Espero que te haya gustado y que me cuentes tu opinión. O también la historia de tu primer trabajo, o de lo que estás haciendo para conseguirlo. No te cortes y deja un comentario, mándame un correo o usa el formulario de contacto. ¡Hasta la próxima!

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogo, cajas-nido, contactos profesionales, inserción laboral, Monfragüe, networking, parques nacionales, profesión, trabajo

Entrevista a Ernesto Málaga

23/06/2016 by Bichólogo Deja un comentario

El entrevistado

Ernesto es un biólogo todo terreno. Actualmente trabaja en la empresa privada, en temas de consultoría ambiental, y es especialista en recursos ambientales. Pero su experiencia va mucho más allá, pues trabajado en varias áreas protegidas de Perú e incluso ha sido director de algunas de ellas. Y he conseguido que comparta su dilatada experiencia con nosotros a través de esta entrevista 😉

Ernesto, en pie, junto al cartel que anuncia el Santuario Nacional Lagunas de Mejia
Ernesto, a la derencha, en la entrada de al Santuario Nacional Lagunas de Mejía

Conocía a Ernesto de casualidad, en una charla aquí en España. Pero gracias a ello, por avatares del destino, pude embarcarme en aquel viaje maravilloso a Perú, donde tuve ocasión de trabajar con él en la Reserva Nacional de Lachay durante algo más de un mes, haciendo un estudio de la caracterización del hábitat del canastero de los cactus (Pseudoasthenes cactorum). Así que poder entrevistarle me ha traído muy buenos recuerdos. Espero que disfrutes la entrevista tanto como yo. No tienes desperdicio 😉

La entrevista

1. ¿Cuáles son las principales atribuciones de un director de un área natural? ¿En qué consistía tu trabajo diario?

Es difícil generalizar las atribuciones del director de un área natural, debido a que estas no son las mismas en todas las áreas. Las leyes de cada país establecen las obligaciones y atribuciones de los encargados de manejar las áreas protegidas y estás leyes pueden ser muy distintas en cada país. Si dejamos de lado las particularidades de cada área y país, los encargados de manejar las áreas son en esencia los responsables de que se cumplan sus objetivos de conservación y entre sus atribuciones están: organizar y dirigir las actividades de vigilancia y protección del área y en caso de infracciones a las leyes, impedir y detener las actividades que afecten los recursos naturales; dirigir y otorgar permisos para las actividades de extracción o aprovechamiento de recursos en conjunto con la población local; dirigir el uso turístico de las áreas protegidas con el apoyo del personal del área; promover la difusión de los recursos naturales del área y organizar la educación e interpretación ambiental; promover y autorizar las actividades de investigación científica. Para priorizar el trabajo diario un buen consejo es tener siempre en mente los objetivos de creación y desarrollo que tiene cada área natural y enfocarse en avanzar diariamente en el logro de esos objetivos. El trabajo diario varía de acuerdo a la estación del año, la época de mayor turismo, la época de migración de las aves, el periodo de mantenimiento de los senderos turísticos, siempre se busca estar en armonía con los ciclos naturales y artificiales. El trabajo diario se divide entre visitar el área y concluir el papeleo pero eso suele variar con la época del año.

2. ¿Cómo se puede entrar a formar parte del sistema de áreas protegidas? ¿Por méritos? ¿Examen? ¿Desde la empresa privada?

En Perú es obligatorio pasar por un proceso de selección donde se evalúan los méritos del postulante. Es muy valorado tener experiencia previa como voluntario, haber sido investigador científico o guía turístico en un área natural protegida. Cualquier candidato debería poder demostrar que ha vivido y trabajado exitosamente, entre tres a seis meses como mínimo en un área natural protegida antes de formar parte de la administración de las áreas protegidas. Esto es porque siempre vemos a muchos románticos que quieren trabajar en las áreas protegidas pero luego abandonan porque se dan cuenta que extrañan mucho a sus padres o a su novia o al internet o los salones de baile. Las áreas protegidas no son para todo el mundo y es normal que sea así, por ello debes demostrar que te gusta mucho el campo y que estás muy cómodo en la naturaleza para trabajar en ellas. También se puede ingresar a través de una organización privada (sin fines de lucro) si es que esta tiene un contrato con el estado para administrar un área natural protegida, esta opción existe en Perú pero puede que no esté desarrollada en otros países. En mi caso para ingresar al sistema nacional de áreas protegidas evaluaron mi experiencia previa de voluntario e investigador, me tomaron un examen de conocimientos y me hicieron una entrevista personal.

3. ¿Qué otros conocimientos, aparte de los biológicos, ha de tener alguien que se involucre en las gestión de áreas protegidas?

Recomiendo que intenten conocer lo siguiente: Normas Legales: debes conocer muy bien la legislación de áreas protegidas si quieres colaborar. Manejo Turístico: si es un área donde existe este uso es útil tener idea del manejo del turismo. Técnicas Forestales: si los bosques y árboles son muy abundantes o importantes serán útiles tus conocimientos forestales. Pedagogía, manejo de audiencias: La educación ambiental es importante en todas las áreas naturales te será importante como educar al público. Sistemas de información geográfica: necesario para todas las áreas. Idiomas extranjeros: básico en áreas con turismo. Mecánica automotriz y de motores fuera de borda: los coches y botes suelen quedar atrapados-varados lejos de cualquier tipo de ayuda, suele ser muy útil saber de mecánica. Primeros auxilios: puedes salvarle la vida a tus compañeros o ellos a ti.

4. ¿Cuánto hay de trabajo de campo y cuánto de papeleo en la gestión de un área protegida? ¿Es un trabajo político y burocrático o hay un equilibrio con el trabajo en contacto con la naturaleza?

Hemos aprendido que solo se puede decidir y manejar las áreas protegidas con un amplio conocimiento de su realidad y esto exige salir al campo y tener conocimiento directo del estado de los recursos naturales, por ello ninguna gestión de las áreas protegidas puede ser mayormente desde la oficina. Sin embargo eso no disminuye que exista burocracia y excesivo papeleo en el sistema de áreas protegidas especialmente siendo una institución estatal. Con el incremento de responsabilidades más trabajo de escritorio se deberá resolver. Dividir las actividades diarias entre conocimiento preciso del estado del área y actividades de apoyo a la gestión suele tomarte todo el día. Un equilibrio entre ambas es difícil pero no imposible. Depende mucho del estilo de trabajo que uno mismo se imponga, algunos prefieren dirigir la mayor parte desde la oficina, otros tratan de pasar la mayor cantidad posible de tiempo en campo.

5. En el organigrama de un área natural, ¿qué puestos puede desempeñar un biólogo? ¿En cuántas de ellas existe un contacto más o menos directo con la fauna?

Un biólogo puede trabajar en todos los puestos de un área natural, dependerá de sus capacidades cuantos puestos pueda llegar a ocupar. El puesto de administrador, que es quien debe vigilar los gastos, la contabilidad, las compras y los almacenes es el más difícil para un biólogo y casi ninguno de nosotros lo logra dominar pero creo que podríamos lograrlo si dejáramos de mirar tanto los bosques y la fauna. Los biólogos que trabajan en áreas naturales deben conocer muy bien las leyes sobre protección del patrimonio natural y deben tener la actitud y el carácter necesario para defender legalmente y a menudo con tu propia integridad física, las áreas protegidas. Un biólogo que defiende las áreas protegidas debe desempeñarse a menudo como alguien que se apoya mucho en sus conocimientos técnicos para actuar como un abogado-policía en defensa del ambiente y este tipo de labor es muy útil para todos aquellos que trabajan en áreas donde existen amenazas graves a la conservación. Los biólogos que pueden desempeñar distintas funciones y tener varias facetas suelen ser los mas útiles. Los biólogos en áreas naturales donde existe un uso turístico del patrimonio natural tienen atribuciones y un trabajo diario distintos a los de un biólogo en un área sin turismo. En este caso se requiere estar vigilantes de los posibles impactos del turismo sobre el ecosistema y al mismo tiempo debes poder ponerte en el lado del turista sin descuidar la protección del área natural que es siempre lo primero. Nuevamente los Biólogos polifacéticos pueden desempeñarse con éxito si conocen lo suficiente de la industria del ecoturismo como para plantear alternativas con el menor impacto posible a las áreas protegidas. Los guarda parques que son quienes deben vigilar y recorrer diariamente las áreas protegidas son los que mayor contacto tienen con la fauna, porque su contacto con ella constante aunque algo distante. Sin embargo algunos biólogos investigadores son quienes llegan a estar en un contacto más estrecho con la fauna por breves periodos por la misma naturaleza de sus investigaciones.

6. ¿En qué áreas naturales de Perú has trabajado? ¿Cuál fue tu favorita?

He trabajado en Lomas de Lachay, Lago Junin, Bosque de piedras de Huayllay, Santuario Historico de Chacamarca, Parque Nacional Huascaran, Lagunas de Mejía y en la Reserva de Islas, Islotes y Puntas Guaneras. Lachay y Lagunas de Mejía fueron mis áreas favoritas.

Observando fauna en el Santuario Nacional Lagunas de Mejía
Guiando a grupos de turistas dentro del Santuario Nacional

7. ¿Qué tipos de proyectos o estudios has promovido o llevado a cabo en las distintas áreas protegidas en las que has estado?

En muchas áreas naturales tenemos deficiencias en infraestructura o equipamiento y por ello he trabajado en proyectos que han buscado dotar de mejores condiciones y capacidades de trabajo al personal que trabaja en las áreas protegidas, por ejemplo en Lachay apoyamos en el proyecto de la construcción de su nueva sede administrativa y de una Escuela de Educación Ambiental en el interior del área natural, esto permitió mejorar las capacidades del área y posicionarla como un sitio educativo sobre la naturaleza. Por mi formación como biólogo he tratado de apoyar la mayor cantidad posible de investigaciones en flora y fauna dentro de las áreas protegidas aunque he tenido pocas oportunidades de conducir mis propias investigaciones, sin embargo la generación de conocimientos que hemos promovido ha sido ampliamente mayor que las que yo hubiese podido emprender individualmente o en equipo. Algunos estudios que apoyamos han sido importantes para entender cómo funcionan los ecosistemas de las áreas protegidas donde trabajamos, por ejemplo los estudios de Margarita Arana en Lachay fueron importantes para conocer como fluctúan las poblaciones de roedores en las lomas. En Lagunas de Mejía apoyamos las labores de campo para el Atlas de aves playeras del Perú.

8. ¿Se hace ciencia en los espacios naturales protegidos o simplemente se conserva lo que ya existe?

El conocimiento científico es imprescindible para manejar las áreas naturales protegidas, no se puede conservar lo que no se conoce. Por ello siempre debe hacerse ciencia en los espacios protegidos. El conservar un espacio sin saber que alberga ya no es válido en la ciencia de la conservación. El paradigma de que las áreas protegidas son castillos que solo debemos defender ha sido cambiado por el de Castillos con tesoros que debemos descubrir, comprender y compartir. Para conservar se debe hacer ciencia.

9. ¿Cuáles son las mayores amenazas para las zonas protegidas a las que te enfrentaste durante tu gestión?

Existieron muchos casos particulares que sería largo enumerar, un resumen de las mayores amenazas a las que nos enfrentamos incluye a: el cambio de uso del suelo alrededor y dentro de las áreas protegidas, la presencia de especies exóticas invasoras, la práctica del sobrepastoreo, la sobrepesca y la pesca ilegal, la contaminación con agroquímicos y aguas residuales y los impactos del turismo desordenado. Estas amenazas fueron comunes a varias áreas protegidas y son las que mayores esfuerzos requirieron.

10. ¿Y cuál ha sido tu experiencia más reconfortante al cargo de alguna de estas áreas naturales protegidas?

Lo más reconfortante fue que en algunos casos logramos la confianza de la población local en que es posible conservar las áreas protegidas en armonía con el desarrollo económico y social de las comunidades vecinas. Fue esperanzador el saber que los espacios protegidos pueden persistir con el apoyo de los que los rodean. Esto ocurrió en varias áreas y en distintos momentos. Otro motivo de confort es el que se logra frecuentemente a veces diariamente cuando logras explicar a los visitantes de las áreas protegidas la importancia de conservar la flora y fauna, y adviertes que realmente algunos quedan interesados e intentan comprender lo que les explicas, especialmente si son niños. Ese tipo de experiencias son muy reconfortantes y pueden ser comunes en las áreas protegidas. Algunas otras experiencias reconfortantes pueden haber sido más personales e individuales: como el conocer donde se pueden ver especies endémicas o amenazadas y tener el privilegio de verlas continuamente o tener acceso a lugares donde muy pocas personas suelen estar por ser de zonas de protección estricta para la fauna o flora u otras situaciones parecidas.

11. ¿Cómo ves el ecoturismo? ¿Enemigo de la conservación o herramienta útil de concienciación?

El Ecoturismo es por definición una actividad amigable con el ambiente y es muy útil para conservar al ser un uso no consuntivo del paisaje. En muchas áreas hace falta desarrollar actividades de ecoturismo para disminuir el consumo de los recursos naturales en las áreas protegidas. Pero sigue siendo una actividad económica y su desarrollo desordenado puede ocasionar impactos. Estoy a favor del ecoturismo en las áreas protegidas porque es una herramienta para la conservación pero debe ser estrechamente regulado para evitar sus potenciales efectos negativos.

12. ¿Es fácil compatibilizar la protección de un área natural con el ecoturismo? ¿Cuáles son los principales retos a los que te has enfrentado?

No es fácil compatibilizar el turismo y las áreas protegidas, debido a que puede llegar a afectarse de forma casi irreversible el ambiente con los impactos del ecoturismo. Ejemplo: la invasión de especies de plantas exóticas invasoras es común en los senderos de las áreas protegidas por donde ingresan visitantes desde campos de cultivo vecinos, o la erosión de los zapatos de miles de visitantes sobre Kms de senderos en suelos muy delgados y frágiles es una amenaza en áreas protegidas pequeñas. El área de los efectos de borde de las actividades turísticas en relación al área total protegida es uno de los principales factores que tomo en cuenta para este tema. Los retos para que el turismo no sea declarado una amenaza suelen provenir desde la industria turística local y nacional

13. Actualmente ejerces como consultor ambiental para empresas privadas. ¿En qué consiste, a grandes rasgos, tu trabajo?

Observo cuales son los asuntos ambientales significativos de la gestión o desarrollo de los proyectos que tiene una empresa. Aconsejo sobre las mejoras y recomiendo los cambios que deben efectuarse para que la empresa no tenga inconvenientes en la ejecución de sus actividades desde el punto de vista ambiental. Efectuó evaluaciones ambientales y evaluó las que hacen otros y propongo medidas en caso se evidencie que hay afectaciones a la calidad ambiental o a la flora o fauna.

14. ¿Cuándo estabas más en contacto con la naturaleza, cuando trabajabas en el sistema de áreas protegidas o en el mundo de la consultoría medioambiental?

Nada se compara a trabajar en un área natural protegida en términos de estar en contacto con la naturaleza. Casi ningún otro trabajo te puede poner tan en contacto con el mundo natural. Sin embargo suele ser mucho más relajado estar en contacto con la naturaleza cuando no tienes la responsabilidad de cuidarla y protegerla como en un área protegida, por lo que puedes disfrutarla con mucha más calma.

15. ¿Qué consejos les darías a los lectores a los que les gustaría trabajar en algún área protegida de su país? ¿Y a los que quieren probar suerte en el mundo de la consultoría medioambiental?

Para trabajar en las áreas protegidas se debe ganar experiencia previa y capacitarse antes tanto como sea posible. No todos pueden llegar a trabajar en un área natural protegida pero si te sientes muy cómodo viviendo en medio de la naturaleza y tienes mucho interés y convicción de querer trabajar en este tema debería intentarse. Se puede encajar mejor en algunas áreas protegidas que en otras de acuerdo a tus capacidades personales. Un buen estado físico que permita recorrer las zonas silvestre y la capacidad para un trato amable y gentil con cualquier visitante pueden ser útiles desde el inicio, pero muchas personas al inicio no hemos tenido la capacidad física necesaria o la empatía y capacidad de comunicarnos con el público que era necesaria pero fuimos desarrollando estas habilidades con la práctica. Los consultores suelen ser los que saben mucho de todo y de nada al mismo tiempo, porque solo después de haber trabajado extensamente en algún campo puedes dar consejo y porque siempre estarás atrasado si solo cuentas con tu experiencia anterior para aconsejar y proponer soluciones nuevas. Les aconsejo disponer de toda la experiencia previa disponible (propia o ajena) y de la última información y tecnología que estén disponibles para tener éxito en la consultoría ambiental. Suerte con ello.

Más información

Podéis saber más de Ernesto consultando su perfil profesional en linkedin. También podéis seguir sus observaciones de fauna en su perfil dentro de la plataforma de ciencia ciudadana iNaturlist.

Y hasta aquí la entrevista de hoy. Creo que ha sido una entrevista de lo más completa y aplicada. ¡Y me ha hecho recordar tantas cosas de mi viaje a Perú! Pero ahora prefiero que me cuentes tú tu opinión. ¿Qué te ha parecido la entrevista? ¿Te gustaría trabajar en algún área protegida de tu país? ¿Tienes alguna experiencia parecida? ¡Te espero en los comentarios!

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: Entrevistas, Podcast Etiquetado como: áreas protegidas, biología, biólogo, conservación, entrevista, parques nacionales, trabajo de campo, trabajo de oficina

Footer

Design

With an emphasis on typography, white space, and mobile-optimized design, your website will look absolutely breathtaking.

Learn more about design.

Content

Our team will teach you the art of writing audience-focused content that will help you achieve the success you truly deserve.

Learn more about content.

Strategy

We help creative entrepreneurs build their digital business by focusing on three key elements of a successful online platform.

Learn more about strategy.

Copyright © 2026 · Genesis Sample On Genesis Framework · WordPress · Acceder