• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

El Bichólogo

Traduciendo la naturaleza en datos estratégicos para un futuro Nature-Positive

  • Home
  • About Us
  • Contact Us
  • Block Examples
  • Landing Page

biólogo

Entrevista a Iñaki Abella, director de programas y presidente/fundador de la Asociación Bio+

21/04/2016 by Bichólogo 7 comentarios

El entrevistado

El protagonista de hoy es Iñaki Abella, director de programas  y presidente fundador de la Asociación Bio+. Iñaki ha trabajado buena parte de su vida en conservación y, además, en el extranjero. Ha viajado por medio mundo, desde Sudamérica hasta África, donde reside actualmente.

Iñaki Abella

En esta entrevista nos hablará de su experiencia trabajando en América Latina, de su trabajo como voluntario y como le ayudó a formarse, de conservación, de fauna y, sobre todo, de África, que es donde Iñaki reside. De hecho, Iñaki accedió muy amablemente a atenderme desde Kenya, lo que explica que la comunicación a veces no sea tan buena y se entrecorte el audio.

Se trata una entrevista muy interesante, donde Iñaki nos cuenta como ha sido su vida y nos habla sobre cómo creó Bio+, la asociación mediante la cual realiza cursos para universitario en Kenia. Idas y venidas por el mundo, reinvención y formación unidas en este vídeo. ¿Te lo vas a perder? 😉

La entrevista

Y si la quieres en formato podcast suscríbete a El podcast de El Bichólogo en iTunes o descárgala aquí:

A continuación te dejo un breve resumen de todo lo que charlamos. Junto a cada tema aparece el minuto en que comienza en el vídeo:

  • Presentación de Iñaki
  • La formación necesaria para trabajar en conservación (1:07)
  • Cómo logró trabajar en distintas partes del globo (3:53)
  • Su viaje a Bolivia como voluntario (6:35)
  • Su trabajo para distintas instituciones internacionales (10:28)
  • Cómo llegó a África (13:55)
  • Cómo es trabajar con los grandes mamíferos africanos (18:37)
  • Cómo surge Bio+ (23:03)
  • ¿Cómo se crea una asociación como Bio+? (25:56)
  • Los mayores retos a los que se enfrentó para impartir los cursos (28:21)
  • Tipo de formación que ofrecen e información de su próximo curso(30:18)
  • Cómo es la logística de uno de estos cursos en África (32:57)
  • La conservación en España (37:25)
  • Los países que mejor conservan su patrimonio natural (41:45)
  • Sobre si se puede vivir de la conservación de la naturaleza (43:00)
  • Un consejo para los lectores (44:13)

Más información

Si te ha gustado la entrevista, aquí te dejo algo de información extra sobre Iñaki, Bio+ y sus cursos. Puedes encontrar toda la información sobre la asociación en su web, en su perfil de twitter o en su página de Facebook.

Logo de Bio+

Si lo que te interesa es conocer todos los detalles del curso sobre grandes mamíferos puedes verlos en su web o descubrir el itinerario que se seguirá simplemente haciendo click aquí. Por último, puedes echar un ojo al currículo de Iñaki en esta interesante presentación en Prezi.

Bueno, ¿qué te ha parecido la entrevista? ¿Te ha entrado el gusanillo de la conservación? ¿Has estado trabajando o de voluntario en alguno de estos sitios? ¿Estás planteándote hacerlo? ¿Asistirás al curso de grandes mamíferos? Cuéntamelo todo en los comentarios y, si crees que conoces a alguien que le pueda interesar esta entrevista, compártela 😉

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: Entrevistas, Podcast Etiquetado como: áfrica, bio+, biología, biólogo, conservación, fauna, iñaki abella, kenia, mamíferos

Entrevista a Óscar Uceda, co-fundador de SIGnatur

24/03/2016 by Bichólogo Deja un comentario

El entrevistado

Hoy tengo el placer contar con la colaboración de Óscar Uceda, cofundador de SIGnatur, una empresa de consultoría ambiental especializada en el empleo de drones y de la que recientemente publiqué algún artículo en las redes sociales.

Óscar Uceda

Óscar es geógrafo de profesión y experto en SIG (Sistemas de Información Geográfica). Trabajó conmigo en la Universidad, aunque en otro grupo de investigación. Como el nos contará a lo largo de la entrevista, se unió a su compañera (y también amiga mía) Elsa para crear SIGnatur. Y hoy nos narrará su experiencia en esta interesante entrevista 😉 No te la pierdas!

La entrevista

Y si la quieres en formato podcast suscríbete a El podcast de El Bichólogo en iTunes o descárgala aquí:

A continuación te dejo un breve resumen de todo lo que charlamos. Junto a cada tema aparece el minuto en que comienza en el vídeo:

  • Presentación de Óscar
  • ¿Cómo se decidieron a montar la empresa? -> 0:48
  • ¿Cuál es el proceso para montar su empresa? -> 2:27
  • ¿Cómo fueron las gestiones? -> 3:40
  • Ayudas y subvenciones para emprendedores -> 4:55
  • Principales retos a los que se han enfrentado -> 6:35
  • ¿Cuáles son las funciones más y menos interesantes en una empresa? -> 7:55
  • ¿Qué partes les sorprendieron más del proceso de montar una empresa? -> 8:58
  • ¿Cómo consiguieron sus primeros clientes? -> 10:44
  • ¿Cómo se preparan los proyectos? -> 13:08
  • ¿Qué es SIGnatur? -> 14:20
  • Aplicando los drones a la biología -> 16:36
  • Trabajando con la Univerisdad -> 18:03
  • ¿Qué avances tecnológicos han incorporado a su empresa? -> 19:58
  • La situación laboral en la consultoría medioambiental -> 22:32
  • Un consejo para los lectores -> 23:38

Más información (ACTUALIZADO 12-07-2018)

Actualmente, tanto Óscar como Elsa han terminado con su proyecto SIGnatur.

Por su parte, Oscar se ha reinventado creando NaturGIS. Ahora puedes encontrarle en su nueva web y blog NaturGIS o seguirlo en las redes sociales, tanto en Facebook, Twitter o en Linkedin.

Naturgis

También te recomiendo que eches un vistazo al blog personal de Elsa, Maneras de mirar, donde cultiva su faceta de fotógrafa de naturaleza. Toda una galería de fotos espectaculares que no te dejarán indiferente 😉

Maneras de mirar

Por si quieres ampliar información sobre algunas de las cosas que se han nombrado a lo largo de la entrevista, aquí te dejo algunos links:

  • Punto de activación empresarial
  • FIO: Feria Internacional de Turismo Ornitológico de Extremadura
  • IBerforesta: 2ª Feria Forestal Ibérica
  • Universidad de Extremadura
  • Extremadura Avante:

Y hasta aquí ha llegado la entrevista. Ahora me toca preguntarte a ti 😉 ¿Te llama la atención el mundo de la consultoría ambiental? ¿Tienes también intención de emprender? ¿Qué te ha parecido la entrevista? Cuéntamelo en los comentarios y, si crees que le puede resultar interesante a otras personas, compártela en tus redes sociales favoritas 😉

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: Entrevistas, Podcast Etiquetado como: biología, biólogo, biólogos, consultoría medioambiental

Marcaje e identificación de fauna: ¿quién es quién?

11/02/2016 by Bichólogo 19 comentarios

Trabajar con fauna silvestre es una de las grandes pasiones de muchos bichólogos. Y también les provoca innumerables dolores de cabeza. Identificar a un animal en concreto puede resultar una tarea compleja, especialmente según la especie. La mera identificación visual es imposible en un gran número de especies. Así que es necesario emplear diversas metodologías de marcaje.

Ésta es la base de numerosos estudios y proyectos de conservación que requieren la identificación y seguimiento de individuos concretos. Por ello es importante conocer distintas metodologías de marcado y saber cómo aplicarlas en tus estudios o tus trabajos.

Marcaje e identificación de fauna: ¿quién es quién?

Un contacto cercano con la fauna

La naturaleza del trabajo del biólogo implica una cercanía con los animales que se estudia. Y aunque a todos nos guste tener tan a mano a los animales, no se trata de un juego. El trabajar con fauna silvestre implica una gran responsabilidad que todo biólogo ha de saber asumir. 

Los animales sufren, se asustan, se estresan y no pueden racionalizar una situación como tú y como yo. Si los niveles de estrés son suficientemente altos (lo cual es asombrosamente fácil en algunas especies) el animal puede llegar a sufrir un infarto. Por eso es importante que nuestra interferencia ejerza el menor efecto posible en los animales.

Todos lo métodos de lo que te voy a hablar tienen algo en común: limitar al máximo la interacción con el animal, de modo que se reduce al mínimo el estrés y el contacto con los individuos. Y siempre, y con ello me refiero a SIEMPRE, primará el bienestar del animal.

Dada la inmensa cantidad de especies animales, cada una con sus propias características, es imposible hacer una análisis exhaustivo de todas las técnicas de marcaje. Por ello sólo te voy a hablar en líneas generales y de aquellas más comúnmente usadas en nuestra profesión.

La captura

El primer paso para poder marcar a un individuo es, obviamente, capturarlo 😛 Existen muchísimas técnicas de trampeo, cada una adecuada para un determinado grupo de especies. Como tampoco es el objetivo de este post, sólo te voy a enumerar algunas para que te hagas una idea de la amplitud de este campo

  • Redes japonesas o de neblina, cañones lanza redes o trampas de redes: para la captura de aves y murciélagos, principalmente.
  • Redes y sacaderas: anfibios y peces.
  • Pesca eléctrica: para la captura de peces (normalmente se utiliza para hacer traslados de ictiofauna).
  • Nasas: para la captura de peces, algunos animales marinos o mamíferos de hábitats acuáticos.
  • Trampas sherman: para la captura de micromamíferos.
  • Trampas olorosas para la captura de insectos.
  • Cepos y lazos específicos para la captura de mamíferos vivos.
  • Empleo de dardos tranquilizantes para anestesiar a animales grandes y agresivos, como ocurre con numerosas especies de grandes mamíferos.
  • Fototrampeo: para la obtención de imágenes que permiten la identificación individual de los animales.
  • Y muchos, muchos más…

Todos estos métodos deben emplearse con responsabilidad, ateniéndose a la legislación de cada país y con todos los permisos en regla. Hay que emplear siempre técnicas estandarizadas, que permitan la captura del animal sin que sufra perjuicio grave alguno.

La captura en sí misma siempre resulta estresante para el animal, pero tenemos la obligación de minimizar este estrés al máximo, siempre salvaguardando la salud del individuo. Da igual lo importante que sean para nosotros los datos, siempre tiene que prevalecer la supervivencia y el bienestar del animal. Siempre. Y no me cansaré de repetirlo 😉

Técnicas de marcaje e identificación

Una vez capturado el animal es necesario marcarlo de tal manera que podamos volver a identificar al animal bien por la observación directa por medio de binoculares o material óptico adecuado, gracias a la tecnología (como en el caso del radioseguimiento) o en sucesivas recapturas.

1. Identificación visual

Todos los individuos de una misma especie difieren entre sí en mayor o menor medida. Pero estas diferencias no siempre son obvias para nosotros. Sin embargo, algunas especies presentan patrones de coloración o una determinada morfología de alguna parte de su anatomía que permiten identificarlos de forma visual.

Se ha usado el fototrampeo para el reconocimiento individual de jaguares, tigres y otros grandes felinos en los que la disposición de las manchas es única para cada individuo.

También se ha empleado la fotografía con otras especies, como la cebra, que presenta unos patrones de rayado únicos para cada ejemplar, o algunas especies de ballenas, donde la forma de la aleta caudal ha resultado ser muy útil para identificar individualmente a cada animal.

Cebras bebiendo
Aunque los individuos de algunas especies nos parecen todos iguales, una detenida observación de los patrones de coloración puede ayudarnos a identificar a cada uno de ellos de forma inequívoca

2. Marcas externas

Probablemente sea uno de los medios más ampliamente utilizados en biología, ya que suele ser económico, fácil y poco intrusivo. Quizás el ejemplo más representativo y conocido sean las anillas que se emplean con las aves. Ya te he contado en qué consiste el anillamiento científico y cómo es la labor de un anillador de aves, así que no me extenderé mucho.

Se emplean anillas metálicas numeradas que generalmente se colocan en los tarsos de las aves y que permanecen durante toda la vida, de modo que si se recaptura el animal, podemos saber cuándo y dónde se anilló. También se pueden emplear distintas anillas de colores (metálicas o de PVC) formando patrones de colores que te permitan identificar al animal mediante el uso de unos sencillos prismáticos.

Dentro del grupo de las aves, especialmente con las grandes rapaces, se emplean también las marcas alares, que suelen ser piezas de plástico ligeras y coloreadas que se colocan en el patagio del ala y permiten la identificación de los individuos con material óptico adecuado. Tanto estas marcas alares como las anillas de PVC de colores se suelen emplear a nivel local para proyectos concretos, ya que no existe una coordinación internacional de estas marcas coloreadas.

En el caso de las anillas metálicas sí que existen determinados organismos internacionales que coordinan y articulan toda la información sobre  el marcaje  y la recaptura de individuos anillados, lo que permite extraer una enorme cantidad de información en el caso de las aves migradoras.

Por otra parte, existen ejemplos mucho más cercanos y muy presentes en zonas rurales, como los crotales para el ganado. Estas piezas de plástico numeradas sirven para identificar a cada una de las reses y se pueden usar también fácilmente con ungulados silvestres.

Este tipo de marcaje puede ser aplicado a numerosas especies y grupos animales, siempre evitando que las marcas sean demasiado grandes o pesadas como para afectar a la supervivencia y/o la reproducción de los individuos.

3. Marcaje de estructuras

A veces, dada la morfología o el tamaño de los individuos, no es sencillo emplear marcas externas. En esos momentos es necesario aguzar el ingenio y alterar algunas de las estructuras que produce el individuo. Esto incluye plumas, conchas, élitros, uñas…

En el caso del marcaje de pollos de aves, cuando aún son demasiado pequeños para anillarlos dado el pequeño tamaño del tarso, se suele cortar la punta de alguna uña o de una combinación de ellas. Se usa mucho en estudios que emplean el cross-fostering, o lo que es lo mismo, intercambiar pollos de distintas nidadas para evaluar el componente genético y el ambiental de determinados rasgos. En este caso, según en qué dedo o dedos de la pata derecha o izquierda se ha cortado la uña, podemos distinguir a esos pollos de sus hermanos o hermanastros, hasta el momento en el que son suficientemente grandes como para ser anillados.

También se pueden decolorar determinadas áreas del plumaje o el pelaje de los animales para identificar aquellos individuos que estamos estudiando. De igual manera, se puede colorear determinadas áreas para facilitar su identificación mediante observación directa.

Cualquier estructura resistente puede usarse para realizar un marcaje indoloro: esto incluye cuernos, astas, caparazones, exoesqueletos, piel, plumas, pelo y se pueden usar colorantes, raspado, corte, eliminación, incisiones… Hasta donde la imaginación nos de.

Estos métodos tienen la desventaja de que en la mayoría de los casos son temporales, ya que estas estructuras suelen renovarse, por lo que la marca va desapareciendo con el tiempo. Pero además existen otros métodos más intrusivos y permanentes, como puede ser la amputación de falanges o dedos en vertebrados de pequeño tamaño, como micromamíferos, anfibios o reptiles.

Finalmente, existe lo que se llama el bait-marking. Esta metodología consiste en colocar cebos para una especie determinada que incluyen pequeñas piezas plásticas coloreadas inocuas pero indigeribles. De este modo, el animal ingiere el cebo  y en sus excrementos aparecerán estas piezas coloreadas.  Aunque no sirve para identificar al animal con seguridad (ya que no se puede asegurar que sólo un individuo de ellos ingiera el cebo marcado),  sí que tiene numerosas aplicaciones en múltiples estudios relacionados con la delimitación de territorios y áreas de campeo de individuos o grupos familiares.

4. Marcaje tecnológico

Las nuevas tecnologías se van implantado a un ritmo cada vez más rápido: emisores UHF, VHF, GPS, microchips… Gracias a ellos podemos no sólo identificar a un individuo, sino que podemos llegar a hacer un seguimiento de todos sus desplazamientos con una precisión de pocos metros y recibir esos datos prácticamente en tiempo real. Flipante 😉

Si hablamos del microchipado (no sé si existe esa palabra :P) enseguida nos viene a la cabeza el marcaje con microchip que se hace con los perros. El chip se coloca de forma subcutánea y en él se almacena la información del dueño y del animal en sí. Esta información se recupera simplemente pasando un receptor por encima del animal. Pues la misma metodología se aplica para poblaciones silvestres 😉 Ésta metodología se ha usado con éxito en muchas especies, como por el ejemplo en las capturas de desmán ibérico.

Respecto a los emisores UHV y VHF se trata de emisores de radio que lanzan una señal que puede ser recibida por su respectivo receptor y, mediante triangulación, se puede localizar con gran precisión la posición del individuo. Sin ir más lejos, es la misma tecnología que empleamos en el radioseguimiento de mirlo acuático del que ya te he hablado 😉

Por último, los emisores GPS son los dispositivos que más información nos dan (pero también son los más caros :P). Estos receptores pueden estar emitiendo a intervalos fijos de forma constante y ser recibidos en tiempo real o bien van almacenando la información y se descargan los datos en un receptor cada cierto tiempo. Podemos obtener datos muy precisos de los desplazamientos, velocidades y periodos de actividad de cada uno de los animales estudiados.

Uno de los factores limitantes de estos emisores y microchips es el tamaño y el peso, si bien la miniaturización de los componentes ya permite que existan emisores para animales tan pequeños y ligeros como las libélulas. Pero como imaginarás, el tamaño también va reñido con la potencia y el alcance de la emisión, así como con la duración de la batería. Por lo que marcar animales tan pequeños puede convertirse en todo un reto 😉

Y hasta aquí esta muy breve introducción a los distintos tipos de marcajes en animales. Ésto es sólo una pequeña muestra de la enorme variedad de técnica en este campo, tan amplio como interesante. Hay libros completos sobre cada una de estas técnicas, y sobre algunas que ni siquiera he nombrado (y probablemente ni quisiera conozca :P). Por tanto este artículo sólo pretende ser una pequeña aproximación a este campo 😉

Ahora me gustaría que fueses tú el que me contases ;)… ¿Conocías todas las técnicas de marcado? ¿Conoces alguna otra que no haya nombrado? ¿Cuál es tu favorita o aquella que más hayas empleado? 

¡Y si conoces a alguien que pudiese aportar algo más a este artículo no lo dudes y compártelo! 😉

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: anillamiento, anillas, bait-marking, biología, biólogo, crotales, decoloraciones, individuos, marcaje, marcas alares, radiotracking, reconocimiento individual, telemetría

Trabajo de gabinete: porque en biología no todo es campo o laboratorio

04/02/2016 by Bichólogo 11 comentarios

En general, cuando a la gente se le habla de biología le viene a la mente las imágenes de la sabana africana o la selva tropical y de un tipo con camisa, pantalones cortos color caqui y un salacot. O el frío y aséptico ambiente de un laboratorio de genética, donde algunos tipos canosos y con gafas, vestidos con batas blancas, vierten líquidos misteriosos y humeantes en matraces, mientras extraños seres flotan en burbujeantes botes conectados a cientos de cables.

De hecho, los mismo biólogos también evocamos imágenes similares, algo más realistas (o no :P), cuando pensamos en nuestro trabajo. Pero ninguno piensa en un ordenador, un montón de papeles garabateados, una pila enorme de libros y una taza de café humeante. Y la verdad es que estos atestados escritorios suelen ser escenarios muy comunes para cualquier biólogo, se dedique a la rama que se dedique 😛

Trabajo de gabinete: porque en biología no todo es campo o laboratorio

Una visión más realista

Sï, a todos nos gusta el campo o el laboratorio, según a lo que nos dediquemos. Pero debes saber que hay mucho trabajo fuera de esas fronteras. Un trabajo que te mantendrá pegado a tu escritorio más tiempo del que te imaginas, más del que te gustaría. Pero hay que reconocer que también tiene su encanto. A veces incluso se agradece poder desconectar de las largas y agotadoras jornadas camperas o las interminables horas de laboratorio y pasar un rato sentado en el despacho.

Aunque a priori no sea una parte tan atractiva, el trabajo de oficina es muy importante, fundamental incluso. Y es que es la base sobre la que se apoya cualquier proyecto, y también el paso final, con la difusión de los resultados obtenidos. Como te he comentado muchas veces ya, el fin último de la ciencia no es sólo descubrir nuevas cosas, sino difundirlas. De nada sirve el mejor estudio del mundo, unos resultados que cambiarían nuestra visión del mundo si no salen del cajón de tu escritorio o de tu cuadernos de notas.

La elaboración de un proyecto

Si quieres conseguir dinero para investigar necesitas presentar un proyecto sólido, interesante y atractivo. Y eso no se construye en una tarde. Hay una enorme labor de gabinete detrás de esos proyectos, así como una importante análisis bibliográfico para escribir una buena introducción y establecer una buena base para todos tus argumentos.

Necesitarás dominar todo lo fundamental del campo en el que vas a trabajar, así como de la biología y la ecología de la especie con la que estás trabajando. Y, dado que es difícil que uno pueda saber todo de todo, tendrás que tirar de libros, artículos y tus propios conocimientos para demostrar que sabes de lo que hablas 😉

Normalmente ese proyecto va a ser examinado por un comité de expertos que serán quienes decidan si te concederán esos fondos tan necesarios para tu investigación. Tienes que exponerlo todo de forma clara y concisa, y buscar un enfoque atractivo e interesante. Es el paso previo y fundamental para poder investigar, así que no te lo puedes tomar a la ligera. Imagina pues la importancia de este trabajo de oficina y si merece dedicarle o no todas las horas que sean necesarias.

La elaboración de memorias técnicas

No sólo tendrás que escribir un buen proyecto, sino que periódicamente tendrás que ir dando cuenta de tus avances, de los resultados conseguidos, del ritmo al que avanza el trabajo. Y si no quieres que te corten el grifo y te quedes sin dinero tendrás que tomártelo muy en serio.

Cuanto mayor sea la cuantía de tu proyecto, mayor será el seguimiento que hagan del mismo. Así que tendrás que irte acostumbrando a pasar largas horas sentado, en compañía de tu ordenador y de esa buena taza de café 😉

Publicando los resultados

Ya sea en la empresa privada (como en el caso de una consultoría medioambiental) o en la esfera académica tendrás que publicar los resultados obtenidos. Tanto si es para justificar el trabajo que has estado realizando para una empresa o para la administración pública como si es para comunicar los resultados y conclusiones de tu estudio a la comunidad científica, vas a tener que pasar mucho tiempo dándole a la tecla.

Elaborar informes y artículos es todo un arte que conlleva un enorme esfuerzo, desde la creación de una bibliografía sólida hasta desarrollar una buena argumentación en las conclusiones o una excelente introducción que ponga en contexto tu trabajo. Por no hablar de los abstracts y los títulos, que si bien en la empresa privada no son tan importantes, en ciencia puede suponer la diferencia entre que tu artículo sea citado y leído o caiga en el más triste de los olvidos.

En investigación no eres nadie si no publicas; en la empresa privada los contratistas no te pagan si no haces buenos informes finales. Así que el de gabinete es un trabajo al menos tan importante como el de campo, aunque generalmente no sea tan entretenido.

Mi escritorio
Todo lo que se ve en la foto no era más que una pequeña parte de lo que había acumulado en mi escritorio para realizar uno de los informes sobre los transectos de mamíferos 😛

Pero tienes cosas buenas…

Yo soy un biólogo de campo, de bota, como se suele decir, en contraposición a los de bata o de laboratorio. Me gusta estar al pie del cañón, sobre el terreno, y nunca he tenido demasiados problemas con las largas jornadas de campo. Las disfruto enormemente. Pero hasta el trabajo más maravilloso y vocacional puede volverse cargante o agotador cuando no está balanceado. Y un exceso de campo también termina minando tu resistencia y hasta tu ánimo.

Sí, ahora estarás diciendo que a ti no te pasaría eso, que te apasiona. Pero créeme, tarde o temprano te terminará cansando y hastiando. Por eso debe haber un equilibrio. Y el trabajo de oficina es el contrapunto perfecto. Te lo digo por experiencia. Durante mi trabajo en la consultoría medioambiental pasaba la mayor parte del tiempo en el campo, en Portugal. Semanas y semanas, hasta meses seguidos. Y cuando me daban una semana de oficina lo agradecía. Y mucho. Aunque a los 3 ó 4 días ya estaba deseando volver a la acción y salir de esas cuatro paredes 😛

Además, este tipo de trabajo te permite no sólo afianzar conocimientos, sino aumentarlos, descubriéndote nuevos campos de estudio que te pueden resultar muy interesantes en tu línea de investigación actual. A mi me gustan mucho las búsquedas bibliográficas, aunque también las considero agotadoras. Y aunque me da un poco de pereza empezar una, en cuanto me pongo a ello me resultan la mar de entretenidas. Y cuando te das cuenta empiezas a controlar de un tema del que un par de días antes no tenías ni más remota idea. Y eso mola 😉

Concluyendo

El trabajo de campo (o de laboratorio) y el de gabinete son dos caras de la misma moneda, los dos pilares que sostienen tu trabajo. Si uno falla, todo se irá al carajo 😛 Y por muy divertido que sea uno, de nada sirve sin el otro. Así que no lo descuides. Ten presente que si te dedicas a esto tendrás que echar muchas horas tomando notas delante del ordenador o en la biblioteca. Asúmelo y aprende a disfrutar de este otro ámbito de la ciencia 😉

Es bueno tener la imagen completa antes de meterte en esto. La realidad, a menudo, tiene poco que ver con lo que imaginamos, así que te ahorrarás futuras decepciones. Porque tanto el uno como el otro forman parte del ADN del biólogo, de nuestra profesión, y como tal aprenderás a apreciar el trabajo de oficina o, como poco, a tolerarlo 😛

Y hasta aquí llega el artículo de hoy. ¿Qué te ha parecido el post? ¿Te gusta el trabajo de gabinete? ¿Qué balance o qué porcentaje de uno y de otro crees que es el más adecuado? Me encantaría saber tu opinión 😉

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogo, gabinete, oficina

Un día haciendo transecto de mamíferos

21/01/2016 by Bichólogo 14 comentarios

Todo biólogo de campo que se quiera dedicar al ámbito de la consultoría ambiental debería estar familiarizado con las distintas metodologías de censo: puntos de observación, fototrampeo, o distintos tipos de transectos, entre otras muchas.

El estudio de mamíferos es complicado, ya que son animales muy esquivos y a menudo con hábitos crepusculares, si no totalmente nocturnos. Esto hace muy difícil la observación directa de estos animales, por lo que la mayor parte de las veces tendrás que guiarte por indicios de su presencia o por rastros.

Un día haciendo transectos de mamíferos

Poniéndote al día con los rastros

Lo primero que necesitas conocer qué animales tienes que censar o monitorizar. La variedad de mamíferos es amplia, así como los posibles rastros que pueden dejar. Por ello es muy importante que aprendas a distinguirlos desde el principio.

Según la especie que sea dejará unas determinadas huellas, un tipo de excremento y, en ocasiones, otros indicios de su paso por allí.  Hay que ser capaz de diferenciarlo de especies similares. Pero te aviso que no será fácil. La huella o el excremento ideal rara vez se ven, con lo que no sólo deberás tenerlo en mente, sino también aprender cómo varía.

Y es que los excrementos de los mamíferos pueden variar mucho en tamaño, según la talla del animal, en forma, según cómo y dónde lo haya depositado, o incluso en función de la dieta, que a su vez puede ir cambiando a lo largo del año. Y respecto a la huella, dependerá del sustrato, de la forma de pisar, de la humedad… Vamos, que si crees que memorizando unas cuantas fotos lo tienes controlado estás muy equivocado 😛

Para aprender sobre rastros no hay nada mejor que la experiencia. Hay mucho material por internet que te permite familiarizarte con lo básico, pero la mejor forma de aprender es en el campo. Para ello tienes dos opciones: ir por tu cuenta con alguien que controle del tema y te pueda ir solucionando las dudas (que las tendrás y muchas) o bien hacer un curso de rastros.  Estos cursos normalmente duran varios días y tienen una parte teórica y otra práctica. Si no ofrecen parte práctica, ni te lo plantees.

Los transectos

Para censar mamíferos o monitorizar sus poblaciones lo normal es realizar transectos a pie. La metodología variará mucho en función de si sólo quieres detectar presencia-ausencia, si quieres hacer un seguimiento a nivel comparativo de cómo fluctúan las poblaciones o si quieres obtener una estimación real de la población.

Lo más sencillo, y en lo que yo tengo más experiencia, es en hacer un seguimiento de las poblaciones a nivel comparativo. Se calculan unas densidades relativas cada mes y se van comparando. No se puede obtener un valor absoluto (o al menos no de forma fiable) pero se puede observar cómo fluctúa la población.

Lo primero es distribuir los transectos por el área de estudio, de forma más o menos uniforme y al azar (a no ser que quieras muestrear un hábitat o alguna especie en concreto). Si no conoces la zona, lo normal es hacerlo sobre un plano y, una vez en el sitio, se realizan los transectos por primera vez y se van haciendo las modificaciones necesarias. Dependiendo de la calidad de los mapas o de las ortofotos, a veces puede ser muy fácil confundir un camino con un cortafuegos o incluso con una carretera 😛

Es importante que la misma persona, en la medida de lo posible, realice los mismos transectos, ya que así evitamos las diferencias debidas a distintos observadores. Además, también hay que tratar de mantener un esfuerzo constante, esto es, que se realicen los transectos siempre con la misma frecuencia, dando las mismas pasadas. Si un día lo recorres en un sentido y al siguiente lo recorres en ambos sentidos estás doblando el esfuerzo, y es probable que encuentres más excrementos, con lo cual los resultados no son comparables.

Indicios de oso
No sólo puedes encontrarte huellas y excrementos, sino también otros signos de su presencia, como estos arañazos de oso en un árbol en el Parque Nacional de Picos de Europa 😉

También es vital mantener siempre una misma metodología: si los transectos son a pie, no hacerlos una vez a pie, otras en coche… O si los transectos los realiza una persona, no hacerlos otro día con dos (cuatro ojos ven más que dos, también estarías doblando el esfuerzo).

El equipo

Lo principal es llevar una ropa adecuada y suficiente, así como un calzado cómodo y resistente. Ten en cuenta que a veces tendrás que recorrer zonas aisladas, donde puedes estar expuestos a la lluvia, al viento o a cambios bruscos en el clima. Siempre es bueno llevar alguna prenda impermeable y algún gorro para protegerte del sol. Y crema solar, si no quieres terminar rojo como un tomate. Aunque parezca que no hace tanto calor en verano no deberías ir al campo sin ella (te lo digo por experiencia :P).

Es fundamental llevar agua suficiente, especialmente durante el verano. Según la metodología, los transectos pueden ser de varios kilómetros, así que no querrás sufrir de deshidratación. Lleva también algo de comer si vas a pasar mucho tiempo fuera. Y cuidado con eso de toquetear excrementos y luego pasar directamente a comerte el bocadillo 😉 😛

Imprescindible el cuaderno de notas y un lápiz o bolígrafo (según preferencias). Lleva siempre que puedas un GPS de mano. No sólo podrás cargar la cartografía y los transectos a realizar, sino que te servirá para georeferencias los excrementos cuando tengas que hacerlo y te será muy útil en caso de que te pierdas en una zona que no conozcas mucho. También un material básico para toma de muestras, así como todo el equipo de seguridad que exija el trabajo en cuestión.

La cámara de fotos también es importante. Muy útil tomar fotos de cada transecto, de cara a futuros informes, así como de algunos de los excrementos o de cualquier cosa destacable que te puedas encontrar. A mí, personalmente, me encanta la fotografía, así que siempre solía ir cargado con mi cámara personal 😛

Y hablando de material óptico, unos buenos prismáticos te vendrán muy bien. Lo mismo y si tienes suerte ves alguno de esos mamíferos que llevan esquivándote durante todo el transecto 😉

Cuando encuentras un rastro

Cuando al fin descubres esa huella, esas rascaduras o ese excremento que estabas buscando… ¿qué haces? Pues una vez más depende de las características del proyecto. Por supuesto necesitarás la libreta para tomar notas 😉 Normalmente también podrás georeferenciarlo usando un GPS de mano y quizás quieras hacerle una foto. Para ello cuenta siempre en tu equipo con una pequeña regla (unos 15 cm suelen ser suficientes) para colocarla junto al indicio al hacer la fotografía. De esta manera tendrás una referencia de tamaño y podrás comparar distintas fotos en caso que necesites consultarlas.

Huella de conejo
Una huella de zorro. Gracias a la regla puedes hacerte una idea del tamaño cuando la imagen está descontextualizada 😉

En ocasiones será necesario tomar una muestra del excremento para realizar posteriores análisis, como puede una identificación de la especie o del género por medio de la genética. Para ello debes contar con el equipo adecuado: guantes de látex, unas pinzas, una mascarilla, algún bote de muestras y algún conservante. La mayoría de las veces se puede usar alcohol, pero hay que tener presente cada especie y el tipo de análisis al que lo vas a someter después.

Todo este proceso no será necesario con cada excremento. A menudo sólo necesitarás tomar fotos de aquellos rastros que sean más escasos o menos abundantes, para tenerlo como futura referencia. O para hacerte una pequeña base de datos fotográfica que luego usarás cuando redactes los correspondientes informes. Que luego uno siempre echa en falta las fotos cuando las necesita.

La experiencia es un grado

Si eres inexperto, lo mejor es que al principio te acompañe alguien. A menudo te encontrarás huellas o excrementos que no sabrás reconocer, así que la ayuda de alguien con más experiencia te puede resultar muy útil. Pero no desesperes… Siempre habrá algún excremento o alguna huella que no sabrás reconocer. Da igual la experiencia que tengas. En ocasiones es imposible saber a qué animal corresponde un determinado excremento a menos que le hayas visto depositarlo 😛

La curva de aprendizaje es muy rápida, y enseguida estarás controlando los principales tipos de rastros. Aquellos animales que estén presentes en muy baja densidad dejarán muy pocos indicios, así que sólo podrás ir adquiriendo experiencia con el trabajo de diario.

Lleva siempre contigo una guía de rastros, aunque sea básica, que siempre te puede sacar de un apuro, especialmente si estás trabajando con especies con la que no estás muy familiarizado.

Lo mejor de este trabajo

Sin duda son las zonas en las que te mueves. Cuando trabajaba en Portugal me gustaba encontrarme en medio de la naturaleza. Aún siendo una zona bastante humanizada conservaba algunos rincones absolutamente espectaculares. Si te gusta la fotografía seguramente podrás sacar alguna buena instantánea.

Además, siempre que pasas largo tiempo en el campo tienes la oportunidad de encontrarte con fauna que de otra manera no sería posible. Aún recuerdo el primer corzo que vi, mientras terminaba de comer un bocadillo entre transecto y transecto. Sonidos de ramas rotas, movimiento en la ladera de la montaña. Me quedo quieto. Y un precioso macho de corzo (Capreolus capreolus) cruzó el camino a escaso 10 metros de mí. Se detuvo un instante, mirándome, y apresuró un tanto el paso para volver a perderse en el bosque. Simplemente fantástico.

Paisaje
Lo bueno de hacer transectos es tener la oportunidad de recorrer senderos con paisajes tan espectaculares como éste 😉

Lo peor de este trabajo

Son muchas horas de trabajo. Normalmente tienes que hacer varios transectos a lo largo del día, lo que puede resultar agotador. En los días más intensos me llegaba a hacer 24 kilómetros por caminos de montaña. Pero aparte de la caminata seguramente tengas que coger el coche de un sitio a otro, por caminos de cabras que harán sufrir los amortiguadores de tu coche 😛

Además serán muchos kilómetros por senderos a veces escarpados, donde es fácil tropezar y torcerse el tobillo. O tener algún desagradable encuentro con la fauna local. Y no me refiero sólo a fauna salvaje, que según en que zona puede ser peligrosa, sino también a perros asilvestrados, muy comunes en la zona donde yo trabajaba y que iba en pequeñas manadas de hasta 5 ó 6 individuos. Normalmente basta con mantener la calma y mantenerse firme, se suelen asustar ellos antes que tú. Pero a veces acojona 😛

Y hasta aquí llega el post de hoy. Y como siempre, me gustaría conocer tu opinión. ¿Has realizado algún transecto alguna vez? ¿Cómo fue la experiencia? Cuéntamelo en los comentarios o en las redes sociales 😉

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: Un día de trabajo Etiquetado como: biología, biólogo, campo, censos, fauna, mamíferos, transectos

La importancia de saber cuándo decir que no

14/01/2016 by Bichólogo 15 comentarios

Aunque parece el título de un libro de autoayuda, saber decir no en el momento adecuado es una de las cualidades que más falta hace hoy en día a muchos biólogos. En estos tiempos de crisis tener un trabajo de lo nuestro es casi un sueño, al menos en España, así que… ¿Cómo decir no a una oferta por mala que sea? Pues hoy te voy a enseñar lo importante que puede llegar a ser 😉

Tienes que hacerte valer

La biología no es una de las carreras ni de las profesiones más estimadas socialmente. Es probable que cuando le dijiste a tus padres «Quiero ser biólogo/a» ellos te dijeran (o al menos lo pensaran): «¿Biología? Pero si eso no tiene salidas«. O si eres uno de los afortunados que están trabajando de biólogo habrás escuchado más de una vez «Eso no es trabajar. Tendrías que tener un trabajo de verdad, como el mío«.

Además, hoy en día la situación no está como para tirar cohetes. Hay muchísimo paro en nuestro sector y rechazar cualquier oferta, por mala que sea, es poco más que un suicidio. ¿O no? Si te paras a pensarlo, aceptar ofertas de empleo ridículas o directamente humillantes no hace sino perpetuar esa visión de la que la biología no es un trabajo serio, sino algo a lo que se dedican cuatro frikis. Por eso es tan importante plantarse y decir NO.

Lo que la gente piensa de la biología
Aunque sea tomándolo con humor, la realidad a veces no es tan distinta a la que refleja este meme

Una historia real…

Hace mucho, mucho tiempo, dos bisoños estudiantes de biología (un servidor y mi colega de Bioblogia) asistieron a una cena oficial de la Universidad de Extremadura con motivo del 25 aniversario de su fundación. La verdad es que acudimos por suerte. Durante una clase de un curso de postgrado pidieron dos voluntarios para ir en representación de los alumnos. Y curiosamente sólo nosotros levantamos la mano. ¡Era una cena gratis!

El caso es que comenzamos a hacer networking con el resto de los invitados (aunque por aquel entonces ni conociéramos esa palabra :P). Habían acudido el rector, representantes de los profesores y algunos profesionales del sector que estaban participando en dicho curso. Entre plato y plato, fuimos guiando la charla hasta la realización de unas prácticas no remuneradas. El trabajo sonaba interesante a priori: el dueño de unas casas rurales quería que diseñáramos unos senderos ecoturísticos y los preparáramos con comederos y bebederos artificiales para las aves.

No cobraríamos nada, pero serían unas prácticas profesionales muy interesantes para engalanar el currículo de unos jóvenes estudiantes de biología (por aquel entonces en el último o penúltimo año de la carrera). Así que, tras la cena, aceptamos con muchas ganas, ideas e ilusión.

El tiempo pasaba y nosotros ya teníamos todo el proyecto pensado, algo profesional, con mapas georeferenciados, todo muy bonito. Y muy trabajado. Y entonces, a menos de una semana de irnos para allá, nos escribe esta persona. Nos dice que ya que estaremos una temporada allí nos envía una lista de tareas adicionales que incluían cortarle el césped, limpiar la piscina y algunas otras labores de mantenimiento. ¿WTF? Tuvimos que volver a leer el mail para cerciorarnos de que era cierto. Nos pedía un trabajo profesional, no recibíamos ni un euro y nos costeábamos nosotros todo. Pero ahora encima quería que fuésemos sus jardineros y chicos de los recados.

Sorprendidos, le respondimos diciéndole que aquello no tenía nada que ver con lo que habíamos acordado. Que sí, que éramos estudiantes de biología, pero que nos había pedido un trabajo profesional y por tanto nos habíamos empleado a fondo para prepararlo. Que habíamos aceptado no cobrar por ello porque la experiencia práctica nos resultaba útil, pero que no estábamos de acuerdo con esas nuevas condiciones añadidas a última hora.

Al hombre le sorprendió nuestro correo. Nos dijo que tampoco era para tanto, que a ver quiénes nos creíamos que éramos. Que no éramos más que unos estudiantes, que con esos humos y esa actitud jamás llegaríamos a ninguna parte ni lograríamos entrar en el mundo laboral.

Tras recibir aquel mensaje, le dijimos muy amablemente que ya no estábamos interesados en sus prácticas y que se buscase a otros estudiantes de los que aprovecharse. Así que puedes imaginar la contestación airada y totalmente fuera de tono del susodicho (bastante menos correcto que nosotros :P). Y de este modo dimos por finalizada nuestra aventura con aquellas «prácticas profesionales» que eran de todo menos profesional.

Decir NO

La moraleja

Le dijimos que no a unas prácticas muy interesantes sobre el papel que nos podrían haber dado un buen empujón al currículo. Él nos dijo que así, exigiendo respeto, no llegaríamos a ningún lado y no nos contratarían en ningún sitio. Y aquí me tenéis, habiendo trabajado como científico, con una tesis doctoral (casi casi :P), habiendo trabajado en varios países y con una treintena de publicaciones entre papers y charlas y posters en congresos. Desde luego aquel hombre no se habría ganado la vida como vidente 😉

Valorarte a ti mismo nunca está demás y tu profesionalidad es tu principal carta de presentación. Si no la defiendes tú, nadie lo hará. Sí, hay mucha competencia, pero no vale conseguir ese voluntariado, esas prácticas o ese trabajo a cualquier precio, especialmente si te estás devaluando a ti mismo y a la profesión. Porque eso te afecta a ti, me afecta a mi y a todos los que trabajamos o aspiramos a trabajar en este maravilloso mundo de la biología. Tienes que hacerlo por ti y tienes que hacerlo por nosotros 😉

Concluyendo

Ésta es sólo una anécdota que me ha ocurrido en mi vida profesional. En general he tenido suerte: trabajos interesantes con buenos jefes y comprometidos con los proyectos o las investigaciones de turno. Hay muy buenos profesionales de nuestro campo ahí fuera 😉

Por ello, con este post no quiero decir que debas dejar pasar ese voluntariado o esas prácticas o esa oferta de trabajo porque no ofrecen las condiciones perfectas. Para nada. Todo depende mucho de la situación en la que estés y de las característica en concreto de cada oferta o situación. Pero sí que debes saber poner límites, líneas rojas que nadie debe traspasar.

No sólo es algo bueno para ti a nivel profesional, sino también para tu salud mental. Si esas situaciones se mantienen en el tiempo terminarán por minar tu ánimo y tu autoestima. Todos tenemos que luchar por ese reconocimiento de nuestra profesión, de nuestra labor. Es un trabajo de equipo 😉

Y ahora te toca a ti contarme… ¿Cuál ha sido tu experiencia al respecto? ¿Has dicho NO alguna vez a unas prácticas o trabajo? ¿Has aceptado algo de lo que luego te has arrepentido? Cuéntame tu historia, que seguro que ayudará a mucha gente.

¿Estás cansado de buscar trabajo como hasta ahora sin resultado?

Suscríbete y consigue gratis el PDF «5 Razones por las que Un Blog Aumentará tu Empleabilidad como biólogo» para acercarte al trabajo de tus sueños.

¡Lo quiero!

Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogo, trabajo

  • « Ir a la página anterior
  • Página 1
  • Página 2
  • Página 3
  • Página 4
  • Página 5
  • Ir a la página siguiente »

Footer

Design

With an emphasis on typography, white space, and mobile-optimized design, your website will look absolutely breathtaking.

Learn more about design.

Content

Our team will teach you the art of writing audience-focused content that will help you achieve the success you truly deserve.

Learn more about content.

Strategy

We help creative entrepreneurs build their digital business by focusing on three key elements of a successful online platform.

Learn more about strategy.

Copyright © 2026 · Genesis Sample On Genesis Framework · WordPress · Acceder