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El Bichólogo

Traduciendo la naturaleza en datos estratégicos para un futuro Nature-Positive

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Guía de supervivencia campera: prepara tu botiquín

13/08/2015 by Marta Granadina 6 comentarios

Como ya te comentaba hace poco, cada vez que salgamos al campo hay que ir bien equipados. Y si vamos a ir a alguna zona aislada, vamos a estar lejos de la civilización durante varios días o si la naturaleza de la salida lo aconseja debemos de llevar con nosotros un pequeño botiquín bien surtido.

Pero como yo soy un poco desastre organizándome con estas cosas, hoy voy a contar con la colaboración de mi amiga Marta Granadina para este post invitado.

Este es un post invitado de Marta Granadina (http://cota-k.blogspot.com.es)

Marta
Foto hecha en Paraguay, cedida por la propia Marta 😉

Cuando se sale al campo siempre hay riesgos que, por pequeños que parezcan, pueden estropearnos una buena excursión. Para evitar que las cosas acaben mal o para evitar males mayores, nunca viene mal llevar un pequeño botiquín que apenas ocupe espacio pero que puede ayudarnos en caso de que suframos un pequeño accidente. Si quieres puedes descargar un documento con la lista de las cosas que aconsejo llevar, para poder comprobar que lo llevas todo antes de tu salida al campo. También puedes hacer tu propia lista rápida e imprimirla en http://printablechecklist.org/.

Y si te interesa el tema o sales mucho al campo, no está de más hacer un curso de primeros auxilios o de supervivencia; en Cruz roja y numerosas asociaciones puedes encontrar una amplia oferta. Por otra parte, como soy Socorrista de Cruz Roja, no salgo nunca sin mi mascarilla para hacer RCP, pero esto sólo es útil si tienes los conocimientos necesarios.

Preparando un buen botiquín para tus salidas camperas

1. Pequeñas heridas o arañazos

A veces no son nada pero si se ensucian o no dejan de sangrar pueden infectarse y provocarnos problemas; por esta razón es útil llevar algún Desinfectante como Povidona yodada (Betadine) o Clorhexidina (Cristalmina), así como Esparadrapo y Gasas estériles, o Tiritas (también llamadas “banditas” en Sudamérica). Un poco de alcohol o toallistas con alcohol también sirven para desinfectar las manos o algún útil como una aguja antes de tocar algo.

2. Torceduras o caídas

Uno de los accidentes más habituales en el campo. Una Venda elástica puede minimizar los daños si no podemos ser evacuados, ayudando a inmovilizar la extremidad afectada, normalmente los tobillos. Si llevamos puestas botas, y aún las vamos a necesitar, no hay que quitarlas nunca: se vendará e inmovilizará con la bota puesta (ya que la inflamación puede impedir que nos la volvamos a poner, y además suele ayudar en la inmovilización).

En Madeira, tras una estancia de varios días en un islote desierto buscando colonias de pardela chica (Puffinus lherminieri) me rompí un ligamento del tobillo al pisar mal entre las piedras volcánicas. Aún tenían que venir a por nosotras aunque ya habíamos acabado el trabajo de campo, y no llevaba venda alguna. Un pañuelo de la cabeza sirvió para inmovilizar lo suficiente mi tobillo y poder llevar a cabo las maniobras de evacuación del islote sin mayores daños.

3. Objetos extraños en el ojo

Un golpe de aire, una rama que se rompe, pueden hacer que nos entre algo en los ojos. A veces hay astillas y se nos pueden haber clavado o erosionar nuestra esclerótica. La Lágrima artificial o el suero fisiológico pueden ayudarnos a lavar el ojo, y también puede ser útil para lavar alguna herida sucia antes de aplicar el desinfectante.

Botiquín organizado
Un botiquín completo y bien organizado no tiene por qué ocupar mucho espacio. Éste el es mío 😉

4. Picaduras de garrapatas

Las enfermedades que transmiten las garrapatas aún son muy desconocidas en España, pero no por ello son inexistentes. Las garrapatas normalmente se encuentran en prados donde abunda el ganado, aunque no exclusivamente, y pueden transmitir parásitos (Rikketsia, o Babesia, por ejemplo) o virus, provocando fiebres altas, dolores musculares, cansancio extremo… y los síntomas pueden empezar unas horas después de la picadura y durar varios meses, con gran dificultad por parte de los médicos para diagnosticarlo.

Por otra parte, la picadura se nos puede infectar. Para evitar estas desagradables consecuencias, es muy recomendable llevar unas Pinzas adecuadas para garrapatas (fuertes, con estrías), y aconsejable un eppendorf de seguridad para la posterior identificación de un experto si te da problemas. La manera para sacar garrapatas con el mínimo riesgo para nuestra salud es la siguiente: girar la garrapata hasta que quede panza arriba, agarrarla con las pinzas de manera que no se resbale y tirar en paralelo con tu piel.

Nunca lo hagas de manera perpendicular, porque la cabeza de la garrapata se romperá seguramente y se quedará bajo tu piel, provocándote alguna infección. Tampoco debemos usar los remedios que se suelen comentar (fuego, aceite, vaselina, crema…) pues lo que hacen es que la garrapata vomite todo su contenido estomacal en nuestro torrente sanguíneo y con ello los parásitos que lleva con ella.

Cuando trabajaba en el Bosque Atlántico de Paraguay (BAAPA), tuve varias picaduras de garrapatas. Todas las que me quité yo de esta manera no me dieron problemas, pero una a la que no llegaba y que me quitaron de manera perpendicular a la piel se infectó y estuvo dándome problemas durante dos meses.

5. Los mosquitos

En determinadas épocas del año o lugares, puede haber verdaderas nubes de mosquitos y otros insectos que pueden llegar a ser muy molestos. Mientras trabajaba en la marisma de Doñana, en la berrea del ciervo, comprobé que los mosquitos podían llegar al tamaño de portaaviones, aunque los investigadores que habían estado allí en primavera, con la marisma llena de agua, afirmaban que los mosquitos pequeños eran mucho más voraces.

Igualmente, cuando estuve en la selva paraguaya, aprendí que había muchas cosas ahí fuera que están deseando chuparte la sangre de maneras bastante dolorosas y molestas, no sólo mosquitos, y siempre he llevado, además de un buen repelente de piretrinas, una efectiva Crema de corticoides que alivie los mordiscos de mbariuís, hormigas-avispa, tábanos y moscas parásitas…

6. Cefaleas y dolores

En el campo siempre puede ocurrir que nos dé demasiado el sol, o el cambio de presión de una tormenta próxima nos levante un dolor de cabeza monumental, o que nos demos un buen golpe tras resbalarnos. Si el dolor no cede, un Paracetamol o Ibuprofeno puede evitar que se nos estropee la jornada de campo.

7. Reacciones alérgicas

Sobre todo por los alérgicos, pero también por prevención (siempre hay alguien que no sabe que tiene alguna alergia) llevar un Antihistamínico puede ser buena idea. Tanto si resulta que nos metemos en un bosque donde hay una planta en flor que nos da alergia, como si tocamos una ortiga o nos pica algún insecto al que somos alérgicos, un antihistamínico puede aliviar un síntoma leve o incluso salvarnos la vida.

8. Antiinflamatorios

Mi experiencia en el campo me ha enseñado que nunca está de más llevar Metilprednisolona (Urbason en España). Se trata de un corticoide en pastillas, un antiinflamatorio fuerte de acción rápida. Cuando estábamos en una expedición en el Mar Rojo, mi compañero de buceo fue picado en una inmersión nocturna por un pez León (el segundo pez más venenoso del Mar Rojo, después del pez Piedra). Al salir del agua, la mano entera parecía una morcilla ibérica y le dolía muchísimo.

Gracias a que yo llevaba Urbasón en el botiquín los problemas no fueron a más (esta picadura es muy dolorosa y causa náuseas, fiebre y problemas respiratorios, e incluso vómitos, pero no llegaron a aparecer muy probablemente por la actuación rápida) y pudimos ir más tranquilos hasta el puerto en busca de una farmacia. En Egipto no hay equipos de rescate aéreo… y los equipos acuáticos tardan siglos en llegar hasta donde estés, así que es mejor prevenir.

Otra vez que no fue tan afortunada fue cuando una chica pisó un escorpión con el pie descalzo en plena dehesa. Nadie llevaba nada. En lo que tardamos en llegar al coche, la chica ya había vomitado, se había desmayado, y chillaba del dolor entre tiritones. Desde aquello nunca salgo sin esto, ya que nunca se sabe cuando puede encontrarse uno un animal peligroso. También es aplicable a una alergia grave a una picadura de avispa o abeja, ya que ayuda a ganar tiempo para llegar al hospital en caso de una reacción grave o potencialmente mortal.

Botiquín completo
Aquí puedes ver mi botiquín al completo

9. Agua potable

Nunca está demás llevar algunas Pastillas potabilizadoras de agua, pues si nos quedamos sin agua en medio de la excursión puede ser un problema. Esto podría ser parte del Kit de Supervivencia (del que hablaré en una entrega próxima) pero yo prefiero ponerlo en el botiquín. En Marruecos nos ocurrió que el guía se perdió y nos encontramos bajando de la montaña por un camino mucho más largo. Cuando nos paramos para comer, ya no teníamos agua, pero había un arroyo del que podíamos rellenar las cantimploras, y al no saber qué ocurría aguas arriba (¿y si hubiera un animal muerto?) las utilizamos.

También cuando subí al Mulhacén, en Granada, tuvimos que rellenar las botellas con agua de la laguna, en la que habíamos estado escuchando todas las noches a las cabras montesas bebiendo. En este caso no usamos las pastillas. Una gota de Betadine y un poco de sal hizo que el agua fuera potable, aunque con un sabor bastante desagradable. ¿Por qué no usé las pastillas? Pues porque se sabe a ciencia cierta que en ese tipo de lagunas suele haber una ameba que no muere con ellas, pero sí con el Betadine. Y al ser agua de una laguna glaciar, carecía de sales y era necesario añadírselas para evitar deshidratarnos al beberla.

10. Otras precauciones

Y por supuesto, si vamos a realizar un viaje internacional hay que llevar siempre puestas las vacunas adecuadas. Dependiendo de lo que vamos a hacer y del lugar y el tiempo donde vamos a estar, puede ser interesante añadir algunas que no son obligatorias, como el cólera o la rabia. Otro tipo de complementos no exclusivamente sanitarios, pueden ser de ayuda, como pañuelos o fulares por ejemplo, en caso de tener que inmovilizar o trasladar a alguien en angarillas. Un par de sobres de azúcar, antidiarreicos, apósitos para ampollas… el botiquín adecuado es aquel que nos solucione los problemas que tengamos, así que lo suyo es personalizarlo con nuestras necesidades.

Espero que este post os haya sido útil. ¿Y vosotros, alguna vez habéis tenido que usar un botiquín? ¿Qué habéis echado en falta?

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Publicado en: Equipamiento Etiquetado como: botiquín, material, primeros auxilios, salidas de campo, supervivencia

¿Qué es una estancia breve y por qué desearás hacer una tras leer este post?

05/08/2015 by Bichólogo 33 comentarios

Hoy voy a hablar un poco de las estancias breves: qué son, para qué sirven y cómo afectan a tu trayectoria profesional. Y os hablaré un poco, a modo de ejemplo, de algunas de las estancias que yo he realizado. Si eres investigador, estás planteándolo o si tienes en mente una tesis doctoral presente o futura, este post te va a interesar especialmente 😉

¿Por qué son importantes las estancias breves para el investigador?

¿Qué es una estancia breve?

Hoy en día hay dos grandes valores con los que debes engalanar tu currículo si te quieres dedicar a la investigación: las publicaciones y las estancias breves. Sin ellas no eres nadie en el mundo de la ciencia. Deben ser una prioridad para ti, si te quieres dedicar a esto. Las publicaciones hablan sobre tu trabajo; las estancias breves sobre tu preparación, lo bien relacionado que estás, tu interés por aprender y tu habilidad para trabajar e integrarte con distintos equipos.

Las estancias breves son estadías cortas de duración variable en la que el investigador, o sea tú ;), pasa a formar parte del grupo de investigación anfitrión de manera puntual durante ese período de tiempo. Esto es muy común durante la tesis, cuando se emplean estas estancias breves en aprender nuevas metodologías para aplicar en el desarrollo de la tesis. Estas estancias suelen subvencionarse con becas y no van asociadas a contratos. Son colaboraciones.

¿Para qué sirven?

Pues como ya te he comentado, son muy útiles para aprender nuevas metodologías o usar equipamientos que no están presentes en el centro al que estés adscrito. Pero las posibilidades que te ofrece una estancia breve van mucho más allá:

1. Nuevas formas de trabajar

Como se suele decir, cada maestrillo tiene su librillo. La metodología de trabajo no es igual en un laboratorio que en otro, o en distintas universidades. Así que, si existe este tipo de variación «local» imagina como puede cambiar todo a nivel internacionales. Desde la forma de organizarse hasta como cambia una metodología y la forma de aplicarla de un sitio a otro puede variar de forma drástica. Aprende de la forma de trabajar de otros e integra lo más importante en tu propio flujo de trabajo 😉

2. Publicaciones

Publicar es fundamental, ya lo sabes. Pero el hecho de publicar con gente distinta a tu propio grupo de investigación es muy interesante. Te da más caché, puedes explorar nuevos temas o ramas que desconocías y te abre puertas a futuras publicaciones y colaboraciones. Todo son ventajas.

3. Practicar idiomas

Si la estancia tiene lugar en un centro extranjero… ¿qué mejor oportunidad para lanzarte a aprender el idioma? Ya sabes que, a nivel científico, el inglés es fundamental. Así que debes practicar y mejorarlo en toda ocasión que lo permita. Pero si además tienes la opción de aprender el idioma local y te sobra algo de tiempo (lo cual no es demasiado común :P), mejor aún. Aprovecha todas las oportunidades de aprender una lengua. Incluso simplemente chapurrear otro idioma puede marcar la diferencia en algunas ofertas laborales.

4. Networking

Sí, sé que me repito, pero nunca me cansaré de insistirte en la importancia de hacer contactos profesionales. [Tweet «Las estancias breves ofrecen un marco incomparable para conocer a profesionales de tu sector«].

Un apretón de manos
Las estancias son unas de las mejores formas de establecer sólidos contactos e incluso buenas amistades

Las oportunidades son inmensas. Al entrar dentro de un grupo de investigación conoces por fuerza a mucha gente. Debes convivir con ellos día a día, así que, de forma natural, los vas conociendo. E incluso vas haciendo amistades. Además, cuanta más gente conozcas, más fácil será integrarte, aprender y, por supuesto, pasarlo bien. Que no sólo de ciencia vive el bichólogo 😉

5. Viajar

Ya sabes que me encanta viajar. Es mi pasión. Y algunos de los mejores viajes los he hecho gracias a las estancias breves. Es verdad que el destino no deberías elegirlo sólo por el lugar en sí, pero ya que vas a un determinado sitio, lo mejor es aprovechar al máximo ese viaje, sea donde sea. Conoce la ciudad donde te mueves. Empápate de su cultura. Mueves por los alrededores, visita monumentos, parques nacionales. Prueba la comida típica (otra de mis actividades favoritas en las estancias breves :P). Allá donde fueres, haz lo que vieres 😉

¿Cómo las consigo?

En España, algunas becas predoctorales llevan aparejadas becas de movilidad. Estas becas te permiten realizar una estancia breve sin tener que empeñar tu casa 😛 Las condiciones varían mucho, pero suelen ofrecer una cantidad de dinero diaria más una bolsa de viajes. Ambas cantidades variarán en función de si la estancia es en España o si es en el extranjero.

Para poder solicitar esa beca suele ser preciso contar con una invitación de alguien en el centro donde se va a realizar la estancia, que será la persona que tutorice tu estancia. Esto puede echar atrás a más de uno, pero no te preocupes, no es tan fiero el león como lo pintan jeje. Yo he realizado tres estancias breves y nunca me pusieron el menor problema. Simplemente escribí a las personas en cuyo trabajo estaba interesado y les dije que quería realizar una estancia breve con ellos. Ninguno me puso el menor problema.

También puede ocurrir que, sin necesidad de beca, alguien interesado en tu trabajo o gracias a pasadas colaboraciones pueda invitarte a realizar una estancia breve en su centro. En este caso probablemente tengas que rascarte un poco el bolsillo y pagar parte de la estancia. Establece claramente las condiciones previamente. En general, si te invitan, el centro receptor suele proporcionarte alojamiento y pagarte el viaje, aunque todo depende del presupuesto y la buena voluntad disponibles por parte de tu anfitrión.

Mi experiencia

Yo he realizado, entre otras, una estancia breve en el Museo de Historia Natural de Oslo en 2011. El objetivo era aprender a hacer análisis morfométricos de espermatozoides, pues en mi laboratorio teníamos un microscopio preparado para ello pero no había nadie que tuviese experiencia en ese campo.

Así que, durante dos meses,  analicé unas muestras de esperma de aves que traje de España y varias muestras que pertenecían al museo, y escribimos un artículo al respecto. Al año siguiente, cuando yo ya hacía bastante tiempo que había vuelto a España, recibieron más muestras y, dado que yo había analizado las anteriores, me ofrecieron volver de nuevo para encargarme de éstas.

Mesa de trabajo con muestras de esperma de aves
Todo listo para analizar unas cuantas muestras de esperma. Por raro (y ordenado) que parezca, esa era mi mesa de trabajo 😛

Aunque no me pagaban un sueldo, sí que cubrieron el alojamiento y los billetes de avión. Invertí mi dinero, sí, pues tenía que pagarme yo la comida, pero afiancé buenos contactos y conseguí una nueva publicación. Y por azares del destino, gracias a esta última publicación fui invitado a pasar una semana en la Universidad de Bielefeld (Alemania). Que a su vez ha hecho surgir nuevas oportunidades y colaboraciones.

Como ves, algo aparentemente simple, como aprender una determinada técnica, puede dar lugar a caminos y conexiones insospechadas. Por esa razón, si tienes la oportunidad de realizar alguna estancia en algún centro (extranjero o nacional) distinto al tuyo, no lo dudes. Hazla. Y aprovecha al máximo. Intenta conocer al mayor número de personas, haz amigos, aprende todo lo que puedas, no sólo aquello que has ido a estudiar, colabora  con la gente y, sobre todo, disfruta.

No sólo es importante divertirse con el trabajo que haces, sino también con la ciudad en la que estés, con los compañeros de trabajo, con el entorno natural… Pues la experiencia de una estancia breve no es sólo a nivel académico, sino también personal. Por ejemplo, durante otra de mis estancias, en la Estación Experimental de Zonas Áridas de Almería, logré subir al Mulhacén, el pico más alto de la Península Ibérica, con unos compañeros. Y también descubrí los deliciosos placeres culinarios de algunos bares de tapas de la ciudad, así como el maravilloso paisaje del Cabo de Gata. Siempre hay muchas cosas que hacer más allá de la ciencia, estés donde estés 😉

Ahora te toca a ti ;) ¿Has estado en alguna estancia breve? ¿Piensas realizar alguna? ¿Cómo funcionan en tu país? Estoy deseando leerte en los comentarios o por las redes sociales 🙂

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Elige tus prismáticos para bichear con esta guía

30/07/2015 by Bichólogo 10 comentarios

Todo buen bichólogo que se precie no puede hablar de preparar una salida de campo y no incluir los prismáticos. Es un elemento fundamental del equipo sin el que te perderás muchas, muchas cosas. Es tal la importancia que le doy a los prismáticos que siempre llevo un par en el coche. De hecho, ahora mismo, llevo unos pequeños de 8×20 (de techo) y unos 12×50 muy antiguos de porro (ambos los he ido «heredando» jeje).

Descubre cómo elegir tus nuevos binoculares

Además, como todo material óptico, no resulta nada barato, por lo que es fundamental elegir bien los prismáticos. A nadie le gusta hacer una mala inversión de su dinero, por eso debes buscar un modelo que se adecue a tus necesidades y, por supuesto, a tu presupuesto.

Los prismáticos se componen principalmente de dos juego de lentes (oculares y objetivos) y los prismas, que guían la luz que entra por las lentes objetivo hasta las lentes oculares. Su funcionamiento básico es bien simple, como ves. Pero hay un montón de detalles que pueden cambiar totalmente la experiencia de asomarse a uno de estos cacharros 😉

A continuación voy a hablaros de algunas características que es necesario tener en cuenta a la hora de decantarse por un modelo o marca. Y después os daré mi opinión. Vaya por delante que no soy ningún experto en prismáticos, sólo me baso en mi experiencia personal.

Tamaño

Aunque mucha gente no lo tiene en cuenta, para mí sí que es una característica importante. Yo ando todo el día de aquí para allá, viajando por la geografía española y el extranjero y los prismáticos son parte indispensable de mi equipaje. Así que me interesa que ocupen el menor espacio posible. Durante años cargué unos enormes prismáticos de porro 12×50 y ahora que me he acostumbrado a mis pequeños prismáticos de techo 8×42 no los cambio por nada 😛

 Tipo y disposición de prisma

Por lo general son mejores los prismas de vidrio frente a los de plástico, aunque son más caros. Según el tipo de vidrio son BAK-7 o BAK-4, en función de los elementos. Por lo que he oído, se suele recomendar los BAK-4 ya que dan mayor calidad de imagen. Son los que yo uso.

Existen dos clases de prismáticos en función la colocación de los prismas:

1. Prismáticos de porro:

Son los tradicionales, que tienen el prisma en posición no lineal, lo que les da esa forma característica mucho más ancha por los objetivos que por los oculares. Este tipo de prismáticos es más económico pero también más grandes y pesados que sus equivalentes de techo.

2. Prismáticos de techo:

Tiene colocado el prisma en línea con las lentes, lo que permite una mayor reducción de tamaño y peso, así como un aspecto más compacto. Estos son, sin duda, mis favoritos, si bien dicen que los de porro dan mayor profundidad de campo (lo cual, para mí, no es muy importante).

Aumentos y tamaño de lente

Los prismáticos normalmente vienen designado con un par de números separados por una x (8×42 si uso los míos como ejemplo). Este primer número son los aumentos. En este caso significa que al mirar por el prismático veo las cosas como si estuviesen 8 veces más cerca.

Cuanto mayor es el aumento, mayor es el acercamiento. Sin embargo, se incrementa también la distancia mínima de enfoque y se reduce el ángulo de visión (el espacio a 1000 m de distancia que podemos abarcar con los prismáticos). La distancia mínima de enfoque es fundamental en zonas boscosas, mientras que para observaciones lejanas en zonas abiertas, como en el caso de aves estepáricas o acuáticas, no es tan importante.

Prismáticos de prisma de porro

Llamados así por el inventor de este tipo de prisma, el ingeniero Ignazio Porro

El segundo número es el tamaño en milímetros de la lente objetivo. Esto está también relacionado con el tamaño de los prismáticos, pues unos con una lente de 50 mm será forzosamente más grande que unos con una lente de 35mm. Además, cuanto mayor sea la lente objetivo, mayor cantidad de luz entrará y más nítida podremos ver la imagen. La luminosidad relativa se obtiene dividiendo el tamaño de la lente por el número de aumentos. En mi ejemplo sería 5.25 A partir de 4 se suelen considerar prismáticos luminosos. La luminosidad es especialmente importante durante las observaciones con poca luz, como al amanecer o al atardecer.

El valor de pupila de salida (que también viene determinado por los aumentos y el tamaño de lente) es el tamaño del haz de luz que se forma cuando la imagen está enfocada. Está directamente relacionado con otro parámetro llamado alivio del ojo, que es la distancia a la que la pupila de salida tiene el tamaño de nuestra pupila, de modo que la imagen resultante la cubra por completo. Normalmente a partir de 1 cm es suficiente, si bien las personas con gafas requieren al menos 1,5 cm. Para ello, muchos oculares de prismáticos pueden variar esta distancia gracias a pestañas de goma que se pueden doblar o a que los oculares se pueden enroscar y desenroscar para cambiar esta distancia y poder ser usado con gafas.

En la mayor parte de los casos los prismáticos cuentan con un corrector de dioptrías: uno de los oculares puede regularse individualmente para adaptarlo a las distintas dioptrías del ojo. Primero enfocas con el ocular fijo, cerrando el otro ojo y una vez obtienes la imagen nítida, enfocas con ocular móvil. El número de dioptrías al que se puede adaptar depende de cada modelo.

El cuerpo

Con esto me refiero a la montura de los prismáticos, a cómo están hechos. Personalmente, me gustan que sean resistentes y estén recubiertos de goma, de modo que no resbalen. Es extremadamente útil que sean impermeables y que no se empañen las lentes. Para ello el cuerpo suele estar relleno de nitrógeno o argón. Cuando estás en el campo es fácil que llueva, haga niebla, se pueden caer en un charco, al río… Y no vas a querer que tu preciosa inversión en material óptico se arruine. Siempre es mejor que sean a prueba de agua (waterproof) que resistentes a ella (water resistant).

Transporte

Normalmente todos los prismáticos suelen venir con una correa y una funda de transporte. La correa, cuanto más cómoda y ancha mejor, especialmente si es un prismático pesado. Sin embargo a mí me gustan más los arneses, porque hacen que el prismático no se mueva tanto, esté accesible y el peso se reparta por los hombros en vez de por el cuello. Por contra es muy incómodo si llevas alguna chaqueta y por clima te la tienes que andar poniendo o quitando, ya que va encima de la ropa. Además hace casi imposible que puedas pasarle los prismáticos en un momento dado a alguien que no lleva.

Si andas en zonas con pendiente te acordarás del arnés cada vez que los prismáticos  se balanceen y te golpeen el estómago con malicia 😛 Por si fuera poco, si estás cansado de ser tú siempre el que tiene que pasar los prismáticos a la gente el arnés es la excusa perfecta para que otro sea el donante de prismáticos 😉

Mi consejo

Aún se podría hablar de más características, como el tratamiento de las lentes, y un montón de detalles técnicos. Pero como realmente no los tengo nunca en cuenta a la hora elegir los prismáticos los he omitido. Al igual que ocurre con el mundo de las cámaras fotográficas, hay una cierta obsesión por los características y pequeñísimos detalles que raya lo absurdo, ya que no aportan una diferencia significativa de calidad en comparación con el aumento de precio.

Mis prismáticos :P

Mis pequeños prismáticos equipados con el arnés. Una excelente inversión 😉 Van conmigo cada vez que me asomo al campo 😛

Para mí los modelos más polivalentes son los prismáticos de techo 8×42 o 10×50. Yo estoy encantado con los míos, unos Focus Ultima/C 8×42. Me costaron unos 240 euros en Suecia pero ha sido una gran inversión. Muy luminosos, con buena visibilidad aún con poca luz. Son resistentes al agua y a la niebla. Y ya se han llevado algún golpe y como si nada 😛 También los que le regalé a mi novia están geniales y tienen características similares por un precio algo menor:  ​Opticron T3 Trailfinder 8×42. Perfectos como gama de entrada, para meterte en el mundillo de la observación de fauna.

Sin embargo, estos dos modelos son buenos para mis necesidades personales. Lo que tienes que plantearte antes de la compra es cuáles son las tuyas. Si vas a usarlos en zonas abiertas, vete a los 12x (aunque necesitarás buen pulso ;)). Si requieres una mayor luminosidad porque casi siempre vas a trabajar al amanecer o en horas crepusculares lánzate a por unas lentes objetivo mayores. Si quieres lo mejor de lo mejor, con una garantía de por vida, compra unos Swarowski.

Pero una cosa te digo… No te obsesiones con la calidad extrema. Sí, los Swarowski son geniales, pero con muchísimo menos dinero puedes obtener unos buenos prismáticos que te van a resultar perfectamente útiles y funcionales. Por algo menos de 200€ ya hay buenos prismáticos para iniciarte. A no ser que los vayas a usar profesionalmente y que necesites una asombrosa calidad de imagen, un nivel de detalle extremo y una altísima luminosidad (que casi nunca es así) no son necesarios unos prismáticos de alta gama. Ahora, si te los puedes permitir, ¡adelante! Y si te sobra el dinero y también me quieres regalar unos Swarowski a mí, yo encantado 😛 😛

Hasta aquí llega esta pequeña guía. Espero que te sirva si estás pensando en comprar unos prismáticos o renovar los que ya tienes. ¿Cuál ha sido tu experiencia? ¿Hay alguna característica que añadirías como importante? ¿Alguna que quitarías? Te espero en lo comentarios. Seguro que tu experiencia y tu opinión nos pueden resultar muy útiles a todos.

NOTA: como siempre, algunos links son de afiliados y me llevo una pequeña comisión por compra. Yo sólo recomiendo productos que me gustan y he probado 😉 Además, puedes comprarlos en cualquier otra tienda o entrando directamente en la web 😉

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El mejor material para una salida de campo

27/07/2015 by Bichólogo 12 comentarios

Varios de vosotros me habéis preguntado cuál es material necesario para ir al campo. Como siempre, yo os voy a contar lo que yo uso y cómo lo uso. Pero para gustos, los colores. Ya sabéis que lo importante es que vosotros estéis cómodos con vuestro equipo 😉

Mi material recomendado para ir al campo

El objetivo

Antes de elegir lo que nos vamos a llevar debemos saber qué es lo que vamos a hacer. No es lo mismo salir por tu cuenta a ver bichos, dando un paseo por un parque, por el río de tu ciudad o por los alrededores que ir con un objetivo en concreto: encontrar tal animal o planta, hacer un censo, salir a anillar o preparar cámaras de fototrampeo.

También es muy importante tener en cuenta la climatología. Si vas a ir a zonas de media o alta montaña lleva siempre algo de abrigo, ya que el tiempo puede cambiar a gran velocidad, incluso en verano. Si es una zona húmeda, lleva también equipo para el agua. Y si vas a estar en algún área aislada nunca está de más un pequeño botiquín ;).

Preparándote para salir

Es interesante que conozcas la zona por la que te vas a mover. Si no has estado nunca, siempre puedes echar un vistazo al área desde Google Maps (o similares) o usar mapas cartográficos tradicionales 😉 Si es verano es importante usar algún tipo de protección slar. Aunque pienses que no es tan importante o que ya estás suficientemente moreno usa alguna crema protectora. Tu piel te lo agradecerá.

La mochila

Siempre es bueno llevar una pequeña mochila para acarrear algunos bártulos imprescindibles. ¿Qué suelo llevar yo en ella? Pues un poco de todo. Dependiendo de la duración de la salida es fundamental llevar agua suficiente. Y también comida, que pocas veces un bocadillo sabe tan delicioso como en medio del campo 😉

Mi guía de aves viene conmigo allá donde voy, incluso si no es una salida específica para avistar pájaros. Además meto siempre una navaja, algo de ropa de recambio (en caso de caídas al río, charcos, peleas con una zarza… :P), una libreta para notas con un bolígrafo y un lápiz. Si hay posibilidad de que me pille la noche suelo llevar también una linterna frontal y algunas pilas de repuesto (de hecho, suele ir siempre en la mochila). La navaja para mí es una herramienta fundamental. No sólo porque me encantan los embutidos y no suelo llevarlos en lonchas, sino porque te puede sacar de un buen apuro. Antes solía ir con una navaja multiusos que traía un sacacorchos, una pequeña sierra y la hoja de la navaja. Pero hace poco me regalaron una maravillosa  de la cual ya nunca me separo cuando hago alguna salida campestre.

Navaja Leatherman Wave
Estoy enamorado de este pequeño monstruo entre las navajas 😛 Aunque le he dado bastante uso aún sigue como nueva 😉

Esta pequeña maravilla tienen un sinfín de accesorios, que van desde una hoja MUY afilada hasta unos alicates, pasando por sierras, tijeras, destornilladores, abrelatas… Y son extremadamente resistentes. No resultan precisamente baratas, pero desde luego es una inversión que merece la pena si eres de los que sueles pasar horas y horas en el campo 😉

Respecto a la linterna frontal, yo la prefiero a la de mano, ya que así tengo mayor libertad de movimiento. La mía es bastante corriente. Pero todo depende de lo que quieras y necesites. Es interesante que sea de leds, ya que consume menos y duran más que las bombillas tradicionales. También es bueno que puedas regular la intensidad de la luz, pues no siempre la vas a necesitar a plena potencia.

El bloc de notas no es algo que sea necesario en sí, pero es muy recomendable. Yo sólo lo he incorporado recientemente a mi lista de cosas que siempre llevo al campo. A mí me gusta que sea de tapa dura, que no se moje fácilmente y de un tamaño manejable. Normalmente se aconseja escribir a lápiz, ya que en caso de que se moje no se emborrona tanto como un bolígrafo. Pero bueno, eso es a gusto del consumidor 😛

En el bloc de notas normalmente apunto las especies y a veces el número de individuos que avisto. Pero también sirve para anotar datos o rasgos de determinadas especies que no has podido identificar, para hacer bocetos (me encanta dibujar), anotar ideas, llevar un registro de las visitas que haces, con la hora, climatología… Depende de lo que te gusten los datos. Los datos recogidos en estas libretas pueden ser muy interesantes de cara a conocer la fenología de algunas especies.

Material óptico

Esto es probablemente lo único realmente imprescindible si quieres disfrutar de una buena salida de campo. Sin unos buenos prismáticos o si un telescopio terrestre tus observaciones van a estar muy muy limitadas. Sí, es bonito pasear por monte, ver paisajes espectaculares… Pero si lo que quieres es observar fauna, vas a necesitar equipo óptico.

Por precio y por comodidad yo siempre llevo unos prismáticos. Para decidirte por unos buenos prismáticos hay que tener en cuenta varias cosas: si son de porro o de techo, los aumentos, la luminosidad, la estanqueidad, la calidad de las lentes o la distancia mínima de enfoque, entre otras cosas. En algún otro post hablaré en profundidad sobre todas estas características y cómo tenerlas en cuenta a la hora de comprar unos prismáticos.

Yo uso unos 8×40. Antes usaba prismáticos de 12 aumentos, pero cuando me movía por el bosque era imposible enfocar ningún pajarillo cercano. Ahora estoy contentísimo con mi adquisición. Hace poco regalé a mi novia también unos  y el resultado es muy satisfactorio, con una excelente relación calidad/precio. Para el birdwatching se suelen recomendar entre 8 y 10 aumentos. Intenta que sean ligeros, cómodos, estancos y luminosos. El rango de precios va desde los 200€ (por este precio ya tienes buen material) hasta varios miles de euros, cuando entras en marcas como Swarowski.

En cuanto a telescopios de observación terrestre, permiten un mayor número de aumentos, ya que van estabilizados en un trípode. Son extremadamente útiles, pero de media son bastante más caros que unos prismáticos. Cuando ahorre algo de dinero seguramente lo invierta en un telescopio decente.

La ropa

La ropa ha de ser fundamentalmente cómoda. Ni más ni menos. Si para ti unos vaqueros son cómodos, entonces ya lo tienes. A mí, personalmente, me gusta la ropa algo más técnica, pero como mi presupuesto no es precisamente grande, voy a marcas de precio contenido 😛 La mayor parte de la ropa que compro es de la cadena de tiendas deportivas Decathlon. Su marca propia, Quechua, suele tener también una gran relación calidad/precio.

Sombreros

Normalmente yo sólo llevo una gorra normal y corriente. Si vas a andar mucho bajo el sol debes cubrirte siempre la cabeza, a no ser que quieras experimentar los desagradables efectos de una insolación 😉

Camisetas

Para el verano manga corta, no tienen por qué ser técnicas (aunque algunas son de lo más cómodo y fresquito en verano y transpiran estupendamente). Para el invierno suelo llevar camisetas térmicas, que mantienen mejor el calor corporal y te dan una mayor libertad de movimientos a la vez que pareces un superhéroe enfundado en mallas 😛

Pantalones

Siempre llevo pantalones de trekking al campo, y a menudo vistiendo de diario 😛 Son muy cómodos, especialmente los que presentan cierta elasticidad. Suelen transpirar muy bien, secan rápido y son resistentes. En verano uso los desmontables, a los que les puedes quitar la pernera gracias a una cremallera y convertirlos en pantalones cortos.

Aunque si voy a ir campo a través suelo llevar pantalones largos siempre. Las zarzas son mi archienemigo, y en cada encuentro que tenemos, suelo llevarme unos cuantos arañazos de recuerdo, así que no me gusta ponérselo aún más fácil llevando pantalones cortos 😉 Una marca que me gusta mucho de pantalones de trekking es Trango pero Quechua también tiene algunos modelos interesantes, especialmente en la gama media/alta (bastante más baratos que Trango).

Polares

Una de mis prendas favoritas en invierno. Siempre tengo algún jersey polar y alguna chaqueta polar, que suelo combinar con camisetas normales o térmicas (si hace mucho frío). Rara vez llevo chaquetón, a no ser que vaya a estar mucho tiempo por debajo de -5ºC.

Fotografía nocturna
Aquí estoy yo equipado para hacer fotos nocturnas, con mi frontal, polar, las botas y el pantalón desmontable del trabajo y mi cámara de fotos :P. Foto cortesía de mi colega Sergi 😉

Botas

Me encantan las botas de trekking. Pero lo que adoro son las botas de montaña. En invierno no es raro que salga con ellas a la calle. Me gusta que las botas sean impermeables (odio tener que ir mirando al suelo para esquivar charcos :P), resistentes y que la suela agarre bien. Para ello, siempre que el presupuesto me lo permite, las busco con Gore-Tex  y suela Vibram. Mis marcas favoritas son Merrell y Bestard.

Cámara de fotos

Me encanta la fotografía, así que yo siempre que puedo llevo mi cámara de fotos conmigo. Dado que es una réflex y tengo que ir cargando con objetivos, la cámara, tarjetas y demás, todo ello en una segunda mochila, no siempre me acompaña. Pero si es una salida ex profeso para hacer fotos, si el sitio es espectacular o si habrá oportunidad de hacer fotos a bichejos poco comunes o esquivos, siempre le encuentro un hueco 😛

Aunque recientemente me he comprado una pequeña maravilla: la . Una bestia parda con un zoom 60x que me permite hacer algunas fotos como las que cuelgo en mi perfil de instagram. Es verdad que la calidad de la foto es inferior a la de una réflex, pero su versatilidad y ese enorme zoom lo compensa con creces para un aficionado como yo 😉

Y esto, básicamente, es el equipo que me suelo llevar al campo. Es un post muy general, que probablemente muchos de vosotros ya sepa de antemano, pero a quien esté empezando a salir al campo le puede dar alguna idea sobre qué equipo comprarse. ¿Cuál es el material que siempre llevas al campo? ¿Qué añadirías o que quitarías de mi lista? ¿Cuál es tu experiencia preparando la maleta para ir al campo? Cuéntanoslo en los comentarios. ¡Te espero!

PD: Algunos de los links que aparecen en el post son de afiliados (los de amazon). Esto es, que si compras desde ese link, a ti te vale lo mismo y yo me llevo una pequeña comisión para mantener el blog. Sólo recomiendo cosas que he probado personalmente y que uso en mi día a día. De todos modos, como siempre digo, esto es lo que me vale a mí, que no tiene por qué ser lo más adecuado para ti. Busca, compara y siempre elige lo que mejor se adapte a ti 😉

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Publicado en: Equipamiento Etiquetado como: botas, camisetas, equipo, material, navajas, pantalones, prismáticos

Entrevista con Óscar Domínguez, fotógrafo de vida salvaje

23/07/2015 by Bichólogo 6 comentarios

El entrevistado

Óscar Domínguez es fotógrafo de vida salvaje y conservación. El sueño idílico de mucha gente. Se centra principalmente en especies en peligro de extinción y viaja a menudo por el continente asiático. De hecho, en el momento de enviarle esta entrevista se encontraba viajando y fotografiando por aquellos lares.

Entrevista a Óscar, de DeepWildPhoto

Está muy interesado en la conversación de la naturaleza y colabora activamente en ello. Según él mismo, está fascinado por el continente asiático y su fauna. Pero además de eso imparte charlas y talleres sobre fotografía por toda España. De hecho, fue en uno de esos talleres donde tuve la suerte de conocerle y desde entonces mantenemos contacto.

Quiero darle las gracias por prestarse a esta entrevista, especialmente ahora que le he pillado en medio de ese viaje por el sudeste asiático. Es un honor que haya podido sacar un ratillo para contestar a estas preguntas que le tenía preparadas. Creo que su amplia experiencia puede ser de lo más útil para todos aquellos lectores aficionados a la fotografía y que se hayan planteado dedicarse a ello de forma profesional.

La entrevista

1. Para comenzar con la entrevista… ¿Cómo te iniciaste en el mundo de la fotografía de naturaleza? ¿Has hecho muchos cursos?

Mi interés por la naturaleza empezó desde muy joven compartiendo excursiones con mis abuelos. Ellos despertaron en mi la curiosidad por animales y plantas. La fotografía llegó de un modo natural con la intención de guardar las observaciones y vivencias de esas salidas al campo. Hice un par de cursos de iniciación con Oriol Alamany hace más de 20 años y, más adelante, un curso general de fotografía de un año de duración en una escuela privada.

2. ¿Cómo está la legislación española en relación a la fotografía de naturaleza? ¿Qué se puede y no se puede hacer? ¿Es más fácil ser fotógrafo de naturaleza dentro o fuera de España?

La legislación en España varia mucho ya que es un tema que recae en las comunidades autónomas. En Catalunya (que es donde yo resido) un tercio de las especies aproximadamente, requiere de un permiso específico que hay que gestionar a través de la “Direcció General del Medi Natural i Biodiversitat” y que además, no está garantizado. A modo de ejemplo, hay especies como el urogallo que desde hace dos años se pueden fotografiar únicamente contratando los servicios de dos empresas que gestionan el permiso y alquilan el hide en un lek. Las fotos se realizan en leks especialmente escogidos garantizándose así el control de las actividades fotográficas. En otras comunidades funciona diferente.

A nivel internacional cada país tiene sus propias leyes y es necesario informarse de la legislación local antes de viajar. En algunos países del Sudeste Asiático las áreas mejor conservadas están, en muchos casos, bajo control militar y eso dificulta su acceso.A nivel legislativo no creo que en España sea más difícil ser fotógrafo de naturaleza que en otros países.

3. Además del cumplimiento de la legislación vigente, ¿hay alguna norma no escrita que deba cumplir un buen fotógrafo de naturaleza? ¿Cuáles son las líneas que no se deben traspasar para conseguir una buena foto?

Depende de lo que se entienda por fotógrafo de naturaleza. Para mi un fotógrafo de naturaleza tiene tanto de artista -que muestra la belleza del mundo con el uso de una buena técnica- como de fotoperiodista -que cuenta historias relacionadas con la naturaleza y el medio ambiente-. Cada uno marca su propia ética pero bajo mi punto de vista hay líneas que no se pueden traspasar.

Mochuelo

Y hay que ser ante todo honesto. Me parece estupendo que alguien fotografíe el ojo de un león en un lugar como el parque de Cabárceno o un búho real en vuelo entrenado para cetrería. Lo que ya no me parece tan estupendo es que no lo diga cuando enseña la foto. Cualquiera que lo haya intentado sabrá de las dificultades de conseguir una buena foto de búho real en vuelo en plena naturaleza.

4. Actualmente andas por alguna parte del sudeste asiático y estarás fuera alrededor de dos meses. ¿Cómo se prepara uno de esos viajes fotográficos? ¿Cuál es tu “checklist” para no olvidar nada?

Es exigente viajar sólo, con mucho equipo y durante varias semanas. Con el tiempo he aprendido a llevar únicamente lo que necesito en el 90% de las situaciones que voy a encontrar. También he aprendido que cuando se está fuera no se puede fotografiar todo y cada vez trabajo temas/especies más concretos y con mayor profundidad. Han pasado a la historia los viajes de 2 o 3 días en cada sitio. En este viaje concretamente he pasado 24 días en un único espacio natural. A mucha gente le sorprende como puedo haber estado más de 8 meses en la India en 5 viajes diferentes y no haber visitado el Taj Mahal.En cuanto al material, nunca salgo de viaje sin 2 discos duros portátiles para copias de seguridad, un buen botiquín y mucha música.

5. Has viajado por medio mundo gracias a la fotografía: Polonia, Ecuador, Israel, Cambodia, India, Indonesia, Laos, Malaysia, Nepal, Thailand, Vietnam… ¿Cuál ha sido tu viaje o tu proyecto favorito? ¿Y cuál ha sido la experiencia más dura o más difícil a la que te ha llevado tu profesión?

Digamos que no es exactamente así por que llevo viajando desde los 18 años y en ese momento no me había planteado dedicarme profesionalmente a la fotografía. Lo que si que es cierto es que ahora escojo mis destinos en función de mis objetivos fotográficos y me resultaría difícil plantearme un viaje sin un objetivo fotográfico claro.

Como proyecto favorito (e inacabado) quizás me quede con el de Ladakh donde estoy intentando fotografiar cuatro especies de ungulados que viven en esa zona del Trans-Himalaya y su exigente entorno. Fotografiar en Ladakh, a veces por encima de los 5000 metros de altitud y con 15 kilos de material encima llega a ser duro pero es una dureza que disfruto.

Otro trabajo del cual estoy especialmente satisfecho y en el que he invertido infinidad de horas y esfuerzo es el del sisón (Tetrax tetrax) y su delicada situación en Catalunya y que este mes ha sido publicado en la prestigiosa revista inglesa BBC Wildlife Magazine.

Sisón para la BBC
Ésta es la magnífica foto que abre el reportaje para la BBC Wildlife Magazine

6. Cuando realizas uno de estos fantásticos viajes, ¿todo se costea de tu propio bolsillo o es posible obtener algún tipo de patrocinio o financiación?

Prácticamente todo sale de mi bolsillo. En algunos casos puedo tener apoyo de algún alojamiento, oficina de turismo o compañía aérea pero son los menos.

7. Ahora pasando a la parte un poco más técnica… Aunque el retoque siempre ha existido en la fotografía analógica tradicional, los programas de retoque fotográfico y las nuevas tecnologías actuales han tenido un fuerte impacto en la fotografía. ¿Cuándo el uso del Photoshop es un buen uso y no un abuso en fotografía de naturaleza? ¿Cuanto trabajo de procesado hay en tus fotos?

Yo no uso prácticamente Photoshop salvo en contadas ocasiones. Mi flujo de trabajo está basado en Lightroom que ofrece todo lo que necesito en cuanto a ajuste y revelado y es una excelente herramienta para otras fases del proceso como ordenar, buscar y añadir metadatos a las imágenes.

8. En tu web podemos ver algunas fotos absolutamente asombrosas de fauna. ¿Cuánto trabajo hay detrás? ¿Cuál es el proceso que conlleva esa foto desde que la planeas hasta que está colgada en tu web?

El proceso empieza conociendo al máximo el comportamiento de la especie que se quiere fotografiar y decidiendo cuando es el mejor momento para hacerlo. Luego intervienen estrategia, logística, elección del equipo, tiempo y paciencia. Y más paciencia.

9. ¿Cómo monetizas tu trabajo? ¿Trabajas por encargo? ¿Lo vendes a revistas? ¿Fotografía de stock? ¿Microstock?

Actualmente es muy difícil trabajar como fotógrafo de naturaleza por encargo. Yo realizo mis proyectos y luego intento venderlos. También tengo imágenes en varias agencias de stock y a veces hago algún trabajo fotográfico o de vídeo que no está relacionado con la naturaleza. Por último, una parte de mis ingresos también proviene de trabajos relacionados con asesoría en RRSS y naturaleza, algunas charlas y, en menor medida, de la docencia.Del Microstock ni hablar.

10. ¿Crees que la profesión de fotógrafo de naturaleza está bien reconocida en España? ¿Y en el extranjero?

No estoy seguro, pero tampoco me preocupa en exceso. El tema del reconocimiento está bien para engordar el ego pero uno debe hacer las cosas por que cree en ellas y hacerlas lo mejor posible. Está claro que en otros países como USA los fotógrafos son personas más conocidas a nivel público que aquí.

11. ¿Consideras que hay intrusismo profesional en el mundo de la fotografía en general y de naturaleza en particular? ¿A favor o en contra de este proceso de “democratización” de la fotografía, con precios y equipos cada vez más asequibles para el simple aficionado?

Para mi no hay ningún problema en que muchos fotógrafos (aficionados o profesionales) inunden la red de imágenes en busca del éxito efímero de unos “me gusta”. Bajo un prisma profesional la clave está en el otro lado, es decir, en el que compra. El comprador, en este caso de imágenes, debe tener criterio. En este país es una cuestión que está muy mal ya que actualmente muchos medios no sólo tiene poco criterio si no que ni siquiera responden un correo cuando mandas una propuesta. Incluso son muchos los ejemplos en que cabeceras importantes roban una foto de internet (de un profesional o de un aficionado) con la intención de no pagar.

En otras actividades a nadie se le ocurriría buscar un aficionado para resolver un trabajo, pero en fotografía ocurre. Para que se entienda ahora te formulo yo a ti una pregunta: ¿Escogerías a un dentista aficionado (dentista de sábado y domingo), que tiene un equipo que no está mal, que cobra menos o nada y que de lunes a viernes es, por ejemplo, fotógrafo o funcionario, para que te hiciese un empaste? Probablemente me dirás que no, que quieres poner tus dientes en manos de un profesional de verdad.

12. Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras. ¿Crees que es importante el papel de la fotografía de naturaleza en la conservación del medio ambiente?

Por supuesto, es vital. El impacto que puede causar una imagen en segundos es brutal. Sólo tienes que ver la importancia que dan a la imagen las mayores marcas del mundo. En conservación debe ser lo mismo… para proteger y querer conservar algo debes verlo primero y para ello están las buenas imágenes.

13. ¿Cuál consideras que es el “equipo básico” que debe tener cualquiera que se quiera dedicar a la fotografía de naturaleza?

Esta es una pregunta que podría tener miles de respuestas. Dependerá mucho de que quieras fotografiar y de como sea tu percepción el mundo. El 80 por ciento de mis imágenes están hechas con teleobjetivos. Los necesito para fotografiar fauna pero también los uso para fotografiar paisajes ya que me gusta el efecto de compresión que producen.

Equipo fotográfico
Aquí puedes echar un vistazo al equipo completo de Óscar. Aunque para empezar no haga falta tanta lente, sí que es cierto que hay que ir aumentando el material poco a poco para cubrir todas las situaciones posibles o que un fallo en algún elemento del equipo no te eche a perder todo el trabajo.

El equipo básico debe ser una cámara y curiosidad. Con el tiempo cada uno va descubriendo que objetivos y demás accesorios le serán más útiles.

14. A modo de evaluación general, ¿cuál crees que sería la inversión inicial en ese equipo básico para alguien que quiera iniciarse en este mundillo?

Una cámara, el objetivo de mayor calidad óptica posible que se pueda pagar uno y probablemente un trípode. Mejor guardar algo de presupuesto para poder moverse y/o viajar.

15. ¿Cómo ves el tema de la promoción en la red de la fotografía? ¿Es más fácil hacerse conocido hoy en día gracias a internet y las redes sociales? ¿Merece la pena el riesgo de que alguien pueda usar tu foto sin tu consentimiento?

La promoción en la red es una parte más del trabajo que ayuda a enseñar lo que haces. Evidentemente es un riesgo colgar las fotos pero creo que son mayores las ventajas que las desventajas de hacerlo. Una página web es la manera más fácil de mostrar lo que haces al mundo.

16. ¿Crees que participar en concursos de fotografía es útil para convertirte en un fotógrafo reconocido o es algo más bien de cara a la galería?

Yo participo poco pero entiendo que en esta sociedad la persecución del “éxito” está muy presente. A mi, sin duda, me genera más admiración un fotógrafo que publica un reportaje en National Geographic, que el ganador del Wildlife Photographer of the Year. Pero bueno, es sólo mi punto de vista.

17. ¿Qué le recomendarías a los lectores del blog que se estén planteando buscar una salida como fotógrafo de naturaleza?

Que se dediquen a otra cosa… Y si no me hacen caso que estén dispuestos a sacrificar muchas cosas y a pasar por momentos de incertidumbre. Que para empezar minimicen sus gastos y que además de aprender de fotografía y de naturaleza, aprendan marketing, a hablar en publico, a venderse y que disfruten, que disfruten mucho. Al principio de este largo recorrido puede que ese disfrute sea la única recompensa.

Óscar y los guías de montaña
Aunque el viaje lo hagas en solitario, cuando te mueves por zonas tan aisladas siempre necesitas contar con la ayuda de gente de la zona, como guías, lo que te permite no sólo ahorrar tiempo, sino conocer de primera mano la cultura y la gente del país

Más información

Puedes ver otros ejemplos de los geniales trabajos de Óscar en su web deepwildphoto:

Logotipo de Deepwildphoto

 

También puedes saber más de él y de sus proyectos y sus geniales viajes (¡que envidia! :P) en sus perfiles de Twitter, Facebook e Instagram.

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Publicado en: Entrevistas, Podcast Etiquetado como: fauna, fotografía, fotógrafo, naturaleza, sudeste asiático

El secreto de la productividad: el calendario

20/07/2015 by Bichólogo 12 comentarios

Con este post cierro esta serie dedicada a la productividad personal aplicada a la biología. Para ello voy a hablaros de uno de los ejes fundamentales sobre el que pivota toda mi estrategia productiva: el calendario.

Calendarios y GTD

El calendario es una herramienta que, como ocurría con las libretas de notas, hemos importado del mundo analógico. ¿Quién no ha anotado (o sigue anotando) fechas sobre ese calendario que tiene en la pared de su habitación? ¿Quién no ha apuntado las vacaciones o los viajes? Como todo lo perteneciente a la era pre-digital tiene un encanto que no poseen ninguno de los cachivaches tecnológicos que tenemos hoy.

Sin embargo, su funcionalidad a la hora de organizar nuestro tiempo estaba limitada por el tamaño de la celda correspondiente a cada día. Y porque no era fácil editarlo si tenías que cambiar la cita, lo que terminaba con el calendario tan lleno de tachones y anotaciones que ni uno mismo era capaz de descifrar.

Una vez más las herramientas digitales potencian las funciones de las tradicionales. Los calendarios digitales facilitan la organización de nuestras citas y eventos, permitiendo añadirles recordatorios únicos o periódicos. Como imaginarás esto supone un enorme avance para la gente tan desorganizada como yo 😛

Son muchos los calendarios digitales que puedes encontrar. Casi todas las herramientas de los grandes creadores de software tiene su propio calendario (Outlook de Microsoft Office, Lightning de Thunderbird, iCalendar de Apple…). Sin embargo, para mí hay un gran ganador. Por su sencillez, sus posibilidades y por su integración con múltiples aplicaciones yo me decanto sin lugar a dudas por Google Calendar.

Logotipo de Google Calendar

Calendario y asistente personal

Ya te comenté que Hightrack, la herramienta de productividad que yo uso, incluye de serie un calendario propio, así como la posibilidad de sincronizarse con los calendarios de iCal de Apple y los de Google Calendar. Esta última es la opción que yo uso.

Como  ocurre con todos los productos de Google, podemos encontrar Calendar en la web o como una aplicación para móviles y tablets. La versión web es mucho menos bonita y vistosa que la de la aplicación (ya podrían aplicarse el cuento y adaptarla a Material Design), pero va muy acorde con el minimalismo de Google. En la parte izquierda de la pantalla hay una pequeña barra lateral donde se encuentra el botón para crear un evento, un pequeño calendario para desplazarnos rápidamente al día, mes o año que nos interese y una serie de calendarios que podemos añadir, modificar o eliminar a nuestro gusto.

En la parte superior podemos seleccionar el mes, desplazarnos al día de hoy o nuestra vista favorita: día, semana, mes, dos días o agenda. Éste último es especialmente interesante para tener una imagen general de como anda tu agenda en los próximos días con sólo un rápido vistazo. Yo casi siempre tengo la vista mensual 😛 A continuación se encuentran las opciones de configuración. Finalmente, la mayor parte de la pantalla la llena la vista elegida.

Captura de pantalla de Google Clalendar
En esta captura de pantalla puedes ver los distintos elementos de la web: el botón de crear un evento, las vistas en la parte superior, los calendarios en la parte izquierda y la vista mensual. Puedes hacer clic sobre la imagen para agrandarla un poco más 😉

Para crear un evento simplemente hay que pulsar el botón correspondiente. Se abrirá una ventana donde puedes poner el título del evento o cita, la fecha y hora de inicio y de fin, o la opción de que ocupe el día completo. También puedes hacer que se convierta en un evento recurrente gracias a la opción de repetir. Esta característica es muy potente: puedes seleccionar que se repita sólo determinados días, semanas, meses o años, con fechas de inicio o fin o terminarlo tras un número concreto de repeticiones. Maravilloso 😉

Puedes completar la información seleccionando el lugar dónde tendrá lugar, añadiendo una breve descripción, adjuntando un archivo, seleccionando el color del evento para encontrarlo de forma más visual o para asociar determinados eventos con un color concreto, añadiendo notificaciones en determinados momentos previos al evento (totalmente configurables también) y mostrando en tu calendario si estarás libre u ocupado. Existe una opción de disponiblidad también para verificar que no tienes nada que se solape con el evento que estás creando, y otra de visibilidad, para ver si quieres que el evento sea público o privado. Esto es muy interesante de cara a si quieres compartir un determinado calendario con alguien.

Tienes la posibilidad invitar a otras personas a ese mismo evento, de modo que les envía un correo electrónico. Si aceptan, el evento aparecerá automáticamente en su calendario. Se puede elegir qué si el invitado puede a su vez invitar a más gente, editar el evento o ver la lista de invitados. Todo muy intuitivo y amigable 😉

Cuando creas distintos calendarios también puedes hacerlos públicos, privados y compartirlos con otras personas, de modo que puedas informarles de tu disponibilidad o conocer las fechas y características de los eventos que hayas dispuesto en el calendario. Es muy útil a la hora de compatibilizar agendas o de llevar un calendario común para determinados proyectos en grupo. Por si fuera poco, en la vista general puedes habilitar o deshabilitar cada calendario individualmente, por si sólo quieres ver los eventos personales, o los cumpleaños, o las citas del trabajo. Mínima dificultad, máximo confort 😛

Aplicación móvil de Google Calendar
Aquí puedes echar un vistazo a la colorida y elegante aplicación del móvil. ¿No es genial? 😛

Para complementar esta polivalente herramienta web está la aplicación móvil. Ésta es tan intuitiva o más que la web, pero mucho más bonita (al menos en Android, que es el sistema operativo móvil que empleo). El diseño está muy cuidado, incluyendo el hecho de que reconoce determinadas palabras (comida, excursión, peluquería…) y añade un bonito dibujillo al evento, lo que lo hace mucho más visual y vistoso. Pero lo que más me gusta de todo es su integración con Google Now, el asistente personal de Android. Esto forma un equipo ganador que no sólo te va a recordar las citas que tengas, sino que te avisará de la hora límite a la que has de salir desde donde estás para llegar a tiempo (si has añadido una localización a tu evento). También se puede sincronizar con correos que hayas recibido con billetes de avión, por ejemplo. A veces resulta casi mágico jejeje

Como ves, el manejo de Google Calendar no conlleva ningún secreto. La curva de aprendizaje es muy muy fácil y las posibilidades que ofrece son innumerables. Yo lo aplico diariamente, tanto en el ámbito personal como el profesional. Como has podido ver en la captura de arriba, que se corresponde con la de mi propio Google Calendar, tengo distintos calendarios para cada parte de mi vida:

  • Personal: donde anoto cualquier evento o cita, desde un concierto, una comida con mis padres hasta unas cervecitas con los colegas. Prácticamente toda la organización de mi vida social está ahí. Hasta el más mínimo detalle
  • Cumpleaños: antes lo apuntaba todo en personal, pero eso hacía que con sólo echar un ojo a la vista mensual me agobiase pensando que tenía tantas cosas que hacer, así que los separé en dos calendarios distintos 😛
  • Trabajo: aquí suelo meter todas las cosas relacionadas con el curro: reuniones, fechas límites…
  • Viajes: como su propio nombre indica, ahí anoto todos mis viajes. He de decir que ese está mucho más vacío de lo que quisiera 😛
  • Calendarios específicos: cuando tengo que centrarme en algo exclusivamente, ya sea laboral o personal, suelo dedicarle un calendario en exclusiva. De este modo, me evito distracciones y de un vistazo me hago una idea sobre cómo va el proyecto. Por ejemplo, creé el de radioseguimiento para organizarme con los mirlos acuáticos que tenía que localizar cada semana.

Con esto artículo cierro la serie de posts dedicados a las principales herramientas de productividad que uso día a día tanto a nivel laboral como personal. Como he dicho en todos los artículos, éstas son las herramientas que a mí me funcionan. Hay muchas más opciones ahí fuera. A ti quizás te resulten más útiles otras. Es cuestión de probar y probar hasta que des con la aplicación que mejor se adapte a tu sistema de trabajo.

¿Qué te ha parecido el artículo? ¿Usas el calendario para organizarte? ¿Has aplicado algo de todo lo que te he hablado a lo largo de estos tres posts? Cuéntanos tu historia. Seguro que será útil e interesante para todos 😉

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