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El Bichólogo

Traduciendo la naturaleza en datos estratégicos para un futuro Nature-Positive

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Entrevista a Óscar Uceda, co-fundador de SIGnatur

24/03/2016 by Bichólogo Deja un comentario

El entrevistado

Hoy tengo el placer contar con la colaboración de Óscar Uceda, cofundador de SIGnatur, una empresa de consultoría ambiental especializada en el empleo de drones y de la que recientemente publiqué algún artículo en las redes sociales.

Óscar Uceda

Óscar es geógrafo de profesión y experto en SIG (Sistemas de Información Geográfica). Trabajó conmigo en la Universidad, aunque en otro grupo de investigación. Como el nos contará a lo largo de la entrevista, se unió a su compañera (y también amiga mía) Elsa para crear SIGnatur. Y hoy nos narrará su experiencia en esta interesante entrevista 😉 No te la pierdas!

La entrevista

Y si la quieres en formato podcast suscríbete a El podcast de El Bichólogo en iTunes o descárgala aquí:

A continuación te dejo un breve resumen de todo lo que charlamos. Junto a cada tema aparece el minuto en que comienza en el vídeo:

  • Presentación de Óscar
  • ¿Cómo se decidieron a montar la empresa? -> 0:48
  • ¿Cuál es el proceso para montar su empresa? -> 2:27
  • ¿Cómo fueron las gestiones? -> 3:40
  • Ayudas y subvenciones para emprendedores -> 4:55
  • Principales retos a los que se han enfrentado -> 6:35
  • ¿Cuáles son las funciones más y menos interesantes en una empresa? -> 7:55
  • ¿Qué partes les sorprendieron más del proceso de montar una empresa? -> 8:58
  • ¿Cómo consiguieron sus primeros clientes? -> 10:44
  • ¿Cómo se preparan los proyectos? -> 13:08
  • ¿Qué es SIGnatur? -> 14:20
  • Aplicando los drones a la biología -> 16:36
  • Trabajando con la Univerisdad -> 18:03
  • ¿Qué avances tecnológicos han incorporado a su empresa? -> 19:58
  • La situación laboral en la consultoría medioambiental -> 22:32
  • Un consejo para los lectores -> 23:38

Más información (ACTUALIZADO 12-07-2018)

Actualmente, tanto Óscar como Elsa han terminado con su proyecto SIGnatur.

Por su parte, Oscar se ha reinventado creando NaturGIS. Ahora puedes encontrarle en su nueva web y blog NaturGIS o seguirlo en las redes sociales, tanto en Facebook, Twitter o en Linkedin.

Naturgis

También te recomiendo que eches un vistazo al blog personal de Elsa, Maneras de mirar, donde cultiva su faceta de fotógrafa de naturaleza. Toda una galería de fotos espectaculares que no te dejarán indiferente 😉

Maneras de mirar

Por si quieres ampliar información sobre algunas de las cosas que se han nombrado a lo largo de la entrevista, aquí te dejo algunos links:

  • Punto de activación empresarial
  • FIO: Feria Internacional de Turismo Ornitológico de Extremadura
  • IBerforesta: 2ª Feria Forestal Ibérica
  • Universidad de Extremadura
  • Extremadura Avante:

Y hasta aquí ha llegado la entrevista. Ahora me toca preguntarte a ti 😉 ¿Te llama la atención el mundo de la consultoría ambiental? ¿Tienes también intención de emprender? ¿Qué te ha parecido la entrevista? Cuéntamelo en los comentarios y, si crees que le puede resultar interesante a otras personas, compártela en tus redes sociales favoritas 😉

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Publicado en: Entrevistas, Podcast Etiquetado como: biología, biólogo, biólogos, consultoría medioambiental

12+1 consejos sobre la carrera de biología que me habría gustado recibir hace años

03/03/2016 by Bichólogo 84 comentarios

Existen muchas razones que te pueden impulsar a estudiar Biología. Pero en este carrera, como en la vida, la experiencia es un grado. Y aunque se suele decir que nadie escarmienta en cabeza ajena, a mí me habría gustado que me diesen unos cuantos consejos cuando era más joven y estaba empezando en esto.

Para evitar que a ti te pase lo mismo, voy a contarte hoy cuáles son aquellas cosas que me habría gustado que me hubiesen dicho en su momento, cuando empezaba a estudiar esta fascinante carrera.

13 consejos sobre la carrera de de biología que me habría gustado recibir hace años

12+1 consejos sobre la carrera de biología que me habría gustado recibir hace años

Quizás todos ellos te resulten útiles, quizá solo algunos. Pero estoy seguro de que el mero hecho de reflexionar acerca de cada uno de estos puntos, los compartas o no, te ayudarán a enfrentarte mejor al reto de superar la carrera con éxito y con una mayor probabilidad de ir más allá 😉 Ahí van mis 13 consejos:

1. No todo es lo como te imaginas

Cuando comienzas a estudiar la carrera tienes multitud de ideas preconcebidas que poco o nada tienen que ver con la realidad. Eso me llevó a algunas decepciones, especialmente en los primeros años de la carrera y en los primeros años del doctorado. En el primer caso pensaba que sería menos general, nada de matemáticas, física o química. En el segundo, pensaba que tendría más libertad para hacer lo que yo quisiera.

En ninguno de los casos fue como imaginaba, pero no es mejor ni peor. Simplemente distinto. Y si sabes lo que te vas a encontrar te evitarás decepciones y choques contra la realidad, lo que te permitirá afrontar las cosas mejor.

2. No te obsesiones con las notas

Lo importante de verdad es acabar la carrera. Obtener el título es un trámite y cuando comienzas a trabajar te darás cuenta de que ése será tu verdadero aprendizaje práctico. Esto no significa que los conocimientos adquiridos en la universidad no te sirvan, pero aplicar esos conocimientos de forma práctica en una profesión es como otra asignatura en sí misma 😉

Las notas te serán muy útiles para el tema de las becas, por ejemplo. Además, las buenas notas también te pueden servir para ahorrarte un buen pellizco de la matrícula, ya que a menudo las matrículas de honor que obtienes te permiten descontar un número de créditos equivalente en el precio de las asignaturas del año siguiente. Así que merece la pena ese esfuerzo 😉

También pueden serte útil a la hora de solicitar algunas certificaciones de organismos evaluadores, aunque aquí fundamentalmente cuentan las publicaciones científicas, estancias breves, etc. Sin embargo, una vez terminada la carrera, tu nota apenas contará. Lo que siempre piden es el título, así que acaba la carrera como sea 😉

3. Ve a clase

Sí, es aburrido. Sí, yo no lo hice con frecuencia. Pero te aseguro que ayuda mucho. Sólo con atender en clase estarás reteniendo gran cantidad de información que de otro modo tendrás que adquirir por medio del estudio, a menudo bajo gran cantidad de estrés pre-examen. Prepararte los exámenes te resultará mucho más cómodo si llevas al día tus clases 😉

4. Practica el inglés

Siempre lo resalto, pero es que es importantísimo. Son incontables las razones por las que debes aprender inglés, pero la principal es que es la lengua que aglutina la mayor parte del conocimiento de cualquier disciplina. Si no la dominas, te será imposible abrirte paso en el mundo de la Biología, especialmente si quieres dedicarte a la investigación. Además este paso es fundamental para poder afrontar el siguiente punto 😉

5. Apúntate a clases de bioestadística

Uno de mis grandes errores en la carrera fue confiarme y no prestar atención a la bioestadística. Es una herramienta fundamental, no sólo en el ámbito de la investigación, sino que también me ha hecho falta otras veces, como cuando he tenido que plasmar los resultados de los seguimientos de fauna en los informes de la consultoría.

He ido aprendiendo a salto de mata, pero me falta una buena base en estadística. Hacer un curso sobre el tema es una de mis cosas pendientes más urgentes. En serio, no cometas el mismo error que yo 😉 ¡Y aprende a usar el R!

6. Colabora con algún grupo de investigación

Entrar a formar parte de un grupo de investigación, aunque sea como estudiante colaborador, es una de las mejores cosas que puedes hacer en la universidad aparte de estudiar e ir de fiesta en fiesta 😛 La mejor inversión en tiempo y esfuerzo que puedes hacer. No sólo ampliarás tu formación con habilidades y conocimientos que no se aprenden en la carrera, sino que comenzarás a formar una red de contactos que más adelante puede resultarte vital.

7. Acude a todos los congresos, jornadas y workshops que se te presenten

Los congresos son una fuente inagotable de conocimiento y un marco inmejorable para hacer networking, tanto como otros compañeros de tu nivel (y futuros profesionales del sector) como de personas de reconocido prestigio. Si los preparas bien, te aportarán una gran cantidad de beneficios presentes y futuros.

8. Viaja todo lo que puedas

El conocer mundo, vivir nuevas experiencias y sumergirse en otras culturas y otras formas de trabajar abre la mente, algo fundamental para cualquier científico, sí. Pero también para cualquier persona.

Ahora me dirás que los estudiantes universitarios no se caracterizan por su boyante situación económica personal.  Lo sé y estoy de acuerdo contigo. Pero te aseguro que nuestra carrera ofrece múltiples oportunidades para poder viajar gastando poco dinero. Sólo hay que tener los ojos bien abiertos.

Una de las espinitas que tengo clavada desde mi época de estudiante es no haberme ido un año fuera con una beca Erasmus. Es verdad que luego me resarcí gracias al doctorado y sus estancias breves, pero es una experiencia que me habría gustado tener y que estoy seguro de que habría sido muy fructífera tanto a nivel personal y profesional. !Así que no dejes escapar esas oportunidades! 😉

9. Lee mucho

Todo lo que puedas, de tu campo, de campos afines, de lo que sea. Lo importante es leer. Si creas un buen hábito de lectura te será mucho más fácil enfrentarte a las terribles búsquedas y revisiones bibliográficas cuando tengas que escribir cualquier informe o publicar un artículo científico.

Además, como te he comentado antes, si quieres mantenerte al día de los últimos avances en tu campo tendrás que dominar la lengua de Shakespeare, pues buena parte de todo lo que se publica, especialmente en las revistas más relevantes, está escrito en inglés.

Finalmente, leer papers te ayudará a aprender cómo se estructura un artículo científico y cómo es el lenguaje que se usa. Aprenderás a reconocer estos y otros patrones que se repiten sistemáticamente en todas las publicaciones científicas, lo que te permitirá a su vez escribir mejores artículos o publicaciones científicas. Mantente al día de lo que sucede en tu campo y de cómo se cuenta ;)

10. Publica, publica, publica

Esto es aplicable sobre todo a la investigación, aunque nunca está demás 😉 Cualquier punto extra en tu currículo puede marcar la diferencia en un proceso de selección. Y los datos guardados en un cajón no sirven de nada, ni para ti ni para el resto de la comunidad científica.

Aunque tus resultados no vayan a cambiar el paradigma de la ciencia, publícalos. Si no da para un artículo, siempre puedes hacer una nota breve o un póster en un congreso. Acuérdate, cada punto cuenta 😉

11. Aprende a usar las nuevas tecnologías

Eso te va a suponer una enorme ventaja, tanto a nivel personal como competitivo. En un mundo cada vez más técnológico, cualquier conocimiento extra es un plus de lo más interesante. Siéntete cómodo en la nube, usa algún software de gestión de referencias bibliográficas, prueba distintas herramientas para tus charlas y exposiciones e incorpora la tecnología en tu flujo de trabajo.

A veces, dominar un determinado programa, ser capaz de arreglar un ordenador o poder poner en marcha casi cualquier aparato puede hacerte destacar y colarte en la mente de alguien en el momento adecuado 😉

12. Haz todas las exposiciones orales que puedas

Ya sea simplemente en trabajos de clase o bien sea en los más importantes congresos científicos, intenta hacer alguna presentación oral siempre que tengas ocasión. Esto te ayudará a mejorar tus dotes comunicativas y te permitirá ir ganando una experiencia que te será muy útil más adelante.

El consejo final: ¡Diviértete!

Probablemente este sea el consejo más importante de todos, aunque no te lo parezca a primera vista. Pero siempre he pensado que lo más importante en esta vida es disfrutar de todo lo que uno hace 😉

La carrera se estudia a una edad compleja, donde el entorno social es muy importante para nosotros, los seres humanos. La universidad es tierra abonada para cultivar amistades, pasarlo bien  y vivir algunas experiencias realmente interesantes. Aprovéchalas todas.

Cuando empieces a trabajar verás como tu tiempo para todo se reduce dramáticamente y entonces empezarás a añorar tus días de estudiante. Que entonces no tengas que arrepentirte de no haber aprovechado tu etapa de universitario 😉

Y ya está bien de consejos por hoy 😉 Ahora me gustaría saber tu opinión. ¿Qué te ha parecido este listado? ¿Te parecen útiles estos consejos? ¿Añadirías alguno más? ¿Cuál te parece el más interesante? Y recuerda, si crees que este post puede resultarle útil a alguien, envíaselo o compártelo en las redes sociales. ¡Te veo en los comentarios!

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La investigación básica o los pilares de la ciencia

25/02/2016 by Bichólogo 2 comentarios

Hablar de Biología es hablar de ciencia. Sí, existen otras muchas ramas, como la educación ambiental, la enseñanza, la consultoría medioambiental… Y cada una con sus propias salidas laborales (algunas poco conocidas). Pero todas, sin excepción, se basan en una serie de conocimientos que emanan, en mayor o menor medida, de la investigación básica. Por eso hoy quiero romper una lanza en favor de esta disciplina tan poco valorada por el público en general y por los políticos en particular y contribuir al que es otro de los grandes debates de la biología.

La investigación básica o los pilares de la ciencia

¿Qué es la investigación básica?

Es aquel tipo de investigación cuyo objetivo es aumentar el conocimiento sobre una determinada materia, sin que ello tenga ninguna aplicación a corto o medio plazo sobre la sociedad. Saber por saber, como dicen algunos, sin que se pueda valorar económicamente esos avances y esos descubrimientos al no tener una utilidad práctica inmediata.

Cuando la gente piensa en investigación en su imaginación se perfila el típico científico con bata, matraces humeantes y animales flotando en tarros llenos de formol. Un científico que vive encerrado en su laboratorio, de espaldas a todo y a todos. Como si lo que allí ocurre, lo que allí se descubre, no saliese de las cuatro paredes de su laboratorio. Pero nada más lejos de la realidad.

La investigación básica, no obstante, también se llama investigación pura o fundamental, y no por mero capricho. Es el paso previo para poder realizar una ciencia aplicada, que por su propia definición, debe de partir de un conjunto de conocimientos previos y darles una utilidad práctica.

Sin todo ese acúmulo de conocimientos sobre la fisiología celular, sobre el comportamiento de las distintas especies, sobre la morfología de los distintos órganos y rasgos de la fauna y la flora, sin toda esa labor descriptiva y experimental llevada a cabo con organismos que van desde las arqueobacterias hasta las especies más complejas, no se podría avanzar en el desarrollo de nuevos tratamientos, de nuevas técnicas aplicadas a la conservación, o en la creación de nuevos nichos laborales. Sin ciencia básica no hay ciencia aplicada, así de sencillo 😉

El desdén por la ciencia básica

Durante toda mi vida investigadora me he dedicado a la ciencia básica, trabajando en temas como selección sexual en aves, ecología comportamental y evolutiva o competencia espermática. Incluso mi tesis doctoral se encuadra totalmente en la rama de investigación básica. Y siempre, cuando alguien me preguntaba a lo que me dedicaba y se lo explicaba, me respondía invariablemente:

Vale, pero ¿eso para qué sirve?

 

Es una de las frases qué más odio. En nuestro mundo actual, en nuestra sociedad, tenemos una mentalidad cortoplacista que busca siempre la aplicación y el beneficio económico inmediatos. Pensar a largo plazo no es nuestro fuerte ni el de nuestros políticos. Y así nos va.

Invertir en algo que no reporta beneficios económicos, bien sea en forma de tecnología, de patentes o de cualquier otra aplicación susceptible de ser vendida, se ve como un mal negocio. Eso ha llevado a que países como España hayan reducido enormemente los presupuestos dedicados a investigación, y que de los restos de esta debacle se desvíen la mayoría de fondos a investigación aplicada, descuidando así los verdaderos cimientos de la ciencia y por tanto, del avance científico y tecnológico.

Esto es un enorme error, que no hace sino demostrar la incultura científica de algunos gobiernos, pues el desarrollo de un país va parejo con su inversión en I+D+i. De hecho, aquellos países que más que han invertido más en investigación a pesar de la crisis son los que están liderando una recuperación económica más rápida.

Inversión en I+D+i en Europa

¿Cuáles son los países a la cabeza de la inversión? Aquellos más desarrollados. Pero también se ven algunos países más pobres que ahora están en un proceso de crecimiento gracias a sus políticas de inversión en I+D+i. Los números hablan por sí solos

Sin embargo, existen países como España que no han hecho sino reducir su inversión en investigación con la excusa de la crisis, mientras buenas parte de los países han hecho todo lo contrario. Y es que la investigación es progreso y eso, al final, genera riqueza y desarrollo.

Poniendo en valor la investigación básica

Por todas estas razones es importante colocar en su lugar a este tipo de investigación. Hay que remover conciencias al respecto, comenzando por nosotros mismos. Muchos estudiantes de biología no entienden el poder y la importancia que tienen la investigación fundamental no ya en biología, sino en su capacidad de transformar profundamente la sociedad.

¿Qué sería de la investigación sobre el cáncer, el sida, la malaria… sin todos esos años de estudio sobre la célula, todos los procesos, mecanismos y rutas metabólicas que tienen lugar en ella, sin conocer en detalle los procesos de división celular, los tipos de citocinesis o cómo terminan su vida mediante una muerte programada o apoptosis?

¿Qué sería de toda la terapia génica, de los avances en la edición de los genes, de la capacidad de descifrar y mapear el ADN de cualquier criatura, sino Mendel no hubiese estudiado el cruzamiento de distintos tipos de guisantes?

¿Y todos esos medicamentos que deben su existencia al concienzudo estudio de hongos, bacterias, levaduras o plantas, entre otros seres vivos? ¿Se habría desarrollado tanto la medicina de no haber sido por aquellas personas que prestaron atención a algo tan minúsculo y, en apariencia, aburrido como estos seres microscópicos?

Y estos son sólo algunos de los múltiples ejemplos de cómo la ciencia básica nutre de conocimientos y técnicas a la aplicada. Pero también puedes verlo en la conservación, gracias a la ecología y a saber cómo fluctúan las poblaciones, o a conocer los sistemas de emparejamientos de las distintas especies; o en el área de la investigación en medicina, ya que el conocimiento de la fisiología de distintos animales nos permite una aproximación muy cercana a como funciona nuestro propio cuerpo, y podemos usarlos como sujetos experimentales.

Podría llenar posts enteros con múltiples ejemplos donde la ciencia aplicada se ha erigido sobre los sólidos cimientos de la investigación básica. Pero lo importante creo que ha quedado claro, y es que, para aplicar unos conocimientos, dichos conocimientos deben haber sido aportados previamente, y este es el papel de la ciencia fundamental.

Por eso es tan importante que la gente olvide esa pregunta tan terrible de ¿Y eso para qué sirve? y lo cambia por «Eso quizás pueda servir para…«. Los científicos tenemos la obligación de crear esa conciencia científica en la sociedad de la que te hablaba en el post anterior. La sociedad debe conocer y apoyar a la ciencia y a los científicos, pues son uno de los grandes motores del desarrollo socieconómico y tecnológico. Porque a su vez son los ciudadanos los que pueden exigir con su voto a los políticos que inviertan más en ciencia y, por tanto, que inviertan más en el bienestar y en el desarrollo de nuestra sociedad.

Pero ojo, no caigamos tampoco en virar completamente al otro extremo y descuidar la ciencia aplicada. Hay que buscar un balance, un equilibrio entre ambos modelos de investigación, tan válidos y apasionantes el uno como el otro. Pero actualmente, en un buen número de países, ambos modelos están desbalanceados, con una inversión mayoritaria en ciencia aplicada mientras que a la pura se la condena al ostracismo y al olvido. Y eso, querido lector, es algo que debemos cambiar 😉

Y hasta aquí mi opinión sobre la importancia de conocer y valorar los aportes de la ciencia básica. Sin embargo, no me quiero ir sin invitarte a leer el artículo que me trajo a la cabeza este tema. Además, si rebuscas información en internet podrás ampliar muchísimo las breves pinceladas que te he dado acerca de este candente debate.

Pero ahora quiero escucharte a ti. Cuéntame, ¿qué opinas de la ciencia básica? ¿Dónde crees que está el equilibrio entre esta y la aplicada? ¿En cual de estas dos ramas de la investigación te gustaría participar? Estoy seguro que el debate podría resultar de lo más interesante y enriquecedor para todos 😉

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Ciencia ciudadana: todos podemos ser científicos

18/02/2016 by Bichólogo 15 comentarios

Aunque la carrera de biología es poco conocida y está mal valorada por la sociedad, hay mucha gente a la que le interesa la ciencia en general. Además, existen muchísimas personas que, bien por afición, bien por profesión, recopilan numerosas observaciones o datos que pueden resultar vitales para una amplia gama de estudios. A veces incluso desde tu propio patio trasero. 

Ya os contado las que, para mí, son las cosas buenas del voluntariado y también su lado más oscuro. Pero la ciencia ciudadana es distinta y tiene su propio espacio. Sin embargo, antes de nada habrá que definirla y quedar claro de qué estamos hablando 😉

Ciencia ciudadana: todos podemos ser científicos

¿Qué es la ciencia ciudadana?

Formalmente, y según la wikipedia, se define como:

La recopilación y análisis sistemático de datos, el desarrollo de la tecnología, las pruebas de los fenómenos naturales, y la difusión de estas actividades por los investigadores sobre una base principalmente vocacional»

Pero hablemos en términos más mundanos. La ciencia ciudadana conlleva la implicación del ciudadano de a pie en estudios desarrollados por científicos profesionales. El ciudadano colabora por medio de la recopilación y análisis de datos o bien con la cesión de recursos tecnológicos para desarrollar dichas tareas. No se trata de un voluntariado como tal, pero sí implica la aportación altruista de datos o recursos para desarrollar estudios de gran envergadura.

La ciencia ciudadana tiene un puente entre la sociedad y las instituciones científicas, creando unos lazos colaborativos que no sólo ayudan a la realización de proyectos que de otro modo sería imposible, sino que contribuye a la creación de una cultura científica entre los ciudadanos.

Durante muchos años la ciencia ha estado de espaldas a la sociedad. Uno de los grandes problemas es la falta de transmisión de los resultados científicos a la sociedad. Aunque el tejido científico tiene una importancia fundamental en el desarrollo de cualquier país, no es esa la percepción que tienen los ciudadanos (y, desafortunadamente, buena parte de los políticos). Por ellos es importante crear una concienciación ciudadana sobre el importante papel que la ciencia tiene en la calidad de vida de un país y la ciencia ciudadana es un vehículo inmejorable.

¿Cómo se puede participar?

La cantidad de proyectos de ciencia ciudadana es enorme y abarca los campos más variados. Hay proyectos a todos los niveles, desde aquellos que un profesor puede desarrollar para sus alumnos hasta algunos proyectos desarrollados por las organizaciones más punteras en el mundo de la ciencia.

Puedes ayudar a conocer la distribución y la evolución de las poblaciones de determinadas especies, la variabilidad morfológica y los distintos morfotipos de otras especies, puedes buscar vida extraterrestre o una cura para el cáncer. Hay para todos los gustos 😛

Según el proyecto, puedes aportar datos que vayas recogiendo en el campo, estudiar determinadas imágenes siguiendo un protocolo estandarizado o simplemente cediendo capacidad de procesamiento de tu ordenador, móvil o tablet para analizar enormes cantidades de datos. A continuación te pongo unos cuantos proyectos en los que puedes participar 😉

Socientice

Se trata de un proyecto europeo que tiene como objetivo coordinar a todos los agentes implicados en el proceso de la ciencia ciudadana. Intenta establecer las bases de este concepto tan en boga últimamente, regularlo y facilitarlo a nivel europeo.

Actualmente tiene en marcha varios experimentos en los que puedes participar activamente, que van desde la identificación de células cancerosas para evaluar cómo afecta un determinado tratamiento hasta el estudio de las abejas urbanas como indicadoras del estado de salud del ecosistema urbano. Bien merece la pena echarles un vistazo 😉

Bioinc

Ésta es la primera plataforma de ciencia ciudadana que conocí cuando aún estaba en la carrera. Hay montones de proyectos en los que puedes participar. No tienes más que unirte al proyecto en concreto, descargarte el software y olvidarte 😉 Un superordenador es muy caro para cualquier institución, pero usar la potencia de computación de miles de ordenadores o móviles que se involucren en el proceso es muchísimo más barato.

Todo se ejecuta en segundo plano, en los momentos en los que el ordenador o móvil está inactivo. Es entonces cuando se envían datos a tu dispositivo y comienzan a analizarse. Estos análisis no afectan al rendimiento de tu dispositivo, ya que se activan cuando está en reposo. Esto permite aprovechar esos momentos en que está encendido pero no está haciendo nada para colaborar en el análisis de datos.

Conocí esta plataforma gracias al Seti@home, un proyecto de la universidad de Berkeley que emplea ordenadores conectados a Internet para la búsqueda de inteligencia extraterrestre, buscando alguna señal «inteligente» en el espacio.

Lamentablemente, con la destrucción del radiotelescopio de Arecibo, este proyecto terminó. Pero existen alrededor de 40 proyectos en los que puedes colaborar, que van desde estudios relacionados con la malaria a análisis de como se pliegan las proteínas, pasando por otros estudios relacionados con la astronomía.

The Cornell Lab of Ornithology

Si te gustan las aves, te encantarán algunos de sus proyectos, que tratan de evaluar los cambios en los movimientos, distribución y número de aves. Tienen varios estudios relacionados con las aves, que van desde la observación de comederos y nidos hasta listados de las aves que puedes ver.

El más conocido se basa en el uso de su programa eBird, una aplicación para móviles (iOS y Android) que te permite crear listas con tus observaciones y enviarlas para su análisis. Los resultados obtenidos con esta metodología son muy útiles de cara a hacer análisis sobre la fenología y distribución de las especies localizadas.

Desde la app puedes acceder a tus listas, pero desde la web no sólo puedes ver tus datos, sino también hacer un resumen descriptivos de todas tus observaciones, descubrir lugares interesantes para ver aves cerca de tu zona, ver mapas de distribución o crear gráficas sobre determinadas especies. Y todo gracias a las aportaciones de miles de personas.

Como ya te he dicho alguna vez, no hay que ir muy lejos para encontrar hermosos rincones naturales dentro de tu propia ciudad. Por eso, desde que descubrí Ebird, aprovecho cada paseo por el río para anotar unas cuantas especies y poner mi granito de arena en este interesante proyecto 😉 De hecho, si te animas a probarlo, puedes encontrar mis listas entre las que aparecen en Extremadura 😉 Así podrás cotillear lo que se ve por Badajoz, por si alguna vez te animas a visitar mi maravillosa tierra 😉

Seo/Birdlife

Esta conocida asociación conservacionista española lleva muchos años desarrollando esta ciencia ciudadana. Tiene hasta 10 proyectos relacionados con la conservación y el conocimiento de las aves en los que puedes participar. Yo he tomado parte alguna vez en el programa SACRE (aves reproductoras) y fue una experiencia bastante entretenida. Al fin y al cabo, consistía en salir al campo y ver aves, siguiendo una metodología concreta. Algo que a muchos bichólogos nos fascina 😉

Pero también tienen programas relacionados con las aves nocturnas (NOCTUA), aves invernantes (SACIN), acuáticas o con la fenología de las distintas especies, entre otras cosas. Como ves, hay para todos los gustos. Así que, si vives en España y te interesa el mundo de las aves, no dudes en echar un vistazo a todos estos programas 😉

Observado

Se trata de una enorme plataforma de ciencia ciudadana, con mas de 40 millones de observaciones en Holanda y  10 millones en el resto del mundo. Existe un portal para España, así como otros autonómicos, como el portal de mi querida Extremadura, gestionado por la SEZ. Y si queréis saber más sobre su funcionamiento, podéis ver esta entrevista sobre ciencia ciudadana que hice a dos administradores del portal español. 

Otros proyectos de ciencia ciudadana

Como ves, el único límite para colaborar son nuestras ganas y la imaginación de aquellos que diseñan los proyectos. Los avances tecnológicos nos permiten estar hipercomunicados y cada uno tenemos un pequeño ordenador en el bolsillo, más potente que el que llevó al hombre a la Luna.

Si te interesa aplicar tus conocimientos (o tus recursos tecnológicos) a estos proyectos y no te convencen ninguno de los anteriores te dejo este recopilatorio sobre ciencia ciudadana de la conocida revista divulgativa Scientific American. En ese listado podrás encontrar estudios en diversas partes del mundo. Por variedad no será 😉

– Aportaciones de los lectores (ACTUALIZADO EL 06/10/2017)

  • iNaturalist (¡gracias Nando!): comparte tus observaciones con el mundo. Con aplicaciones para Iphone y Android.
  • Zooniverse (¡gracias Eugenio!): plataforma de ciencia ciudadana con multitud de proyectos interesantes en los que puedes participar. Eugenio destaca Wildcam Gongorosa y habla también sobre el proyecto en su blog).
  • MosquitoAlert (¡gracias Mireia!): para avisar vía app de la presencia de mosquito tigre y otras especies transmisoras de enfermedades como el Zika
  • Nature’s Notebooks (¡gracias José Abella!): para recoger información sobre la fenología de plantas y animales a lo largo y ancho de los EE. UU.
  • Arbolove (¡gracias zx48!): se trata de un proyecto dentro del departamento de Ecosistemas Agroforestales de la Universidad Politécnica de Valencia. Orientado a la arboricultura urbana para la detección y registro de los problemas fitosanitarios que afectan a los árboles. Dispone de app para Android e Ios.
  • MedusaApp (¡gracias a zx48!): de los mismos desarrolladores que la anterior, tiene la misma filosofía y está dedicada al reporte de avistamientos y picaduras de medusa (muy apropiada para el inminente verano :P).
  • Proyecto Hornero (¡gracias a Lucía!): se trata de un proyecto que se está desarrollando en Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil y que busca entender mas sobre el comportamiento de construcción del nido de un ave emblemática del sur de Sudamerica: el hornero. Además de en la web, puedes seguir el proyecto por Facebook, Twitter e Instragram.

Y hasta aquí esta breve introducción. Seguramente conozcas algún otro proyecto de ciencia ciudadana, da igual si es grande o pequeño. Cuéntamelo en los comentarios o por las redes sociales y lo agregaré a este post, que estará en constante actualización. Anímate y convierte este post en colaborativo 😉 😛

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Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogos, ciencia, ciencia ciudadana, científicos

Marcaje e identificación de fauna: ¿quién es quién?

11/02/2016 by Bichólogo 19 comentarios

Trabajar con fauna silvestre es una de las grandes pasiones de muchos bichólogos. Y también les provoca innumerables dolores de cabeza. Identificar a un animal en concreto puede resultar una tarea compleja, especialmente según la especie. La mera identificación visual es imposible en un gran número de especies. Así que es necesario emplear diversas metodologías de marcaje.

Ésta es la base de numerosos estudios y proyectos de conservación que requieren la identificación y seguimiento de individuos concretos. Por ello es importante conocer distintas metodologías de marcado y saber cómo aplicarlas en tus estudios o tus trabajos.

Marcaje e identificación de fauna: ¿quién es quién?

Un contacto cercano con la fauna

La naturaleza del trabajo del biólogo implica una cercanía con los animales que se estudia. Y aunque a todos nos guste tener tan a mano a los animales, no se trata de un juego. El trabajar con fauna silvestre implica una gran responsabilidad que todo biólogo ha de saber asumir. 

Los animales sufren, se asustan, se estresan y no pueden racionalizar una situación como tú y como yo. Si los niveles de estrés son suficientemente altos (lo cual es asombrosamente fácil en algunas especies) el animal puede llegar a sufrir un infarto. Por eso es importante que nuestra interferencia ejerza el menor efecto posible en los animales.

Todos lo métodos de lo que te voy a hablar tienen algo en común: limitar al máximo la interacción con el animal, de modo que se reduce al mínimo el estrés y el contacto con los individuos. Y siempre, y con ello me refiero a SIEMPRE, primará el bienestar del animal.

Dada la inmensa cantidad de especies animales, cada una con sus propias características, es imposible hacer una análisis exhaustivo de todas las técnicas de marcaje. Por ello sólo te voy a hablar en líneas generales y de aquellas más comúnmente usadas en nuestra profesión.

La captura

El primer paso para poder marcar a un individuo es, obviamente, capturarlo 😛 Existen muchísimas técnicas de trampeo, cada una adecuada para un determinado grupo de especies. Como tampoco es el objetivo de este post, sólo te voy a enumerar algunas para que te hagas una idea de la amplitud de este campo

  • Redes japonesas o de neblina, cañones lanza redes o trampas de redes: para la captura de aves y murciélagos, principalmente.
  • Redes y sacaderas: anfibios y peces.
  • Pesca eléctrica: para la captura de peces (normalmente se utiliza para hacer traslados de ictiofauna).
  • Nasas: para la captura de peces, algunos animales marinos o mamíferos de hábitats acuáticos.
  • Trampas sherman: para la captura de micromamíferos.
  • Trampas olorosas para la captura de insectos.
  • Cepos y lazos específicos para la captura de mamíferos vivos.
  • Empleo de dardos tranquilizantes para anestesiar a animales grandes y agresivos, como ocurre con numerosas especies de grandes mamíferos.
  • Fototrampeo: para la obtención de imágenes que permiten la identificación individual de los animales.
  • Y muchos, muchos más…

Todos estos métodos deben emplearse con responsabilidad, ateniéndose a la legislación de cada país y con todos los permisos en regla. Hay que emplear siempre técnicas estandarizadas, que permitan la captura del animal sin que sufra perjuicio grave alguno.

La captura en sí misma siempre resulta estresante para el animal, pero tenemos la obligación de minimizar este estrés al máximo, siempre salvaguardando la salud del individuo. Da igual lo importante que sean para nosotros los datos, siempre tiene que prevalecer la supervivencia y el bienestar del animal. Siempre. Y no me cansaré de repetirlo 😉

Técnicas de marcaje e identificación

Una vez capturado el animal es necesario marcarlo de tal manera que podamos volver a identificar al animal bien por la observación directa por medio de binoculares o material óptico adecuado, gracias a la tecnología (como en el caso del radioseguimiento) o en sucesivas recapturas.

1. Identificación visual

Todos los individuos de una misma especie difieren entre sí en mayor o menor medida. Pero estas diferencias no siempre son obvias para nosotros. Sin embargo, algunas especies presentan patrones de coloración o una determinada morfología de alguna parte de su anatomía que permiten identificarlos de forma visual.

Se ha usado el fototrampeo para el reconocimiento individual de jaguares, tigres y otros grandes felinos en los que la disposición de las manchas es única para cada individuo.

También se ha empleado la fotografía con otras especies, como la cebra, que presenta unos patrones de rayado únicos para cada ejemplar, o algunas especies de ballenas, donde la forma de la aleta caudal ha resultado ser muy útil para identificar individualmente a cada animal.

Cebras bebiendo
Aunque los individuos de algunas especies nos parecen todos iguales, una detenida observación de los patrones de coloración puede ayudarnos a identificar a cada uno de ellos de forma inequívoca

2. Marcas externas

Probablemente sea uno de los medios más ampliamente utilizados en biología, ya que suele ser económico, fácil y poco intrusivo. Quizás el ejemplo más representativo y conocido sean las anillas que se emplean con las aves. Ya te he contado en qué consiste el anillamiento científico y cómo es la labor de un anillador de aves, así que no me extenderé mucho.

Se emplean anillas metálicas numeradas que generalmente se colocan en los tarsos de las aves y que permanecen durante toda la vida, de modo que si se recaptura el animal, podemos saber cuándo y dónde se anilló. También se pueden emplear distintas anillas de colores (metálicas o de PVC) formando patrones de colores que te permitan identificar al animal mediante el uso de unos sencillos prismáticos.

Dentro del grupo de las aves, especialmente con las grandes rapaces, se emplean también las marcas alares, que suelen ser piezas de plástico ligeras y coloreadas que se colocan en el patagio del ala y permiten la identificación de los individuos con material óptico adecuado. Tanto estas marcas alares como las anillas de PVC de colores se suelen emplear a nivel local para proyectos concretos, ya que no existe una coordinación internacional de estas marcas coloreadas.

En el caso de las anillas metálicas sí que existen determinados organismos internacionales que coordinan y articulan toda la información sobre  el marcaje  y la recaptura de individuos anillados, lo que permite extraer una enorme cantidad de información en el caso de las aves migradoras.

Por otra parte, existen ejemplos mucho más cercanos y muy presentes en zonas rurales, como los crotales para el ganado. Estas piezas de plástico numeradas sirven para identificar a cada una de las reses y se pueden usar también fácilmente con ungulados silvestres.

Este tipo de marcaje puede ser aplicado a numerosas especies y grupos animales, siempre evitando que las marcas sean demasiado grandes o pesadas como para afectar a la supervivencia y/o la reproducción de los individuos.

3. Marcaje de estructuras

A veces, dada la morfología o el tamaño de los individuos, no es sencillo emplear marcas externas. En esos momentos es necesario aguzar el ingenio y alterar algunas de las estructuras que produce el individuo. Esto incluye plumas, conchas, élitros, uñas…

En el caso del marcaje de pollos de aves, cuando aún son demasiado pequeños para anillarlos dado el pequeño tamaño del tarso, se suele cortar la punta de alguna uña o de una combinación de ellas. Se usa mucho en estudios que emplean el cross-fostering, o lo que es lo mismo, intercambiar pollos de distintas nidadas para evaluar el componente genético y el ambiental de determinados rasgos. En este caso, según en qué dedo o dedos de la pata derecha o izquierda se ha cortado la uña, podemos distinguir a esos pollos de sus hermanos o hermanastros, hasta el momento en el que son suficientemente grandes como para ser anillados.

También se pueden decolorar determinadas áreas del plumaje o el pelaje de los animales para identificar aquellos individuos que estamos estudiando. De igual manera, se puede colorear determinadas áreas para facilitar su identificación mediante observación directa.

Cualquier estructura resistente puede usarse para realizar un marcaje indoloro: esto incluye cuernos, astas, caparazones, exoesqueletos, piel, plumas, pelo y se pueden usar colorantes, raspado, corte, eliminación, incisiones… Hasta donde la imaginación nos de.

Estos métodos tienen la desventaja de que en la mayoría de los casos son temporales, ya que estas estructuras suelen renovarse, por lo que la marca va desapareciendo con el tiempo. Pero además existen otros métodos más intrusivos y permanentes, como puede ser la amputación de falanges o dedos en vertebrados de pequeño tamaño, como micromamíferos, anfibios o reptiles.

Finalmente, existe lo que se llama el bait-marking. Esta metodología consiste en colocar cebos para una especie determinada que incluyen pequeñas piezas plásticas coloreadas inocuas pero indigeribles. De este modo, el animal ingiere el cebo  y en sus excrementos aparecerán estas piezas coloreadas.  Aunque no sirve para identificar al animal con seguridad (ya que no se puede asegurar que sólo un individuo de ellos ingiera el cebo marcado),  sí que tiene numerosas aplicaciones en múltiples estudios relacionados con la delimitación de territorios y áreas de campeo de individuos o grupos familiares.

4. Marcaje tecnológico

Las nuevas tecnologías se van implantado a un ritmo cada vez más rápido: emisores UHF, VHF, GPS, microchips… Gracias a ellos podemos no sólo identificar a un individuo, sino que podemos llegar a hacer un seguimiento de todos sus desplazamientos con una precisión de pocos metros y recibir esos datos prácticamente en tiempo real. Flipante 😉

Si hablamos del microchipado (no sé si existe esa palabra :P) enseguida nos viene a la cabeza el marcaje con microchip que se hace con los perros. El chip se coloca de forma subcutánea y en él se almacena la información del dueño y del animal en sí. Esta información se recupera simplemente pasando un receptor por encima del animal. Pues la misma metodología se aplica para poblaciones silvestres 😉 Ésta metodología se ha usado con éxito en muchas especies, como por el ejemplo en las capturas de desmán ibérico.

Respecto a los emisores UHV y VHF se trata de emisores de radio que lanzan una señal que puede ser recibida por su respectivo receptor y, mediante triangulación, se puede localizar con gran precisión la posición del individuo. Sin ir más lejos, es la misma tecnología que empleamos en el radioseguimiento de mirlo acuático del que ya te he hablado 😉

Por último, los emisores GPS son los dispositivos que más información nos dan (pero también son los más caros :P). Estos receptores pueden estar emitiendo a intervalos fijos de forma constante y ser recibidos en tiempo real o bien van almacenando la información y se descargan los datos en un receptor cada cierto tiempo. Podemos obtener datos muy precisos de los desplazamientos, velocidades y periodos de actividad de cada uno de los animales estudiados.

Uno de los factores limitantes de estos emisores y microchips es el tamaño y el peso, si bien la miniaturización de los componentes ya permite que existan emisores para animales tan pequeños y ligeros como las libélulas. Pero como imaginarás, el tamaño también va reñido con la potencia y el alcance de la emisión, así como con la duración de la batería. Por lo que marcar animales tan pequeños puede convertirse en todo un reto 😉

Y hasta aquí esta muy breve introducción a los distintos tipos de marcajes en animales. Ésto es sólo una pequeña muestra de la enorme variedad de técnica en este campo, tan amplio como interesante. Hay libros completos sobre cada una de estas técnicas, y sobre algunas que ni siquiera he nombrado (y probablemente ni quisiera conozca :P). Por tanto este artículo sólo pretende ser una pequeña aproximación a este campo 😉

Ahora me gustaría que fueses tú el que me contases ;)… ¿Conocías todas las técnicas de marcado? ¿Conoces alguna otra que no haya nombrado? ¿Cuál es tu favorita o aquella que más hayas empleado? 

¡Y si conoces a alguien que pudiese aportar algo más a este artículo no lo dudes y compártelo! 😉

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Publicado en: La profesión Etiquetado como: anillamiento, anillas, bait-marking, biología, biólogo, crotales, decoloraciones, individuos, marcaje, marcas alares, radiotracking, reconocimiento individual, telemetría

Trabajo de gabinete: porque en biología no todo es campo o laboratorio

04/02/2016 by Bichólogo 11 comentarios

En general, cuando a la gente se le habla de biología le viene a la mente las imágenes de la sabana africana o la selva tropical y de un tipo con camisa, pantalones cortos color caqui y un salacot. O el frío y aséptico ambiente de un laboratorio de genética, donde algunos tipos canosos y con gafas, vestidos con batas blancas, vierten líquidos misteriosos y humeantes en matraces, mientras extraños seres flotan en burbujeantes botes conectados a cientos de cables.

De hecho, los mismo biólogos también evocamos imágenes similares, algo más realistas (o no :P), cuando pensamos en nuestro trabajo. Pero ninguno piensa en un ordenador, un montón de papeles garabateados, una pila enorme de libros y una taza de café humeante. Y la verdad es que estos atestados escritorios suelen ser escenarios muy comunes para cualquier biólogo, se dedique a la rama que se dedique 😛

Trabajo de gabinete: porque en biología no todo es campo o laboratorio

Una visión más realista

Sï, a todos nos gusta el campo o el laboratorio, según a lo que nos dediquemos. Pero debes saber que hay mucho trabajo fuera de esas fronteras. Un trabajo que te mantendrá pegado a tu escritorio más tiempo del que te imaginas, más del que te gustaría. Pero hay que reconocer que también tiene su encanto. A veces incluso se agradece poder desconectar de las largas y agotadoras jornadas camperas o las interminables horas de laboratorio y pasar un rato sentado en el despacho.

Aunque a priori no sea una parte tan atractiva, el trabajo de oficina es muy importante, fundamental incluso. Y es que es la base sobre la que se apoya cualquier proyecto, y también el paso final, con la difusión de los resultados obtenidos. Como te he comentado muchas veces ya, el fin último de la ciencia no es sólo descubrir nuevas cosas, sino difundirlas. De nada sirve el mejor estudio del mundo, unos resultados que cambiarían nuestra visión del mundo si no salen del cajón de tu escritorio o de tu cuadernos de notas.

La elaboración de un proyecto

Si quieres conseguir dinero para investigar necesitas presentar un proyecto sólido, interesante y atractivo. Y eso no se construye en una tarde. Hay una enorme labor de gabinete detrás de esos proyectos, así como una importante análisis bibliográfico para escribir una buena introducción y establecer una buena base para todos tus argumentos.

Necesitarás dominar todo lo fundamental del campo en el que vas a trabajar, así como de la biología y la ecología de la especie con la que estás trabajando. Y, dado que es difícil que uno pueda saber todo de todo, tendrás que tirar de libros, artículos y tus propios conocimientos para demostrar que sabes de lo que hablas 😉

Normalmente ese proyecto va a ser examinado por un comité de expertos que serán quienes decidan si te concederán esos fondos tan necesarios para tu investigación. Tienes que exponerlo todo de forma clara y concisa, y buscar un enfoque atractivo e interesante. Es el paso previo y fundamental para poder investigar, así que no te lo puedes tomar a la ligera. Imagina pues la importancia de este trabajo de oficina y si merece dedicarle o no todas las horas que sean necesarias.

La elaboración de memorias técnicas

No sólo tendrás que escribir un buen proyecto, sino que periódicamente tendrás que ir dando cuenta de tus avances, de los resultados conseguidos, del ritmo al que avanza el trabajo. Y si no quieres que te corten el grifo y te quedes sin dinero tendrás que tomártelo muy en serio.

Cuanto mayor sea la cuantía de tu proyecto, mayor será el seguimiento que hagan del mismo. Así que tendrás que irte acostumbrando a pasar largas horas sentado, en compañía de tu ordenador y de esa buena taza de café 😉

Publicando los resultados

Ya sea en la empresa privada (como en el caso de una consultoría medioambiental) o en la esfera académica tendrás que publicar los resultados obtenidos. Tanto si es para justificar el trabajo que has estado realizando para una empresa o para la administración pública como si es para comunicar los resultados y conclusiones de tu estudio a la comunidad científica, vas a tener que pasar mucho tiempo dándole a la tecla.

Elaborar informes y artículos es todo un arte que conlleva un enorme esfuerzo, desde la creación de una bibliografía sólida hasta desarrollar una buena argumentación en las conclusiones o una excelente introducción que ponga en contexto tu trabajo. Por no hablar de los abstracts y los títulos, que si bien en la empresa privada no son tan importantes, en ciencia puede suponer la diferencia entre que tu artículo sea citado y leído o caiga en el más triste de los olvidos.

En investigación no eres nadie si no publicas; en la empresa privada los contratistas no te pagan si no haces buenos informes finales. Así que el de gabinete es un trabajo al menos tan importante como el de campo, aunque generalmente no sea tan entretenido.

Mi escritorio
Todo lo que se ve en la foto no era más que una pequeña parte de lo que había acumulado en mi escritorio para realizar uno de los informes sobre los transectos de mamíferos 😛

Pero tienes cosas buenas…

Yo soy un biólogo de campo, de bota, como se suele decir, en contraposición a los de bata o de laboratorio. Me gusta estar al pie del cañón, sobre el terreno, y nunca he tenido demasiados problemas con las largas jornadas de campo. Las disfruto enormemente. Pero hasta el trabajo más maravilloso y vocacional puede volverse cargante o agotador cuando no está balanceado. Y un exceso de campo también termina minando tu resistencia y hasta tu ánimo.

Sí, ahora estarás diciendo que a ti no te pasaría eso, que te apasiona. Pero créeme, tarde o temprano te terminará cansando y hastiando. Por eso debe haber un equilibrio. Y el trabajo de oficina es el contrapunto perfecto. Te lo digo por experiencia. Durante mi trabajo en la consultoría medioambiental pasaba la mayor parte del tiempo en el campo, en Portugal. Semanas y semanas, hasta meses seguidos. Y cuando me daban una semana de oficina lo agradecía. Y mucho. Aunque a los 3 ó 4 días ya estaba deseando volver a la acción y salir de esas cuatro paredes 😛

Además, este tipo de trabajo te permite no sólo afianzar conocimientos, sino aumentarlos, descubriéndote nuevos campos de estudio que te pueden resultar muy interesantes en tu línea de investigación actual. A mi me gustan mucho las búsquedas bibliográficas, aunque también las considero agotadoras. Y aunque me da un poco de pereza empezar una, en cuanto me pongo a ello me resultan la mar de entretenidas. Y cuando te das cuenta empiezas a controlar de un tema del que un par de días antes no tenías ni más remota idea. Y eso mola 😉

Concluyendo

El trabajo de campo (o de laboratorio) y el de gabinete son dos caras de la misma moneda, los dos pilares que sostienen tu trabajo. Si uno falla, todo se irá al carajo 😛 Y por muy divertido que sea uno, de nada sirve sin el otro. Así que no lo descuides. Ten presente que si te dedicas a esto tendrás que echar muchas horas tomando notas delante del ordenador o en la biblioteca. Asúmelo y aprende a disfrutar de este otro ámbito de la ciencia 😉

Es bueno tener la imagen completa antes de meterte en esto. La realidad, a menudo, tiene poco que ver con lo que imaginamos, así que te ahorrarás futuras decepciones. Porque tanto el uno como el otro forman parte del ADN del biólogo, de nuestra profesión, y como tal aprenderás a apreciar el trabajo de oficina o, como poco, a tolerarlo 😛

Y hasta aquí llega el artículo de hoy. ¿Qué te ha parecido el post? ¿Te gusta el trabajo de gabinete? ¿Qué balance o qué porcentaje de uno y de otro crees que es el más adecuado? Me encantaría saber tu opinión 😉

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Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogo, gabinete, oficina

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