• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

El Bichólogo

Traduciendo la naturaleza en datos estratégicos para un futuro Nature-Positive

  • Home
  • About Us
  • Contact Us
  • Block Examples
  • Landing Page

networking

¿Cómo conseguir contactos en biología?

18/07/2019 by Bichólogo 7 comentarios

El mundo laboral se ha transformado y con él, la forma de buscar trabajo. El currículo no está muerto, ni mucho menos, pero no tiene la importancia capital que tenía antes. El 70-80% de las ofertas laborales (las más jugosas, por cierto) no aparecen en portales empleo.

Como dice la canción, los tiempos van cambiando, pero nadie nos ha enseñado a cambiar con ellos. Así que… ¿cómo podemos encontrar trabajo en los tiempos que corren? La respuesta es a través de los contactos profesionales. 

Haciendo newtworking en el ámbito de la biología

En este artículo voy a contarte qué son los contactos profesionales, qué es el networking, cuáles son los mejores sitios y momentos para empezar a trabajar tu red de contactos y mi propia experiencia personal. Prepárate, porque este post puede ayudarte y mucho a abrirte puertas en el mercado laboral. 

¿Qué es un contacto profesional?

Seguro que a estas alturas de la película ya has oído hablar de la famosa red de contactos profesionales  y cómo debes empezar a trabajarla cuanto antes. Pero antes de empezar a tejer dicha red habrá que dejar claro qué es un contacto.

Los contactos profesionales son todas aquellas relaciones basadas en la confianza mutua en las capacidades, habilidades y conocimientos de nuestro interlocutor. Además, se trata de una relación bidireccional, en la que ambas partes obtienen valor, ya sea en forma de diálogo, intercambio de conocimientos, aprendizaje, nuevos puntos de vista u oportunidades laborales. Un win-win en toda regla. 

Dicho así suena mercantilista, pero no lo es. Este tipo de relación es más parecida a una simbiosis que a un mutualismo. Además, la relación profesional puede profundizarse tanto como se quiera. De hecho, mis mejores contactos profesionales se han convertido en auténticos amigos, y el aspecto meramente laboral es más bien algo secundario que complementa nuestra relación. 

Contactos Vs. Enchufes

¿En qué se diferencian?

Contacto

  • Basadas en la confianza 
  • Beneficio mutuo
  • Requieren tiempo

Enchufe

  • Basadas en interés
  • Sólo uno se beneficia 
  • No necesitan cultivarse

Conclusion:

Ningún contacto te va a recomendar para un puesto si no confía totalmente en que lo harás bien. De lo contrario, estaría poniendo en riesgo su propia reputación y profesionalidad. El enchufe, por su parte, no tiene nada que ver con la adecuación de un perfil a un puesto, sino más bien al capricho arbitrario (y cambiante) de alguna de las partes. ¿Cuál de los crees que debes trabajar?

¿Por qué son importantes los contactos?

Como te comentaba en la introducción, la mayor parte de las ofertas de empleo no se publican en los portales generalistas. Esto es debido a que las empresas e instituciones no quieren arriesgarse en contratar a alguien que no resulte adecuado para el puesto y prefieren jugar sobre seguro.

Normalmente, primero se pregunta entre los profesionales del sector. Si no, o de forma paralela, se realiza una búsqueda de perfiles específicos en redes sociales, especialmente en LinkedIn. Finalmente, sin ninguna de estas técnicas da sus frutos, entonces es cuando se pasa a los portales generalistas. Por eso, la mayor parte de la oferta laboral nunca llegará a nuestros ávidos ojos. 

Con todo esto, ya te habrás dado cuenta de que es importantísimo conocer a profesionales de tu sector y trata de establecer relaciones profesionales con todas aquellas personas influyentes.

Recuerda…

Para que se forje un buen contacto profesional, es importante que el aporte de valor sea mutuo. No tiene por qué ser parejo, pero sí que ambas partes deben salir beneficiadas de alguna manera. 

¿Dónde puedo hacer estos contactos?

Mucha gente me pregunta cómo puede empezar a construir su propia red de contacto. Son muchos los lugares donde se puede hacer networking (que no es más que un anglicismo pretencioso que sustituye a charlar con colegas en los ratos muertos :P).

A continuación, voy a enumerarte cuáles son los mejores lugares y momentos para entablar conversaciones con otros profesionales de tu sector. 

1. La Universidad

Sin duda alguna, la Universidad es un sitio fantástico para empezar a cultivar tu red de contactos. Por un lado, tienes a tus propios compañeros de carrera. Además, cuentas con la gran ventaja de que muchos de ellos se convertirán en tus amigos, incluso muchos años después de haberos graduado (si no para toda la vida). En el futuro, cualquier de ellos puede necesitar de alguien con un perfil similar al tuyo, y seguramente piense en ti antes que en un desconocido. O tú puedes necesitar a alguno de ellos 😉 Sea como fuere, una parte importante de mi red de contactos proviene de esta época.

Por otra parte tenemos a los profesores. Todos ellos son profesionales en activo en el ámbito de la biología: algunos se dedican casi en exclusiva a la educación, pero otros son también investigadores y estarán llevando a cabo proyectos la mar de interesantes. Mantener una buena relación con ellos, colaborar con algún grupo de investigación y, en general, hacerles ver tu valía puede proporcionarte algún puesto o alguna beca en el futuro. 

2. Charlas, cursos, talleres y eventos varios. 

Durante la época de estudiante surgen un montón de oportunidades de acudir a cursos, charlas y talleres impartidos por profesionales del sector, algunos muy prestigiosos. Y es una oportunidad que solemos desaprovechar. 

Las pausas para el café, cuando todo el mundo se reúne en corrillos para charlar, son un momento fantástico para hacer networking, presentarse y conseguir algún correo electrónico que permita iniciar una relación profesional en un futuro cercano. La gente es mucho más cercana de lo que pensamos, hasta los más grandes científicos y ponentes. De hecho, durante las cañas posteriores a una charla sobre aves del Perú conseguí el contacto que me permitió hacer uno de los viajes más fascinantes de mi vida. 

Además, en estos momentos más informales la gente es mucho más abierta y se encuentra mucho más relajada que durante las charlas. En alguna ocasión he ido a alguna charla sólo para aprovechar esos momentos 😛

Por último, te aconsejo que te apuntes a todo lo relacionado con tu sector. Nunca sabes a quién puedes conocer y a dónde te va a llevar 😉 Por ejemplo, yo conseguí mi primer trabajo como biólogo por apuntarme a una cena en representación de los alumnos de la Facultad de Ciencias 😛 

3. Los congresos

Estos son los lugares por excelencia para el networking en biología. Un congreso bien aprovechado no sólo te puede proporcionar una publicación, sino que te permitirá entrar en contacto con algunos de los mejores científicos de tu área, así como con otros profesionales emergentes. 

Muchos congresos tienen momentos enfocados al networking, como son las pausas para los cafés, las horas para visitar los pósteres o las actividades paralelas que suelen organizarse. 

Es, sin duda, de mis lugares favoritos para conocer a otros profesionales a los que respeto y admiro. De hecho, fue en uno de los congresos a los que he asistido, después de su charla, cuando abordé a Josep del Hoyo o a Roger Jovani y le pedí si me concedían una entrevista. 

4. Las redes sociales

En este mundo cada vez más globalizado, si no estás en las redes sociales no existes. Cada vez hay menos empresas que no tienen una web o un community manager que se encarga de relacionarse con sus clientes a través de las redes sociales. Hoy en día es imprescindible tener una fuerte presencia online si quieres destacar y diferenciarte del resto. Esa es la forma más efectiva para que alguien se fije en ti. 

Pero no todas las redes sociales son igual de buenas para esto. Por eso te voy a desgranar mi experiencia personal con alguna de las principales redes de hoy en día. Pero como digo, es una opinión subjetiva, por lo que te aconsejo que pruebes por tu propia cuenta a ver cuál de ellas se adaptar mejor a ti y a tu forma de comunicarte y relacionarte.

  • Facebook. Una red enorme que sigue creciendo día a día y amenaza con devorarlo todo. Mucho, muchísimo ruido, lo que hace que sea casi imposible seguir a las personas que te interesan. Mi perfil personal apenas lo uso, pero puedes ver que la página de facebook de El Bichólogo es la que aglutina más seguidores con diferencia. Sin embargo, apenas puedo interactuar individualmente con la gente. Casi no la uso para conocer a gente. 
  • Twitter. Mucho más dinámica que la primera, antes era de un uso minoritario, pero también se ha puesto de moda, con los problemas que eso conlleva. Sin embargo, la interacción es mucho más sencilla y ágil, y el hecho de tener 280 caracteres hace que la gente filtre un poco más lo que publica. Si sabes elegir bien a quién seguir, puede ser una red muy útil para networking, ya que hay mucha interacción. He conocido a gente muy interesante a través de este medio. 
  • LinkedIn. Es la red social profesional por excelencia y es muy frecuentada por todo tipo de headhunters. Un lugar idóneo para establecer relaciones laborales, crear sinergias y hacer surgir nuevos proyectos. Sin duda, mi lugar favorito para conocer a otros profesionales y ha sido el origen de multitud de entrevistas. Si no tienes un perfil en LinkedIn, te recomiendo que lo crees ya mismo. 
  • Instagram. Otra red que me encanta por la gran interacción que existe. Además, en ella disfruto mostrando una de mis aficiones, la fotografía de naturaleza. También me han servido para conocer perfiles muy interesantes a nivel laboral y profesional. 
  • ResearchGate. Otra red fundamental si eres investigador o te quieres dedicar a la investigación. Te permite entrar en contacto con otros investigadores, seguir sus trabajos, compartir ideas, proyectos… Es casi como un LinkedIn científico. Mi perfil no lo tengo muy actualizado y ni estoy muy activo, porque ando un poco alejado del mundo de la investigación. Pero me gusta mantenerme al tanto, y entro de cuando en cuando. 
  • Academia. Otra red al estilo de Research Gate. No me gusta mucho porque la mayoría de las opciones son de pago. Además, tienen un política un tanto agresiva y no demasiado limpia de correos donde te informan de supuestas búsquedas de tu nombre, de tu tus publicaciones… Pero a las que sólo puedes acceder si pagas. Tengo entendido que en USA tiene más tirón que aquí. Pero ya os digo que no la frecuento. 

Existen otras redes sociales (Pinterest, Tik Tok, Vero…) pero no las uso a nivel profesional, así que no os puedo dar mi opinión. 

¿Y cómo hago networking?

Al final, hacer contactos es la versión formal de hacer amigos. Y, por tanto, se aplican las mismas reglas:

  • Es necesario favorecer la conversación: a través del correo electrónico, por teléfono, en las redes sociales (participando en los grupos de debate, a través de los comentarios…)
  • No ser muy insistente ni pesado. A nadie le gustan las personas agobiantes y que intentan monopolizar tu atención. Respeta su espacio personal. Así que sé persistente, pero no atosigues. La gente, especialmente los profesionales más reconocidos,  suelen estar muy ocupados. 
  • Sé tú mismo. Si finges y te «disfrazas» se va a notar. Lo mejor es ser uno mismo. Esto es marca personal y está hablando de ti.
  • Para ser profesional hay que parecerlo. Una tarjeta de visita nunca está de más si ya eres un profesional y tiene una experiencia. Pero volviendo al punto anterior, puede tener un efecto negativo y quedar pretencioso si eres un estudiante que aún no ha pisado el mercado laboral.

En definitiva, no hagas nada que no harías cuando conoces a alguien por primera vez 😉

Una estrategia ganadora

Ya he hablado muchas veces de lo importante que es diferenciarse de tu competencia y de lo fundamental que es adquirir algo de experiencia sólida en vez de tener un rosario de títulos teóricos variopintos. 

Y la mejor formar de solucionar ambos problemas es empezar a desarrollar tu propio proyecto. Puede ser un blog, una ONG, un pequeño proyecto de investigación, una serie de charlas en la asociación de vecinos de tu barrio o un canal de youtube. Lo que se te ocurra. 

Pero el hecho de llevar a cabo tu propio proyecto te va a permitir obtener una experiencia real y demostrable, sobre el terreno, en el ámbito que más te interesa. Y te ayudará a desarrollar un montón de habilidades blandas o soft skills que te serán muy útiles en cualquier área, y que incrementarán tu empleabilidad:

  • Proactividad
  • Emprendimiento
  • Resolución de problemas
  • Gestión del tiempo
  • …

Una solución ganadora que te permitirá demostrar tu experiencia y servirte como carta de presentación a la hora de empezar a cultivar relaciones con profesionales del sector. Y es que a todo el mundo le gusta conocer a gente interesante, activa y que siempre anda metida en algún proyecto fascinante, por pequeño que sea 😉

En mi caso, las entrevistas que realizo en el blog son mi mejor herramienta para hacer contactos. Y es lo que más disfruto de todo. Me ha permitido conocer a gente que consideraba inaccesible y descubrir a personas fantásticas, a seres humanos maravillosos, detrás de los grandes profesionales a los que he entrevistado. 

Resumiendo

Todo esto del networking no tiene más secreto que ser uno mismo y estar abierto al diálogo, a aprender y a aportar lo mucho o lo poco que podamos a los demás. Y sí, es importantísimo practicarlo, porque te puede abrir multitud de puertas laborales. Pero sobre todo, hazlo porque te abre a un sinfín de experiencias y la oportunidad de conocer gente maravillosa y sorprendente. 

No fuerces las cosas, no trates de aparentar. Sé natural y, por encima de todo, disfrútalo. Hay gente fantástica ahí fuera, infinitamente más cercana de lo que piensas. Y es mucho lo que tú puedes aportar, independientemente de si aún estás en la universidad o si ya llevas años en el mundo laboral. 

Pasión, entusiasmo y ganas son tus mejores cartas de presentación, y se valoran mucho, muchísimo más de lo que crees. 

Consejo para llevar

Sal ahí fuera, participa en todos los saraos de tu sector, deja la vergüenza a un lado y lánzate a la aventura de conocer a tus referentes, a tus mitos profesionales. Porque están ahí, son personas, como tú y como yo, y la mayoría estarán encantados de ayudar si se plantea de forma adecuada. 

Y hasta aquí el artículo de hoy. Hacía tiempo que no escribía nada que no estuviera relacionado con las entrevistas y lo echaba de menos. Espero que te haya gustado el post y haberte contagiado las ganas de salir al mundo a hacer crecer tu red de contactos.

Y ahora, como siempre, te toca a ti contarme tu experiencia. ¿Practicas el networking? ¿Participas en congresos, talleres y cursos y aprovechas esos ratos muertos entre charla y charla? ¿Has conocido a gente interesante gracias a estos eventos? ¿Algún contacto te ha facilitado conseguir un trabajo? Cuéntamelo todo en los comentarios o mándame un correo y charlamos.

Y no te olvides de compartir este post con cualquier persona a la que creas que le hace falta un empujón para que salga ahí fuera a hacer contactos 😉 😛 

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: linkedin, networking, redes sociales

[Entrevista] Recursos humanos, talento y desarrollo con Miguel Ángel Pérez Laguna

28/12/2017 by Bichólogo 12 comentarios

El entrevistado

Hoy tengo el placer de entrevistar Miguel Ángel Pérez Laguna, especialista en recursos humanos y en captación de talento. Lleva año buscando y captando talento para diversas empresas nacionales e internacionales y  es toda una autoridad en el tema, como comprobarás.

Miguel Ángel nos hablará de su experiencia en el mundo de la captación de talento, de qué es lo que buscan los profesionales como él, dónde lo buscan, cómo ha cambiado la forma de encontrar trabajo y de la importancia de algunas estrategias como el networking o la creación de marca personal a la hora de conseguir un buen empleo. No tiene desperdicio, la verdad. Pero te dejo con él, que te lo explique mejor 😉

La entrevista

Si prefieres escucharla en formato podcast, suscríbete en cualquiera de estas plataformas:

Resumen de la charla

  • Presentación
  • ¿En qué consiste la captación de talento? (1:00)
  • ¿Qué es el talento y cómo se mide e identifica? (2:20)
  • Captación de talento científico (3:48)
  • La importancia de la creación de marca personal y reputación online (8:10)
  • ¿Cuándo es un buen momento para comenzar a trabajar tu marca personal? (11:30)
  • ¿Cómo ha cambiado la forma de buscar trabajo? (17:45)
  • La mejor estrategia para buscar trabajo (21:45)
  • Un consejo para los seguidores del blog (25:03)

Más Información

Miguel Ángel Pérez Laguna es co-autor de «Human Resources Leadership» (Vivelibro, 2013) y «LinkedIn 400 millions: Monetize in the economic graph»,(Amazon,2015), siendo el Manager de RR.HH en España con más referencias y uno de los autores más leídos en LinkedIn con más de 30.000 seguidores en todo el mundo. Reconocido como uno de los mejores comunicadores en RR.HH llevando el management de capital humano a un nuevo nivel , basado en entender qué nos convierte en referencia y cómo podemos hacer líderes a los que nos rodean, generando motivación real y productividad más allá de los objetivos de la empresa. Con estas credenciales ha participado en foros como expo-learning e instituciones como la Universidad Europea de Madrid, Universidad Autónoma de Barcelona, Instituto Hartley House (EE.UU) y medios como Cadena Ser, Cope y RNE.

Si quieres saber más sobre él, puedes consultar su web personal:

Logotipo de la web de MIguel Ángel Pérez Laguna

También puedes seguirle en sus distintos perfiles sociales:

  • LinkedIn
  • Twitter

O, finalmente, puedes contactarle en su dirección de correo electrónico:

rh@miguelangelperezlaguna.com

Y hasta aquí la entrevista de hoy. Yo no sé a ti, pero a mí me ha resultado tremendamente interesante. Aunque me gustaría conocer tu opinión. ¿Qué te ha parecido? ¿Has descubierto cosas que no conocías y que puedes aplicar en tu búsqueda de trabajo? ¿Cuales de ellas vas a empezar a usar desde ya mismo? Estaré encantado de escuchar todo lo que me quieras contar 😉 

Te espero en  los comentarios o en el correo. ¡Un saludo!

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: Entrevistas, Podcast Etiquetado como: biología, inserción laboral, linkedin, networking, recursos humanos, rr. hh., talento

Mi primer trabajo como biólogo y cómo lo conseguí

23/11/2017 by Bichólogo 32 comentarios

Encontrar un trabajo cualificado y bien remunerado es la aspiración de cualquier persona cuando comienza una carrera. Y los biólogos, por supuesto, no somos una excepción. En un mundo tan competitivo como el actual, cada vez hay más profesionales preparados y cada vez se requiere más y más experiencia que, paradójicamente, sólo se puede conseguir trabajando.

Mi pimer trabajo de biólogo y cómo lo conseguí

Por ello, el lograr su primer trabajo es una enorme victoria para cualquier profesional. Y yo tuve la inmensa suerte de empezar a trabajar en uno de mis rincones favoritos de la geografía extremeña. Así que, hoy os voy a contar cómo conseguí yo mi primer trabajo, en qué consistía y lo que me supuso a nivel tanto personal como profesional.  Acomódate y acompáñame en este viaje por mis recuerdos y mi experiencia 😉

El primer trabajo

El primer trabajo siempre tiene algo de especial. Pero lo es mucho más cuando lo realizas en uno de los entornos más espectaculares de la geografía española y uno de los epicentros del turismo ornitológico de Europa: el Parque Nacional de Monfragüe. Ahí es nada 😛

Nuestra función iba a ser la de instalar cajas-nido para paseriformes en el, por aquel entonces, Parque Natural de Monfragüe. Un total de mil cajas-nido, nada más y nada menos. Nosotros debíamos buscar la localización e instalarlas, georreferenciándolas para poder realizar un seguimiento de ocupación en años posteriores.

Suena genial, ¿verdad? Pero seguro que te estarás haciendo la pregunta del millón: ¿cómo conseguí todo esto? Pues ahora mismo voy a contarte mi historia 😉

Una búsqueda infructuosa

Cuando al fin terminé la carrera estaba exultante de alegría. Había alcanzado una meta importantísima y ahora se abría un enorme y desconocido abismo ante mí. Tenía que buscar un trabajo.

Pero lo primero que hice después de la carrera fue tomarme un merecido descanso. De hecho, justo en esas fechas, me surgió la oportunidad de irme de voluntario a la Reserva Nacional de Lachay. Y después de eso dos meses intensos, me puse a buscar trabajo de la única forma que sabía. Comencé a buscar ofertas de trabajo en internet, preparé un currículo estándar y comencé a enviarlo como un loco a todos lados. Mandé decenas de currículos. A veces modificaba un poco el correo pero, en general, usaba el mismo modelo para todas las ofertas. Vamos, que hice todo lo que NO se debe hacer para buscar trabajo :P.

Y así me fue. Recibí algunas contestaciones en las que me rechazaban de forma amable, pero la inmensa mayoría de los correos quedaron sin contestación. Mi solicitud era una de tantas, un joven graduado en biología, con alguna experiencia en voluntariados y en el grupos de investigación. Sí, tenía cierta experiencia, pero no la suficiente como para atraer la atención de alguien que no me conocía absolutamente de nada.

Y así pasaron varios meses. Cada vez enviaba menos currículos, pues estaba profundamente desilusionado. Veía que todo mi esfuerzo era en vano, que no había manera de encontrar esa oportunidad que me permitiese demostrar mi valía como profesional en esto de la biología. Así que hice lo que mucha gente suele hacer en estos casos: seguir formándome.

Si la oportunidad no surge, hay que crearla

Por aquel entonces tuve ocasión de apuntarme a un curso de intérprete y guía de naturaleza extremeña. Se trataba de un pequeño curso de posgrado, y como es un área que me apasiona (¡cada vez más!), ni corto ni perezoso, decidí inscribirme. Los cursos de formación no sólo te permiten adquirir nuevos conocimientos, sino conocer a otros profesionales (o futuros profesionales) con los que puedes ir alimentando tu red de contactos.

El curso resultó ser muy interesante por diversos motivos. No sólo me permitió ahondar en un campo fascinante como es el turismo de naturaleza, sino que también me ofreció una oportunidad tan curiosa como inesperada: una cena. Sí, una cena para celebrar el 25 aniversario de la licenciatura de biología en la Universidad de Extremadura. A la cena asistirían el rector, el decano de la Facultad de Ciencias, profesores del curso, representantes del Colegio Oficial de Biólogos en Badajoz, y dos alumnos de la licenciatura de biología. Para este fin, y como habían terminado las clases oficiales, durante el curso de guía preguntaron si alguno estábamos interesados en asistir. Tanto Nando como yo no tardamos en apuntarnos, viendo la posibilidad de conocer gente y, de paso, tomar una buena cena de gratis 😛 Pero en aquel momento no nos imaginamos que íbamos a conseguir mucho más 😉

El día llegó y nos presentamos a la hora y en el sitio acordados. Nos sentamos junto a algunos profesores del curso, a los que ya conocíamos y con quienes habíamos hablado. Todo discurrió con una conversación amena e interesante y una buena ración de comida, algo que nunca está de más 😛 

Unos y otros compartimos experiencias, y nosotros hicimos contactos interesantes, alguno incluso nos dio pie a alguna oportunidad interesante que no terminó de cuajar.

El caso es que la cena pasó, el curso terminó y ya nos olvidamos del tema. Pero un buen día recibimos una llamada donde uno de los asistentes a la cena nos ofrecía la oportunidad de trabajar en una Parque Natural colocando cajas nidos para paseriformes.

El hecho de habernos conocido en persona, el haber compartido con ellos nuestra propia experiencia laboral, hasta entonces más o menos restringida al ámbito académico, fueron el desencadenante de que nos ofreciesen el puesto a nosotros, sin tan siquiera haber realizado una entrevista previa a toda una serie de candidatos desconocidos,

Imagina cuál fue mi sorpresa. ¡Un trabajo! ¡Uno de verdad! ¡Y de biólogo! No cabía en mí de ilusión y alegría jeje Además, estaría en uno de mis sitios favoritos por aquella época (¡y hoy en día!): el Parque Nacional de Monfragüe. Todo era perfecto. Así que me lancé a aceptarlo.

¡Comienzo a trabajar!

Lo primero fue darme de alta en el Colegio Oficial de Biólogos de Extremadura y hacerme autónomo, siendo esto último muy caro y todo un engorro en España por aquel entonces (aún lo es hoy, pero al menos ha mejorado un poco). Una vez hechos todos los trámites tocaba firmar el contrato y empezar a trabajar 😉

Y el siguiente paso fue mudarme al entorno del Parque de lunes a viernes, en concreto a Malpartida de Plasencia, junto a los que serían mis dos inseparables compañeros de trabajo. Allí instalamos nuestro centro de operaciones (por cuenta de la empresa) y desde allí salíamos cada día para sembrar de cajas-nido el Parque.

Descubriendo un Monfragüe nuevo

Trabajar en Monfragüe me supuso no sólo poder disfrutar diariamente de algunos de mis rincones favoritos, sino que permitió explorar lugares a los que el gran público no puede acceder. Estuvimos instalado cajas-nido en algunas zonas de acceso restringido, siempre bajo la atenta mirada de la guardería del parque. Y puedo decirte que es uno de los momentos que más he disfrutado.

Buitre leonado en el Parque Nacional de Monfragüe

Aunque no era un trabajo muy técnico, el pasar largas horas en mitad de la naturaleza es algo que siempre resulta muy reconfortante. Viajes por caminos y pistas en vehículos todoterreno, largas caminatas por el monte y mucho aire puro, sin el ruido y la compañía de un sinfín de turistas. Todo esto  te brinda, además de una enorme tranquilidad,  la posibilidad de encuentros cercanos con infinidad de fauna, algunos tanto llamativos como ciervos, jabalíes e incluso un tejón, que nos estuvo gruñendo (y acompañando) hasta que salimos de su territorio.

Por supuesto, también es fácil encontrarse con otros bichejos muy interesantes pero que pasan más desapercibidos si no tienes el ojo entrenado y atento, como pequeñas aves, anfibios, reptiles o pequeños carnívoros, como  el zorro (Vulpes vulpes), la gineta (Genetta genetta) o la diminuta comadreja (Mustela nivalis). Incluso, llegamos a encontrarnos en medio de una dehesa donde pudimos encontrarnos varios nidos impresionantes de buitre negro (Aegypius monachus). Toda una vivencia.

Comer a los pies de un arroyo, bajo la abigarrada sombra de un bosque galería, o perderse en medio de un denso bosque mediterráneo, deleitarse con el canto de un sinfín de aves o quedarse maravillado ante el brutal espectáculo de un centenar de buitres devorando una carroña, son experiencias que no es fácil vivirlas en un lugar atestado de turistas. Es una forma de estar en contacto directo con la naturaleza, en conexión directa y profunda con la naturaleza.

Y por si fuera poco, estuve trabajando para mejorar y fortalecer las poblaciones de paseriformes, aportando nuevos refugios y zonas de cría, poniendo mi granito de arena para aumentar la biodiversidad de un lugar ya de por sí maravilloso. ¿Qué más se puede pedir? 🙂

Resumiendo

Lo primero que os quiero destacar de esta historia es que los medios tradicionales de buscar trabajo ya no funcionan. Cada vez hay más profesionales sobradamente cualificados que aspiran a un mismo puesto de trabajo. La globalización de las comunicaciones y la mayor movilidad han logrado que cualquier persona pueda aspirar a un trabajo en cualquier parte del mundo. Y los reclutadores reciben cientos de currículos que apenas difieren unos de otros. Hay que destacar.

En segundo lugar, nunca me cansaré de la importancia FUNDAMENTAL de hacer contactos. El networking, palabra muy de moda hoy en día, es casi con total seguridad, una de las formas más comunes (y fáciles) de conseguir un trabajo. Hay que aprovechar cada oportunidad, por pequeña que sea, de crear nuevos contactos profesionales. ¡No lo olvides!

Y entrando ya en un ámbito personal, esos meses en Monfragüe supusieron una experiencia difícil de explicar con palabras. Fue mi primer empleo real como biólogo y me aportó una gran experiencia profesional. Pero es que, además, disfruté de grandes experiencias en un entorno inigualable e hice amigos que aún hoy en día (14 años después) aún mantengo.

Pero lo más importante de todo es que lo disfruté intensamente y guardo un recuerdo excepcional de ese primer trabajo. Además, me sirvió para adquirir muchas tablas, no sólo en el trabajo en sí, sino en el trato con mis jefes y mis compañeros. Pero sobre todo, me ayudó a adquirir esa confianza tan necesaria en uno mismo, a demostrarme que todo lo que había aprendido en la carrera podía y sabía aplicarlo. Y para demostrarme, una vez más y de forma definitiva, que la biología era mi vocación.

Y hasta aquí el post de hoy. Espero que te haya gustado y que me cuentes tu opinión. O también la historia de tu primer trabajo, o de lo que estás haciendo para conseguirlo. No te cortes y deja un comentario, mándame un correo o usa el formulario de contacto. ¡Hasta la próxima!

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogo, cajas-nido, contactos profesionales, inserción laboral, Monfragüe, networking, parques nacionales, profesión, trabajo

Haciendo contactos: 9 principios básicos para escribir un buen email

07/07/2016 by Bichólogo 6 comentarios

En Biología todo es un constante aprendizaje. Y tarde o temprano vamos a tener que pedir ayudar o colaboración a alguien. Hoy en día, gracias a la tecnología, hay muchísimas formas de abordar a alguien: en persona, teléfono, whatsapp, email, carta convencional, las redes sociales… Sin embargo, no todas son iguales ni tienen las mismas connotaciones, por lo que el hecho de usar una u otra podría aumentar o disminuir nuestras posibilidades de tener éxito.

Decidirse por unas o por otras es, al fin y al cabo, una cuestión de gustos y de experiencias con ellas. Por si fuera poco, no siempre vas a poder usar la misma vía de contacto para todo el mundo, ya que a veces no estará disponible o no la conocerás. Pero cada una tiene sus peculiaridades y es bueno que las conozcas para saber cuándo y como emplearlas. Personalmente, creo que el medio más potente para establecer contacto con una persona, aparte del cara a cara, es el correo electrónico. Y por eso hoy te voy a contar cuál es, para mí, la mejor forma de emplearlo de cara a aumentar tu red contactos o a solicitar ayuda a alguien.

¿Por qué el correo electrónico?

Normalmente, cuando pensamos en hablar con alguien lo primero que nos viene a la mente es una llamada de teléfono. Desafortunadamente, no siempre es sencillo conseguir el número de teléfono de una persona. Además, este medio de comunicación es totalmente síncrono, con las ventajas y desventajas que ello conlleva. Una llamada en un mal momento puedo hacerte perder una oportunidad de empezar la conversación con buen pie o bien puede hacerla mucho más breve de lo que te gustaría. Además, una llamada es más intrusiva, pues obliga a que el receptor tenga que interrumpir lo que esté haciendo para atenderla, pudiendo llegar incluso a molestarle si la recibe en un momento inapropiado o le rompe la concentración.

Una carta tradicional quizás sea la forma más formal de abordar a alguien. Sin embargo, se trata de vía de comunicación excesivamente lenta y poco práctica. Además, desde la aparición del correo electrónico, hay muy poca gente que use el envío de cartas por correo ordinario como medio de comunicación. El noble arte del intercambio epistolar está tristemente en desuso y relegado a lo anecdótico hoy en día 😉

El whatsapp, a no ser que sea el de un número profesional, es algo muy personal. Forma parte del espacio privado de cada uno. Por tanto, si no tienes permiso explícito de esa persona, yo no usaría este medio para iniciar una conversación por primera vez. Es cierto que puede contestar en el momento que le apetece, pero algunas personas lo pueden ver como una invasión de su intimidad. A la gente no le suele gustar hablar con desconocidos en el sistema de mensajería que usa con sus amigos y su familia.

Las redes sociales son mucho más amigables e invitan a la conversación por sí mismas. Lo que ocurre es que suelen estar saturadas de información y a menudo es fácil que tu intento de toma de contacto se pierda en un mar de notificaciones y mensajes, especialmente si la persona con la que quieres hablar es conocida. Generalmente, cuando tengo que emplear este medio para contactar con alguien suelo usar Linkedin, Facebook y/o Twitter, por ese orden.

Pero de todas las formas de comunicación posible mi favorita es el email. Por un lado, se trata de un medio de comunicación asíncrono: tú lo envías y la personal lo lee en el momento en que puede y quiere. Cuando abre la web o la aplicación del correo está predispuesto a esa comunicación y ahí tienes tu momento 😉 Además, este medio te permite preparar muy bien lo que vas a decir, cómo lo vas a decir y cuándo lo vas a decir, sin nervios, sin prisas, sin problemas. También te permite usar adjuntos en tu mensaje, enriqueciendo la conversación (tu currículo, un prezi presentando tu proyecto, un vídeo que explica el alma de tu idea…).

Finalmente, encontrar el email de una persona no suele ser muy complicado. A no ser que dicho individuo odie internet, es fácil que su dirección de e-mail aparezca en alguno de sus perfiles sociales, en su web personal o profesional,en alguna de sus publicaciones o en el directorio de personal de la empresa o institución para la que trabaje. Como ves, todo son ventajas en este medio. Su único inconveniente es que no tienes información sobre las reacciones de la otra persona: no puedes oír el tono de su voz, ni ver sus expresiones o gestos. Pero esto es común a otros muchos medios de comunicación.

Principios fundamentales para escribir un correo exitoso

Son muchas las cosas que hay que tener en cuenta antes de pulsar el botón «enviar». Recuerda que no sólo lo que escribes está diciendo mucho de ti, sino también el modo en el que estás diciendo las cosas. Además, debes tener en cuenta que lo que digas quedará registrado por escrito y no hay manera de desdecirse. Las palabras se las lleva el viento, pero los documentos escritos, aunque sea por medios digitales, permanecen mucho más tiempo. Así que cuidadito con lo que dices y cómo lo dices. Y vamos ahora con una breve lista de cosas a tener en cuenta para escribir el mail definitivo 😉

1. Cuida la ortografía

Esto es fundamental. Te lo repito: FUNDAMENTAL. Un email lleno de faltas de ortografía no sólo hace complicada (y dolorosa) la lectura, sino que puede hacer que te descarten sin tan siquiera terminar de leerlo.  Créeme, la imagen que das en un caso así es nefasta. Vale que todos nos equivocamos alguna vez, que la b y l v están demasiado juntas en un teclado QWERTY… Pero eso no justifica que haya faltas de ortografía graves en un correo electrónico. Revisa, revisa y vuelve a revisar cualquier email antes de mandarlo, especialmente aquellos importantes.

Incluso después de revisarlo, seguramente algo se nos escape, dado que nuestro cerebro tiende a no prestar demasiada atención cuando ya sabe lo que está leyendo. Este blog es una prueba de ello, y cada vez que releo un post encuentro alguna errata que se me había escapado. Pero te aseguro que siempre cazarás alguna. Y si la ortografía no es tu fuerte, trabájala. Y pide a alguien que te revise tu correo antes de enviarlo.

2. Cuida la puntuación

Aunque esto podría estar en el punto anterior lo destaco porque mucha, muchísima gente no lo tiene en cuenta. Una mala puntuación hace que un texto sea completamente ilegible. Haz buen uso (y no un abuso) de las comas y los puntos. Tan malo es el exceso como el defecto. Si una persona tiene que pasarse diez minutos descifrando lo que quieres decirle no acabará muy contento contigo. Además, todo ello da una imagen de dejadez, de pasotismo, como si realmente no te importase la persona a la que escribes.

3. Sé educado

La persona a la que estás escribiendo va a dedicar parte de su tiempo a leer lo que le has escrito. Qué menos que ser educado. Has de ser amable, pedir las cosas por favor y dar siempre las gracias. Siempre. Nunca exijas nada a la otra persona ni le metas prisas innecesarias. Si te urge su respuesta, házselo saber, dile lo agradecido o agradecida que estarías si pudiera contestarte rápido, ya que lo necesitas por cuestiones de tiempo. Las formas y el modo en que trates y te dirijas a esa persona es muy importante, de verdad. Un email cortés solicitando ayuda casi seguro que será atendido o, al menos, respondido.

El hecho de hablar de usted o de tutear depende mucho de cada persona. Si eres joven y la otra persona es mayor, es preferible hablar de usted y luego, si esa persona te lo sugiere, ya os podréis tutear. Si se trata de alguien que es muy cercano a la gente (bien porque sea una figura pública, o por como habla en blogs o redes sociales) entonces podrías tratarle de tú a tú. Pero como ya te dije, es una opción personal y dependerá mucho de ti y, sobre todo, de tu interlocutor.

4. Preséntate

Tras el correspondiente saludo, comienza tu correo presentándote. A la gente le gusta saber con quién habla, aunque no lo conozca. Dale cualquier información sobre ti que pueda ser relevante para el objetivo del correo, no sólo tu nombre. Si solicitas ayuda, cualquier dato que le des y que esa persona no tenga que pedírtelo o buscarlo después será bienvenido y ahorrará tiempo e emails innecesarios. Si tu correo es sobre un proyecto personal, entonces habla de ese proyecto y dale la página web. En definitiva, pon a tu interlocutor en situación y dale las herramientas necesarias para poder hacerse una idea de quién eres y qué necesitas o le propones. Cuanto más fácil y mascado se lo des, más dispuesto estará a ayudarte.

5. Preocúpate por tu interlocutor

Antes de escribirle, haz un búsqueda en internet sobre esa persona, averigua quién es, qué es lo que ha hecho, qué hace actualmente… No necesitas leerte una biografía de su vida, pero sí es bueno que demuestres interés. Haz mención en el correo de lo que te gusta de esa persona o de su trabajo. No tienes que hacerle la pelota ni adularle descaradamente, porque se nota. Pero no está de más ser agradable y endulzarle un poco el oído. Eso te ayudará a que esté en mejor disposición de ayudarte, ya que estás mostrando un interés real por esa persona y no es un mero intento de aprovecharte.

6. Brevedad y concisión

El tiempo de las personas es valioso. ¿A que a ti no te gusta que te hagan perder el tiempo? Pues a los demás tampoco. Trata de ir al grano, sin rodeos y sin florituras innecesarias. Cuanto más breve sea el correo, mejor. Puedes pasarte tantas horas como quieras preparando el correo, no hay ninguna prisa. Planifica todo lo que quieres decir para que no se te olvide nada y si puedes contarlo en 100 palabras, no uses 500. Ambos lo agradeceréis 😉 Eso sí, si por necesidad el correo debe ser largo, que así sea. Pero recorta todo lo que puedas en cosas superficiales y sumérgelo de lleno en el asunto que estáis tratando. Tú a lo mejor escribes un email así a la semana, pero quizás esa persona recibe diariamente varios emails como el tuyo.

7. Sé una persona agradecida

Siempre despídete agradeciéndole el tiempo que ha empleado (o empleará) en atenderte. Si te contesta, dale las gracias por su ayuda y/o su colaboración. E incluso si ese intercambio de email no llega a nada, agradécele el tiempo que ha invertido en contestarte aunque no hayas conseguido tu objetivo. Porque esa persona está gastando tiempo y esfuerzo en atenderte sin tener por qué hacerlo. Como reza el dicho popular: «Es de bien nacidos el ser agradecidos«.

8. Paciencia

Mucha paciencia. No siempre se puede responder a todo el mundo con rapidez. Cada persona tiene su propia vida, sus propios problemas y sus propias obligaciones. Y aunque para ti ese correo esté entre tus prioridades quizás para la otra persona no sea así en ese momento. Aguarda pacientemente una respuesta, sin insistir demasiado ni agobiar. Recuerda que la gente tiene otras cosas que hacer aparte de estar pegados al móvil o al ordenador. Muchos sólo miran su correo una vez cada varios días así que, quizás, ni siquiera haya leído el tuyo aún. Y no todo el mundo tiene puestas las notificaciones en el móvil o en el ordenador 😉

Si pasado un tiempo prudencial no has recibido contestación, o bien puedes volver a escribirle un educado recordatorio, por si acaso no hubiese recibido tu anterior mail, o bien puedes pasar página e intentar contactar a otra persona. En general, eso recordatorios no vienen mal. A menudo puede leer un email, pensar que luego, cuando tengas más tiempo, lo contestará y terminar olvidándose. A mí me ocurre de tanto en tanto, por más que intento anotarlo todo. Así que puede ir muy bien que se lo recuerdes pasado cierto tiempo. Pero no seas demasiado insistente. Paciencia 😉

9. La regla de los tres emails.

Mi colega el Bioblogo es muy de reglas y me recordó esta, que es muy importante y a menudo la olvidamos, incluido yo. Cuando escribes un e-mail (primero) y te contestan (segundo) siempre, y quiero decir SIEMPRE, hay que escribir un agradeciéndole la atención o al menos confirmando la recepción (el tercero). Como ves, muy relacionado con la educación y el agradecimiento. Pero sorprendentemente, una vez obtenemos nuestra respuesta, nos solemos olvidar de la otra persona, por agradecidos que le estemos. Así que ten muy en cuenta esta regla 😉

Si sigues estos sencillos consejos las posibilidades de que te contesten y de que consigas tu objetivo crecerán mucho. Cuanto más conozcas a esa persona, mejor podrás afinar a la hora de llegar a ella y conseguir establecer una comunicación fluida. Y como con esto doy por terminado el post, me gustaría que me comentases tu experiencia y tus dudas. ¿Has tenido que escribir alguna vez un email importante? ¿Has seguido alguno de estos consejos? ¿Añadirías alguno más? ¿Cómo sueles tú iniciar una conversación con una persona desconocida?

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogo, contactos, correo electrónico, guía, internet, networking

El valor de los contactos y el networking

18/05/2015 by Bichólogo 2 comentarios

Los contactos son claves a la hora de encontrar un trabajo en biología. Ya comenté en alguna ocasión que esa es una de las grandes lecciones que me ha enseñado mi profesión, así que compartiré mi experiencia contigo, a ver si estás de acuerdo conmigo.

La importancia de un buen networking

Contacto ≠ Enchufe

No es lo mismo un contacto que un enchufe. Para nada. Un enchufe es alguien que, sin que tenga que ver con tus méritos, te coloca en una posición ventajosa frente al resto. Sin embargo, un contacto es una persona a la que has conocido y que cuando necesita a alguien con un perfil profesional como el tuyo piensa en ti antes que en otros.

El enchufe se acordará de ti no por tu trabajo, sino por quiénes son tus padres, tus amigos o el poder que tengan tus allegados, y no le importará cómo desempeñes tu trabajo. El contacto se acordará de ti por tu valía, por la impresión que le dejaste, porque realmente te considera adecuado para el puesto.

Cómo empezar a hacer contactos

No existe un recetario para comenzar tu red de contactos. Y en realidad no se diferencia en nada de cómo conoces a gente en tu día a día. De hecho, tiene mucho que ver con hacer amigos. Porque, al fin y al cabo, un contacto es alguien que te tiene aprecio y confía en ti y en tus capacidades. Nadie te va a ofrecer un puesto si cree que puedes arruinarlo todo. Hay que crear una vínculo de confianza. Y cuando hay confianza, el salto a la amistad es bien pequeño.

Sin embargo no siempre un contacto va a ser sinónimo de un amigo. Hay relaciones que son meramente profesionales. Pero si aparte de lograr un apoyo sólido en alguien eres capaz de forjar una buena amistad siempre es mucho mejor 😉

Dónde hago mis contactos

En cualquier oportunidad, momento y lugar que puedas. Así de sencillo. Y así de difícil. No se trata de ir acosando a cualquier persona por la calle, sino de tratar de establecer una conversación con aquellas que consideres interesantes. Pero no trates simplemente de añadir una muesca más en la cuenta de tus contactos. Disfruta del proceso. Conoce a la persona, aprende de ella, crea una auténtica red de confianza. Porque además no estás conociendo solamente a un individuo, sino que cada nodo que añadas a esa red abre un sinfín de oportunidades de conocer más gente.

Existen multitud de formas de alimentad tu red:

1. Los compañeros de la carrera

Ésta es fácil, ¿eh? Quizás ahora pienses qué te pueden aportar a nivel profesional los colegas de fiestas universitarias, los compañeros que te pasaban los apuntes o los amigos con los que juegas a los dardos en la cafetería y te tomas el café entre clase y clase. Ellos tienen el mismo status que tú, saben lo mismo, os movéis en los mismos círculos… Pero eso es ahora, quizás dentro de un año recibas la llamada de alguno de ellos porque en su trabajo hay una vacante y cree que tú darías perfectamente el perfil 😉

2. Los compañeros del departamento

Aquí ya vamos afinando un poco más. Estos contactos estarán ya totalmente dentro de tu área de interés laboral. Compartís gustos, trabajáis en el mismo campo (o muy similar) y os veis con mucha frecuencia. La hora del descanso para el café, las cañas que de tanto en tanto se organizan, las comidas navideñas del departamento o las lecturas de tesis de compañeros suelen ser los mejores escenarios para afianzar esos incipientes lazos que surgen inherentes al trabajo diario común 😉

3. Los congresos, charlas y workshops científicos

Estos son las eventos ideales para poner en marcha el networking al 100%. Aquí encontrarás gente relacionada con tu rama, con los temas con los que quieres trabajar. Aprovecha la ocasión. Preséntate. Sé simpático, pero no adulador. Muestra interés (pero un interés real) por lo que te cuentan. Participa en la medida de lo posible. Y no tengas prisa. En los congresos y demás citas científicas la conversación surge por sí sola. No trates de forzar nada y demostrar lo mucho que sabes de algo. Sé natural. Sé tu mismo.

4. Siguiendo blogs, perfiles sociales y demás de gente interesante

Es la mejor manera de mantenerte al día de todos esos temas que te atraen y una forma de mantener el contacto con esas personas. Participa, comenta, pero siempre cuando tengas algo que aportar. No intentes que se fije en ti por mera saturación o eso será lo que recuerde de ti. Hazte notar con elegancia y aportando valor a la otra persona. No acoses 😉

5. En cualquier sitio donde se presente la ocasión

A veces el azar nos permite conocer a gente en los lugares más inesperados: amigos comunes, la cola del supermercado, durante la visita a un museo, en una entrevista de trabajo… No dejes pasar la oportunidad. Relaciónate, muéstrate como eres y siempre trata de aportar algo a tu contacto. Esa es la mejor impresión que puedes causar 😉

¿Pero eso del networking funciona?

Absolutamente. Y puedo ponerte multitud de ejemplos:

1. Invitaciones a colaborar con otras personas en artículos.

Como ya comenté en alguna otra ocasión, el networking me ha permitido viajar a Noruega para colaborar en un estudio, todo gracias a una estancia breve que realicé para mi tesis doctoral y a la gente que conocía allí. Además, también me han invitado a dar un pequeño seminario a estudiantes de biología en una universidad alemana y me propusieron solicitar una post-doc para realizar con ellos, todo gracias a un email que mandé para una vacante que sabía que no me darían 😛 Pero les gustó mi currículo y se pusieron en contacto conmigo 😉

2. Colaboraciones para tus propios proyectos

Para la creación de este blog he contado con la inestimable colaboración de algunos de mis contactos (y amigos!) en forma de entrevistas. Pakozoico, Miquel Llorente y Óscar Domínguez (al que pronto entrevistaré) son un claro ejemplo de ello. Los conocía desde hace bastante tiempo y gracias a ello me atreví a meterlos en este lío 😛 Además, este proyecto que es «El Bichólogo» me ha permitido también conocer a grandes personas de la talla de Luis Miguel Domínguez o Marco de Mesa, que también me cedieron su tiempo y sus palabras amablemente. ¡Todo un lujo! ¿Qué más puedo pedir?

3. Ofertas de trabajo

Sí, también sirve para conseguir trabajo. Del de verdad, remunerado 😉 Mi primer trabajo bichológico lo conseguí gracias a haber acudido a una cena con motivo de la celebración de los 25 años de vida de la licenciatura de biología. Y yo, junto al Bioblogo, íbamos en representación de los alumnos (¡que insensatos los organizadores!). Pues gracias a la gente que conocimos allí nos surgió la oportunidad de unas prácticas y de trabajar colocando cajas nidos para paseriformes en el por entonces Parque Natural de Monfragüe, y cajas nido de corcho para carraca (Coracias garrulus) y cernícalo primilla (Falco naumanni) en diversas ZEPAs de Extremadura.

También pude trabajar un par de meses en la isla de Öland (Suecia) con papamoscas gracias a Nando, que me avisó de la oportunidad y me presentó por email  a quien se encargaba de los contratos.

Finalmente también conseguí mi actual trabajo gracias a otro amigo que me avisó de que estaban contratando en su empresa y me presentó a sus jefes. Envié mi currículo, una entrevista telefónica y en un mes me había mudado a Asturias.

Y estos son sólo algunos ejemplos destacados. Probablemente la mayoría de esas ofertas de trabajo, si no todas, me habrían pasado desapercibidas si alguno de mis contactos no hubiera pensado en mí. Obviamente mi currículo y mis trabajos previos fueron los que decantaron la balanza a mi favor, pero de no ser por mis contactos ni siquiera habría tenido la oportunidad de presentarme a la oferta

Todo eso es muy bonito, pero yo es que soy muy tímido

Sí, y yo también. Esto no es un concurso de popularidad ni una carrera a ver quién tiene más amigos en Facebook o en Linkedin. Es infinitamente más importante la calidad que la cantidad de contactos. Un buen contacto puede abrirte muchas más puertas que 10 malos. Sólo tienes que ser tú mismo/a, no intentes forzar las situaciones. Al principio requiere cierto esfuerzo hacer un networking activo pero al final se convierte en un proceso automático. Tú no piensas en conocer a gente todos los días y sin embargo lo haces. Pues con esto es igual. Déjalo fluir. Be water, my friend.

Ahora te toca a ti

Empieza desde ya a hacer contactos. No lo dejes pasar. Cada oportunidad perdida es un puerta que sigue cerrada para ti. No te obsesiones, pero no lo pospongas indefinidamente. Sé natural y aporta valor a los demás. Ése es el secreto.

¿Has hecho alguna vez networking? ¿Qué piensas de los contactos? ¿Ya has comenzado tu propia red? Cuéntamelo en los comentarios o por las redes sociales 😉 Un saludo!

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: búsqueda de trabajo, contactos, empleo, networking, oportunidades

Footer

Design

With an emphasis on typography, white space, and mobile-optimized design, your website will look absolutely breathtaking.

Learn more about design.

Content

Our team will teach you the art of writing audience-focused content that will help you achieve the success you truly deserve.

Learn more about content.

Strategy

We help creative entrepreneurs build their digital business by focusing on three key elements of a successful online platform.

Learn more about strategy.

Copyright © 2026 · Genesis Sample On Genesis Framework · WordPress · Acceder