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El Bichólogo

Traduciendo la naturaleza en datos estratégicos para un futuro Nature-Positive

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La profesión

Afinando tu pensamiento crítico

07/04/2016 by Bichólogo 12 comentarios

Como persona de ciencia, eque cada día se extiende más y más en nuestra sociedad. Así que tendrás que empezar desde la carrera a desarrollar tu pensamiento crítico, embotado por viejos sistemas educativos donde predominaba la memorización frente al razonamiento, donde se estudia para aprobar un examen y no para aprender.

El pensador

Y tendrás también que intentar construir una cultura científica a tu alrededor, entre tus amigos, tus familiares, el mundo que te rodea. Una divulgación cercana no sólo sobre la biología, sino sobre la forma de pensar de un científico. Impulsar el desarrollo de ese pensamiento crítico tan necesario en nuestras vidas.

¿Qué es el pensamiento crítico?

En la wikipedia podrás encontrar una definición mucho más amplia, aunque no es la única. Pero yo te lo voy a explicar brevemente a mi manera, como siempre 😉

Pensar de un modo crítico es hacerlo de forma analítica, sopesando los argumentos a favor y en contra, contrastándolos con tus propias experiencias y conocimiento, de una forma clara y objetiva, sin dejarse influir por prejuicios propios o ajenos. El pensamiento crítico tiene una serie de características muy marcadas:

  • Es una opinión informada: no puedes emitir un juicio sobre algo de lo que no tienes información suficiente.
  • Es objetiva: se basa en hechos contrastados, no en conjeturas, creencias o prejuicios.
  • Es razonada: existe todo un proceso lógico que conduce a esa opinión, está fundamentada y argumentada.

El pensamiento crítico, por tanto, debería ser el estándar en la sociedad. Sin embargo, este tipo de pensamiento es cada vez más escaso. Durante mucho tiempo, los sistemas educativos no han fomentado el razonamiento y la discusión, sino que impulsaron la memoria y usaron las calificaciones desnudas como baremo. ¿Cuántos de vosotros habéis estudiado de memoria para un examen, repitiendo como loros lo que decía el libro, y lo habéis olvidado a los pocos días? Yo lo he hecho, y muchas veces.

Tomemos un poco de perspectiva…

Durante siglos la verdad ha estado siempre en los libros, que han sido el medio para difundir el conocimiento. Si estaba publicado, era cierto. Si lo decía el profesor, era cierto. Esto convertía a la gente poco formada en manipulable, pues cualquier información se podía colocar en un libro y la gente la asumiría como cierta, sin tan siquiera plantearse que podría no serlo, que podría no tener sentido.

Éste es un fenómeno que se ha ido produciendo a lo largo de nuestra historia. Era especialmente importante cuando el nivel de alfabetización era muy bajo. Entonces la élites intelectuales podían manipular a la población, que se fiaba ciegamente por el mero hecho de que ellos habían estudiado. Y esa maleabilidad era muy interesante para algunos, que supieron aprovecharse de ello.

Hoy en día hay cada vez más y más gente con una elevada formación académica y muchísima más gente con una formación básica y suficiente. Pero el problema sigue existiendo, aunque ligeramente distinto. Ya no es cuestión de conocimientos, es cuestión de razonamiento, de que no existe una cultura científica en la sociedad, no hay un pensamiento analítico.

El auge de las pseudociencias

Esta situación actual, con gente formada, con algunas nociones de ciencia, pero sin haber desarrollado un pensamiento crítico, es un caldo de cultivo para embaucadores y mercachifles que tratan de sacar tajada. Es por eso que en esta últimas décadas han surgido con mucha fuerza algunas pseudociencias que han arraigado con inusitada fuerza en la sociedad.

Por un lado siempre han existido adivinadores, cartomantes y gente que afirma leer el futuro en las cosas más inverosímiles. Esto tiene más que ver con el pensamiento mágico que con las pseudociencias, ya que ni hay ni es necesario que exista ninguna relación causa-efecto. En este caso, los supuestos «adivinadores» simplemente se aprovechan de la ingenuidad o de la desesperación de sus clientes para alimentar su propio bolsillo. Largo y tendido se podría hablar de este tema, pero se aleja del tema del blog, así que voy a hablar de otras pseudociencias.

La carencia de un cultura científica en nuestra sociedad provoca un hecho muy curioso: la gente no se preocupa por la ciencia, pero ve en el científico una figura de autoridad intelectual. Por tanto, cualquiera algo avispado puede vestir cualquier creencia o superstición de algo de palabrería barata y un halo «científico» y la gente le creerá a pies juntillas.

Medicamento homeopático
La homeopatía se basa los principios de «lo similar cura a lo similar» y en «la memoria del agua». Emplea diluciones seriadas de un compuesto hasta conseguir una de 12CH o incluso menos, donde ya no hay ni una sola molécula del material original. Además, se ha demostrado que su efecto no va más allá del efecto placebo. Y pese a lo absurdo y obvio de todo, su uso se está extendido enormemente hoy en día.

Y numerosas disciplinas se están aprovechando de esto. De entre todas ellas, quizás la que más fuerza hayan cogido en los últimos años han sido el diseño inteligente y la homeopatía. Mientras que el primero no es más que una actualización del creacionismo al mundo moderno y desde un enfoque que pretende ser científico, el segundo trata de vender (literalmente) agua y azúcar como remedios para las más variopintas enfermedades.

Mucho se podría hablar sobre estas disciplinas (y si quieres, algún día le dedicaré un post a cada una de ellas), pero lo importante es que carecen de base científica. Sus propuestas no tienen validez, no siguen ningún método científico, aunque afirman que así lo hacen. Y lo más importante, no resisten un razonamiento lógico y sensato.

Quizás la característica que más me llama la atención de las pseudociencias son sus ataques a lo que llaman la ortodoxia científica, los dogmas de la ciencia. Es su forma de explicar el rechazo ante una sociedad que carece de formación científica adecuada. Afirman que los científicos se enfrentan por sistema a todas esas corrientes que van en contra de la norma establecida. Pero no existe tal norma. No existe el dogma en la Ciencia. Existen lo hechos, las pruebas, las hipótesis falsables y el método científico. Nada es inamovible en Ciencia si hay pruebas que lo contradicen. Y eso es lo que ellos nunca aportan. Pruebas.

Sí, a menudo esgrimen artículos supuestamente científicos, publicados en revistas sin revisión por pares, sin impacto ninguno, sin emplear el método científico y con una metodología deficiente en el mejor de los casos. Sin embargo, por el mero hecho de que usen batas, términos técnicos o sus portavoces alardeen de títulos de doctor, profesor o licenciado, no se les ha de presuponer la verdad absoluta. Igual que tampoco a mí me la debes presuponer en lo que te estoy contando 😉 Está en ti contrastar lo que digo, razonarlo, enfrentarlo a tu propia experiencia y conocimientos, informarte y, finalmente, decidir si tengo o no tengo razón. Eso es pensamiento crítico.

Tu papel

Porque tú tienes un papel muy importante en todo esto. Porque quizás ya has terminado la carrera y tienes el título, o quizás lo vayas a tener muy pronto. Porque durante la carrera habrás desarrollado tu capacidad analítica y tendrás los conocimientos suficientes para abordar estos y otros temas y transmitirlos a la gente, evitando el avance de estas pseudociencias. La divulgación científica tiene un papel fundamental en la lucha contra las pseudociencias.

La gente quiere creer, quiere que existan remedios para enfermedades que la Ciencia aún no es capaz de combatir. Y esa necesidad es explotada por gente sin escrúpulos que puede llegar a poner en peligro la vida de las personas. Por eso es tan importante  y  es tu deber, es nuestro deber, crear esa cultura científica en la sociedad, comenzando por las personas que nos rodean. Tenemos que extender la sana costumbre de ser críticos con la información que nos llueve desde distintos frentes. Predica con el ejemplo, divulga, razona tus opiniones y ayuda a otros a liberarse de la perniciosa influencia de las pseudociencias.

Y de momento lo dejo aquí, aunque se puede hablar largo y tendido de las pseudociencias y los terribles efectos de la incultura científica. Porque cualquiera estamos expuestos al engaño fruto del desconocimiento. Ahora cuéntame tú, ¿qué te ha parecido el artículo? ¿Has tenido que discutir alguna vez sobre alguno de estos temas? ¿Realmente usas un pensamiento crítico? Cuéntamelo todo en los comentarios y, si crees que este post puede ayudar a alguien, difúndelo por las redes sociales 😉

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Publicado en: La profesión

Visión y perspectiva: la brújula del éxito profesional

31/03/2016 by Bichólogo 9 comentarios

Hoy te voy a hablar del secreto del éxito. Una receta tan simple como difícil de lograr. Y no sólo es aplicable al ámbito de la biología, sino también en cualquier otro área de tu vida privada. Y esta receta tan sencilla consta sólo de cuatro ingredientes. Dos los conoces ya: la tenacidad y el esfuerzo. Son la base de todo, el nexo de unión. Sin ellos difícilmente conseguirías tus objetivos. Pero sin los otros dos andarías sin rumbo y todo tu esfuerzo y tu tenacidad se verían desperdiciados. Los otros dos ingredientes, como has podido adivinar por el título del post, son la perspectiva y la visión.

Brújula y mapa
Visión y perspectiva: la brújula del éxito profesional

Estos conceptos son abordados de forma mucho más específica y con más profundidad en el ámbito de la productividad personal y el GTD. Pero como esto no es un curso de productividad, simplemente voy a hacerte un acercamiento a este tema, simplificando y adaptando al tiempo los conceptos para que te hagas una idea de la importancia de estas dos herramientas del éxito 😉

Definiendo conceptos

Ya sabes que normalmente me gusta hacer post prácticos, basados en la experiencia, Y, aunque ahora mismo probablemente estés pensando que sueno como a un libro de autoayuda, te aseguro que este post es sumamente práctico y basado en mi propia experiencia. Y si no me crees, sigue leyendo 😉

Cuando hablo de visión no estoy hablando del sentido de la vista, como tampoco me refiero a ningún tipo de aparición sobrenatural. Aunque sí que está relacionado con ver más allá 😉 Consiste en algo tan simple como saber qué quieres en tu vida. Pero no  como algo etéreo, no. Concretando, que es lo difícil, lo verdaderamente complicado del método. Concretar qué es lo que quieres, convertióndolo en algo muy específico, medible y realista.

Y cuando uso el término perspectiva no me refiero al arte, sino a obtener la imagen completa de nuestra vida, una foto del momento en el que estamos, y del camino que nos queda por recorrer. Un vistazo panorámico a nuestro paisaje vital 😉 Y es que de nada vale caminar si no lo haces en una determinada dirección.

La importancia de la visión

El tener una idea clara, concisa, de qué es lo que queremos nos ayudará muchísimo a conseguirlo. Es nuestra brújula, tanto personal como laboral, que nos permitirá llegar al destino que tenemos planeado. Cuando uno sabe realmente lo que quiere está más atento a las oportunidades, explora nuevas posibilidades y, sobre todo, se vuelve más tenaz y persistente.

Pero no vale sólo con pensarlo. Para que tu visión sea efectiva tienes que visualizarlo, verte como serás a dos,cuatro o diez años vista. Tienes que creértelo. Tienes que transformarlo de un deseo a una certeza. En algo que no sabes cuándo y quizás aún no sabes cómo, pero que seguro que va a ocurrir. Es en ese momento cuando tu visión se transforma en tu mejor arma, en el mejor medio para conseguir todo aquello que te propones 😉

El poder que otorga la perspectiva

Todo es más fácil con un buen plan. Y la base de ese plan te la da la perspectiva. La perspectiva tiene dos componentes:

  • Instantáneo o fotográfico: consiste en echar un vistazo a tu vida en este mismo momento, a todos los proyectos que tienes en marcha y qué áreas de tu vida tienes que mejorar para alcanzar esos objetivos que te has propuesto.
  • Temporal o secuencial: es fundamental ver lo que has recorrido y el camino que queda por delante, los pasos que aún te quedan por dar. Tu situación, tu entorno y tus aspiraciones van cambiando con el paso del tiempo. Por eso tienes que ir revisándolas y actualizando tu visión por medio de este tipo de perspectiva. Porque no siempre vas a querer o necesitar las mismas cosas.

¿Pero esto sirve de algo?

Absolutamente sí. Puede parecer un concepto etéreo, e incluso negativo por el hecho de que te puedas hacer falsas ilusiones. Pero funciona, créeme. Además es algo de sentido común: si tú no crees en ti mismo, nadie lo va a hacer. Si ni tú mismo confías en que puedes conseguir algo que te has propuesto… ¿Con qué ánimo te vas a enfrentar a ello?

El practicar y desarrollar estos dos conceptos, el convertirlos en una parte de tu día a día, te llevará a una mejora de tu vida. No te voy a engañar tampoco. No es algo rápido, ni es sencillo. Y también influye la suerte. Pero si realmente persigues algo con todo tu ser, poniendo todo tu empeño y sin abandonar, terminas consiguiéndolo. Probablemente no justo en el momento en que querías, pero tarde o temprano llega 😉

Con los brazos abiertos
Para poder hacer grandes cosas primero hay que creer en ellas, abrazarlas como ciertas. Ese es el primer paso 😉

Mi experiencia personal

Desde pequeño mi lema ha sido: «Quién la sigue, la consigue«. Y lo he aplicado siempre en mi vida (con buenos resultados, por cierto :P). La verdad es que hasta relativamente poco no había pensado sobre ello. Siempre ha sido algo que me surgía de forma natural. Unos me decían que era optimista, otros que trabajador… Pero es algo más. Yo no soy muy distinto de ellos o de ti. Es, fundamentalmente, una cuestión de actitud.

Cuando decidí estudiar biología la gente me decía que no había salidas, que me buscase algo mejor. Pero yo seguí mi visión y me embarqué en esta fascinante aventura. Poco a poco fui aclarando esa visión y empecé a ver lo que necesitaba para conseguirla: adquirí perspectiva. Fue entonces cuando decidí comenzar a colaborar con un grupo de investigación de mi universidad, hice algunos voluntariados y asistí a algunos congresos y conseguí mis primeras publicaciones en ellos.

Cuando acabé la carrera, no logré la beca para el doctorado que quería y, además, necesitaba cambiar un poco de aires. Así que me hice un buen viaje y trabajé tanto en la empresa privada como en alguna universidad como técnico de apoyo a la investigación. Pero no perdí de vista mi objetivo: tenía muy clara mi visión.

El siguiente paso fue la tesis doctoral. Me gustaba el camino que estaba recorriendo, así que decidí internarme más profundamente. No sabía bien dónde me estaba metiendo, pero pese a los altibajos mereció la pena, ya lo creo que sí. Pero la crisis golpeó fuerte y me surgió la oportunidad de volver a la empresa privada, así que aparqué la tesis y me lancé a otro de los trabajos que más satisfacciones me ha dado.

Sin embargo, la tesis doctoral sin duda formaba parte de mi visión, así que no la abandoné. Esperé el momento adecuado para retomarla y al fin, tras mucho esfuerzo, innumerables horas de insomnio y preocupaciones y un sinfín de borradores, terminé y defendí la tesis. Ahora ya puedo decir que soy doctor.

Y ahora mi visión ha cambiado. Más en forma que en fondo, o tal vez sea que miro un poco más allá. Reflejo de ese cambio es este mismo blog, que además fue creado desde la perspectiva que me daba mi experiencia pasada por un lado y la necesidad de reorientarme de cara a conseguir mis nuevos objetivos. Una vez más, todo es cuestión de saber qué quieres y qué pasos tienes que dar para conseguirlo 😉

Para concluir…

Muchas veces me han dicho que era un soñador, que no era objetivo. Que tenía que poner los pies sobre la tierra. Pero nunca he sido así. Simplemente he sabido lo que quería y estaba seguro de que lo conseguiría. Puse todos los medios para hacerlo, teniendo en mente las etapas necesarias y las áreas de mi vida que quería mejorar. Y, a veces, aguardando el momento necesario para dar el siguiente paso.

Puede que aún te parezca que todo esto es palabrería barata, o quizás pienses que es complicado organizarse hasta ese punto. Pero creéme, es algo que con práctica, se vuelve natural. ¿Has oído la frase esa de que «a veces el universo entero conspira para que realices lo que deseas«?. Yo más bien pienso que, cuando realmente deseas algo, estás atento a la forma de conseguirlo, no dejando pasar oportunidades que antes ni tan siquiera verías y atreviéndote a cosas que en otros momentos nunca pensarías que podrías hacer. O incluso explorando nuevas áreas que nunca antes te llamaron la atención 😉

Así que, resumiendo, puedo decirte que a día de hoy, tanto a nivel personal como laboral, he conseguido todo lo que me había propuesto. No siempre ha sido cuando yo he querido y a veces he llegado hasta allí de formas inesperadas. Pero lo importante es que lo he logrado.

Por tanto, asegúrate de cultivar estas dos habilidades. Afina tu visión, decide a dónde quieres llegar y búscate objetivos SMART: específicos, medibles, alcanzables, realistas y acotados en el tiempo. Y trata siempre de saber donde te encuentras, qué camino necesitas recorrer y qué partes de tu vida necesitan mejorar para llegar a tu destino: adquiere perspectiva.

Y con esto dejo de soltarte el rollo. ¿Qué te ha parecido este post? ¿Tú tienes claras tu visión y tu perspectiva? ¿Crees que son importantes? ¿Las usas en tu día a día? Comparte tu historia conmigo y el resto de los lectores, seguro que todos aprenderemos algo 😉

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Publicado en: La profesión Etiquetado como: éxito, perspectiva, proyecto vital, visión

12+1 consejos sobre la carrera de biología que me habría gustado recibir hace años

03/03/2016 by Bichólogo 84 comentarios

Existen muchas razones que te pueden impulsar a estudiar Biología. Pero en este carrera, como en la vida, la experiencia es un grado. Y aunque se suele decir que nadie escarmienta en cabeza ajena, a mí me habría gustado que me diesen unos cuantos consejos cuando era más joven y estaba empezando en esto.

Para evitar que a ti te pase lo mismo, voy a contarte hoy cuáles son aquellas cosas que me habría gustado que me hubiesen dicho en su momento, cuando empezaba a estudiar esta fascinante carrera.

13 consejos sobre la carrera de de biología que me habría gustado recibir hace años

12+1 consejos sobre la carrera de biología que me habría gustado recibir hace años

Quizás todos ellos te resulten útiles, quizá solo algunos. Pero estoy seguro de que el mero hecho de reflexionar acerca de cada uno de estos puntos, los compartas o no, te ayudarán a enfrentarte mejor al reto de superar la carrera con éxito y con una mayor probabilidad de ir más allá 😉 Ahí van mis 13 consejos:

1. No todo es lo como te imaginas

Cuando comienzas a estudiar la carrera tienes multitud de ideas preconcebidas que poco o nada tienen que ver con la realidad. Eso me llevó a algunas decepciones, especialmente en los primeros años de la carrera y en los primeros años del doctorado. En el primer caso pensaba que sería menos general, nada de matemáticas, física o química. En el segundo, pensaba que tendría más libertad para hacer lo que yo quisiera.

En ninguno de los casos fue como imaginaba, pero no es mejor ni peor. Simplemente distinto. Y si sabes lo que te vas a encontrar te evitarás decepciones y choques contra la realidad, lo que te permitirá afrontar las cosas mejor.

2. No te obsesiones con las notas

Lo importante de verdad es acabar la carrera. Obtener el título es un trámite y cuando comienzas a trabajar te darás cuenta de que ése será tu verdadero aprendizaje práctico. Esto no significa que los conocimientos adquiridos en la universidad no te sirvan, pero aplicar esos conocimientos de forma práctica en una profesión es como otra asignatura en sí misma 😉

Las notas te serán muy útiles para el tema de las becas, por ejemplo. Además, las buenas notas también te pueden servir para ahorrarte un buen pellizco de la matrícula, ya que a menudo las matrículas de honor que obtienes te permiten descontar un número de créditos equivalente en el precio de las asignaturas del año siguiente. Así que merece la pena ese esfuerzo 😉

También pueden serte útil a la hora de solicitar algunas certificaciones de organismos evaluadores, aunque aquí fundamentalmente cuentan las publicaciones científicas, estancias breves, etc. Sin embargo, una vez terminada la carrera, tu nota apenas contará. Lo que siempre piden es el título, así que acaba la carrera como sea 😉

3. Ve a clase

Sí, es aburrido. Sí, yo no lo hice con frecuencia. Pero te aseguro que ayuda mucho. Sólo con atender en clase estarás reteniendo gran cantidad de información que de otro modo tendrás que adquirir por medio del estudio, a menudo bajo gran cantidad de estrés pre-examen. Prepararte los exámenes te resultará mucho más cómodo si llevas al día tus clases 😉

4. Practica el inglés

Siempre lo resalto, pero es que es importantísimo. Son incontables las razones por las que debes aprender inglés, pero la principal es que es la lengua que aglutina la mayor parte del conocimiento de cualquier disciplina. Si no la dominas, te será imposible abrirte paso en el mundo de la Biología, especialmente si quieres dedicarte a la investigación. Además este paso es fundamental para poder afrontar el siguiente punto 😉

5. Apúntate a clases de bioestadística

Uno de mis grandes errores en la carrera fue confiarme y no prestar atención a la bioestadística. Es una herramienta fundamental, no sólo en el ámbito de la investigación, sino que también me ha hecho falta otras veces, como cuando he tenido que plasmar los resultados de los seguimientos de fauna en los informes de la consultoría.

He ido aprendiendo a salto de mata, pero me falta una buena base en estadística. Hacer un curso sobre el tema es una de mis cosas pendientes más urgentes. En serio, no cometas el mismo error que yo 😉 ¡Y aprende a usar el R!

6. Colabora con algún grupo de investigación

Entrar a formar parte de un grupo de investigación, aunque sea como estudiante colaborador, es una de las mejores cosas que puedes hacer en la universidad aparte de estudiar e ir de fiesta en fiesta 😛 La mejor inversión en tiempo y esfuerzo que puedes hacer. No sólo ampliarás tu formación con habilidades y conocimientos que no se aprenden en la carrera, sino que comenzarás a formar una red de contactos que más adelante puede resultarte vital.

7. Acude a todos los congresos, jornadas y workshops que se te presenten

Los congresos son una fuente inagotable de conocimiento y un marco inmejorable para hacer networking, tanto como otros compañeros de tu nivel (y futuros profesionales del sector) como de personas de reconocido prestigio. Si los preparas bien, te aportarán una gran cantidad de beneficios presentes y futuros.

8. Viaja todo lo que puedas

El conocer mundo, vivir nuevas experiencias y sumergirse en otras culturas y otras formas de trabajar abre la mente, algo fundamental para cualquier científico, sí. Pero también para cualquier persona.

Ahora me dirás que los estudiantes universitarios no se caracterizan por su boyante situación económica personal.  Lo sé y estoy de acuerdo contigo. Pero te aseguro que nuestra carrera ofrece múltiples oportunidades para poder viajar gastando poco dinero. Sólo hay que tener los ojos bien abiertos.

Una de las espinitas que tengo clavada desde mi época de estudiante es no haberme ido un año fuera con una beca Erasmus. Es verdad que luego me resarcí gracias al doctorado y sus estancias breves, pero es una experiencia que me habría gustado tener y que estoy seguro de que habría sido muy fructífera tanto a nivel personal y profesional. !Así que no dejes escapar esas oportunidades! 😉

9. Lee mucho

Todo lo que puedas, de tu campo, de campos afines, de lo que sea. Lo importante es leer. Si creas un buen hábito de lectura te será mucho más fácil enfrentarte a las terribles búsquedas y revisiones bibliográficas cuando tengas que escribir cualquier informe o publicar un artículo científico.

Además, como te he comentado antes, si quieres mantenerte al día de los últimos avances en tu campo tendrás que dominar la lengua de Shakespeare, pues buena parte de todo lo que se publica, especialmente en las revistas más relevantes, está escrito en inglés.

Finalmente, leer papers te ayudará a aprender cómo se estructura un artículo científico y cómo es el lenguaje que se usa. Aprenderás a reconocer estos y otros patrones que se repiten sistemáticamente en todas las publicaciones científicas, lo que te permitirá a su vez escribir mejores artículos o publicaciones científicas. Mantente al día de lo que sucede en tu campo y de cómo se cuenta ;)

10. Publica, publica, publica

Esto es aplicable sobre todo a la investigación, aunque nunca está demás 😉 Cualquier punto extra en tu currículo puede marcar la diferencia en un proceso de selección. Y los datos guardados en un cajón no sirven de nada, ni para ti ni para el resto de la comunidad científica.

Aunque tus resultados no vayan a cambiar el paradigma de la ciencia, publícalos. Si no da para un artículo, siempre puedes hacer una nota breve o un póster en un congreso. Acuérdate, cada punto cuenta 😉

11. Aprende a usar las nuevas tecnologías

Eso te va a suponer una enorme ventaja, tanto a nivel personal como competitivo. En un mundo cada vez más técnológico, cualquier conocimiento extra es un plus de lo más interesante. Siéntete cómodo en la nube, usa algún software de gestión de referencias bibliográficas, prueba distintas herramientas para tus charlas y exposiciones e incorpora la tecnología en tu flujo de trabajo.

A veces, dominar un determinado programa, ser capaz de arreglar un ordenador o poder poner en marcha casi cualquier aparato puede hacerte destacar y colarte en la mente de alguien en el momento adecuado 😉

12. Haz todas las exposiciones orales que puedas

Ya sea simplemente en trabajos de clase o bien sea en los más importantes congresos científicos, intenta hacer alguna presentación oral siempre que tengas ocasión. Esto te ayudará a mejorar tus dotes comunicativas y te permitirá ir ganando una experiencia que te será muy útil más adelante.

El consejo final: ¡Diviértete!

Probablemente este sea el consejo más importante de todos, aunque no te lo parezca a primera vista. Pero siempre he pensado que lo más importante en esta vida es disfrutar de todo lo que uno hace 😉

La carrera se estudia a una edad compleja, donde el entorno social es muy importante para nosotros, los seres humanos. La universidad es tierra abonada para cultivar amistades, pasarlo bien  y vivir algunas experiencias realmente interesantes. Aprovéchalas todas.

Cuando empieces a trabajar verás como tu tiempo para todo se reduce dramáticamente y entonces empezarás a añorar tus días de estudiante. Que entonces no tengas que arrepentirte de no haber aprovechado tu etapa de universitario 😉

Y ya está bien de consejos por hoy 😉 Ahora me gustaría saber tu opinión. ¿Qué te ha parecido este listado? ¿Te parecen útiles estos consejos? ¿Añadirías alguno más? ¿Cuál te parece el más interesante? Y recuerda, si crees que este post puede resultarle útil a alguien, envíaselo o compártelo en las redes sociales. ¡Te veo en los comentarios!

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Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogos, carrera, grado, licenciatura, universidad

La investigación básica o los pilares de la ciencia

25/02/2016 by Bichólogo 2 comentarios

Hablar de Biología es hablar de ciencia. Sí, existen otras muchas ramas, como la educación ambiental, la enseñanza, la consultoría medioambiental… Y cada una con sus propias salidas laborales (algunas poco conocidas). Pero todas, sin excepción, se basan en una serie de conocimientos que emanan, en mayor o menor medida, de la investigación básica. Por eso hoy quiero romper una lanza en favor de esta disciplina tan poco valorada por el público en general y por los políticos en particular y contribuir al que es otro de los grandes debates de la biología.

La investigación básica o los pilares de la ciencia

¿Qué es la investigación básica?

Es aquel tipo de investigación cuyo objetivo es aumentar el conocimiento sobre una determinada materia, sin que ello tenga ninguna aplicación a corto o medio plazo sobre la sociedad. Saber por saber, como dicen algunos, sin que se pueda valorar económicamente esos avances y esos descubrimientos al no tener una utilidad práctica inmediata.

Cuando la gente piensa en investigación en su imaginación se perfila el típico científico con bata, matraces humeantes y animales flotando en tarros llenos de formol. Un científico que vive encerrado en su laboratorio, de espaldas a todo y a todos. Como si lo que allí ocurre, lo que allí se descubre, no saliese de las cuatro paredes de su laboratorio. Pero nada más lejos de la realidad.

La investigación básica, no obstante, también se llama investigación pura o fundamental, y no por mero capricho. Es el paso previo para poder realizar una ciencia aplicada, que por su propia definición, debe de partir de un conjunto de conocimientos previos y darles una utilidad práctica.

Sin todo ese acúmulo de conocimientos sobre la fisiología celular, sobre el comportamiento de las distintas especies, sobre la morfología de los distintos órganos y rasgos de la fauna y la flora, sin toda esa labor descriptiva y experimental llevada a cabo con organismos que van desde las arqueobacterias hasta las especies más complejas, no se podría avanzar en el desarrollo de nuevos tratamientos, de nuevas técnicas aplicadas a la conservación, o en la creación de nuevos nichos laborales. Sin ciencia básica no hay ciencia aplicada, así de sencillo 😉

El desdén por la ciencia básica

Durante toda mi vida investigadora me he dedicado a la ciencia básica, trabajando en temas como selección sexual en aves, ecología comportamental y evolutiva o competencia espermática. Incluso mi tesis doctoral se encuadra totalmente en la rama de investigación básica. Y siempre, cuando alguien me preguntaba a lo que me dedicaba y se lo explicaba, me respondía invariablemente:

Vale, pero ¿eso para qué sirve?

 

Es una de las frases qué más odio. En nuestro mundo actual, en nuestra sociedad, tenemos una mentalidad cortoplacista que busca siempre la aplicación y el beneficio económico inmediatos. Pensar a largo plazo no es nuestro fuerte ni el de nuestros políticos. Y así nos va.

Invertir en algo que no reporta beneficios económicos, bien sea en forma de tecnología, de patentes o de cualquier otra aplicación susceptible de ser vendida, se ve como un mal negocio. Eso ha llevado a que países como España hayan reducido enormemente los presupuestos dedicados a investigación, y que de los restos de esta debacle se desvíen la mayoría de fondos a investigación aplicada, descuidando así los verdaderos cimientos de la ciencia y por tanto, del avance científico y tecnológico.

Esto es un enorme error, que no hace sino demostrar la incultura científica de algunos gobiernos, pues el desarrollo de un país va parejo con su inversión en I+D+i. De hecho, aquellos países que más que han invertido más en investigación a pesar de la crisis son los que están liderando una recuperación económica más rápida.

Inversión en I+D+i en Europa

¿Cuáles son los países a la cabeza de la inversión? Aquellos más desarrollados. Pero también se ven algunos países más pobres que ahora están en un proceso de crecimiento gracias a sus políticas de inversión en I+D+i. Los números hablan por sí solos

Sin embargo, existen países como España que no han hecho sino reducir su inversión en investigación con la excusa de la crisis, mientras buenas parte de los países han hecho todo lo contrario. Y es que la investigación es progreso y eso, al final, genera riqueza y desarrollo.

Poniendo en valor la investigación básica

Por todas estas razones es importante colocar en su lugar a este tipo de investigación. Hay que remover conciencias al respecto, comenzando por nosotros mismos. Muchos estudiantes de biología no entienden el poder y la importancia que tienen la investigación fundamental no ya en biología, sino en su capacidad de transformar profundamente la sociedad.

¿Qué sería de la investigación sobre el cáncer, el sida, la malaria… sin todos esos años de estudio sobre la célula, todos los procesos, mecanismos y rutas metabólicas que tienen lugar en ella, sin conocer en detalle los procesos de división celular, los tipos de citocinesis o cómo terminan su vida mediante una muerte programada o apoptosis?

¿Qué sería de toda la terapia génica, de los avances en la edición de los genes, de la capacidad de descifrar y mapear el ADN de cualquier criatura, sino Mendel no hubiese estudiado el cruzamiento de distintos tipos de guisantes?

¿Y todos esos medicamentos que deben su existencia al concienzudo estudio de hongos, bacterias, levaduras o plantas, entre otros seres vivos? ¿Se habría desarrollado tanto la medicina de no haber sido por aquellas personas que prestaron atención a algo tan minúsculo y, en apariencia, aburrido como estos seres microscópicos?

Y estos son sólo algunos de los múltiples ejemplos de cómo la ciencia básica nutre de conocimientos y técnicas a la aplicada. Pero también puedes verlo en la conservación, gracias a la ecología y a saber cómo fluctúan las poblaciones, o a conocer los sistemas de emparejamientos de las distintas especies; o en el área de la investigación en medicina, ya que el conocimiento de la fisiología de distintos animales nos permite una aproximación muy cercana a como funciona nuestro propio cuerpo, y podemos usarlos como sujetos experimentales.

Podría llenar posts enteros con múltiples ejemplos donde la ciencia aplicada se ha erigido sobre los sólidos cimientos de la investigación básica. Pero lo importante creo que ha quedado claro, y es que, para aplicar unos conocimientos, dichos conocimientos deben haber sido aportados previamente, y este es el papel de la ciencia fundamental.

Por eso es tan importante que la gente olvide esa pregunta tan terrible de ¿Y eso para qué sirve? y lo cambia por «Eso quizás pueda servir para…«. Los científicos tenemos la obligación de crear esa conciencia científica en la sociedad de la que te hablaba en el post anterior. La sociedad debe conocer y apoyar a la ciencia y a los científicos, pues son uno de los grandes motores del desarrollo socieconómico y tecnológico. Porque a su vez son los ciudadanos los que pueden exigir con su voto a los políticos que inviertan más en ciencia y, por tanto, que inviertan más en el bienestar y en el desarrollo de nuestra sociedad.

Pero ojo, no caigamos tampoco en virar completamente al otro extremo y descuidar la ciencia aplicada. Hay que buscar un balance, un equilibrio entre ambos modelos de investigación, tan válidos y apasionantes el uno como el otro. Pero actualmente, en un buen número de países, ambos modelos están desbalanceados, con una inversión mayoritaria en ciencia aplicada mientras que a la pura se la condena al ostracismo y al olvido. Y eso, querido lector, es algo que debemos cambiar 😉

Y hasta aquí mi opinión sobre la importancia de conocer y valorar los aportes de la ciencia básica. Sin embargo, no me quiero ir sin invitarte a leer el artículo que me trajo a la cabeza este tema. Además, si rebuscas información en internet podrás ampliar muchísimo las breves pinceladas que te he dado acerca de este candente debate.

Pero ahora quiero escucharte a ti. Cuéntame, ¿qué opinas de la ciencia básica? ¿Dónde crees que está el equilibrio entre esta y la aplicada? ¿En cual de estas dos ramas de la investigación te gustaría participar? Estoy seguro que el debate podría resultar de lo más interesante y enriquecedor para todos 😉

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Publicado en: La profesión Etiquetado como: biología, biólogos, ciencia, científicos, investigación, sociedad

Ciencia ciudadana: todos podemos ser científicos

18/02/2016 by Bichólogo 15 comentarios

Aunque la carrera de biología es poco conocida y está mal valorada por la sociedad, hay mucha gente a la que le interesa la ciencia en general. Además, existen muchísimas personas que, bien por afición, bien por profesión, recopilan numerosas observaciones o datos que pueden resultar vitales para una amplia gama de estudios. A veces incluso desde tu propio patio trasero. 

Ya os contado las que, para mí, son las cosas buenas del voluntariado y también su lado más oscuro. Pero la ciencia ciudadana es distinta y tiene su propio espacio. Sin embargo, antes de nada habrá que definirla y quedar claro de qué estamos hablando 😉

Ciencia ciudadana: todos podemos ser científicos

¿Qué es la ciencia ciudadana?

Formalmente, y según la wikipedia, se define como:

La recopilación y análisis sistemático de datos, el desarrollo de la tecnología, las pruebas de los fenómenos naturales, y la difusión de estas actividades por los investigadores sobre una base principalmente vocacional»

Pero hablemos en términos más mundanos. La ciencia ciudadana conlleva la implicación del ciudadano de a pie en estudios desarrollados por científicos profesionales. El ciudadano colabora por medio de la recopilación y análisis de datos o bien con la cesión de recursos tecnológicos para desarrollar dichas tareas. No se trata de un voluntariado como tal, pero sí implica la aportación altruista de datos o recursos para desarrollar estudios de gran envergadura.

La ciencia ciudadana tiene un puente entre la sociedad y las instituciones científicas, creando unos lazos colaborativos que no sólo ayudan a la realización de proyectos que de otro modo sería imposible, sino que contribuye a la creación de una cultura científica entre los ciudadanos.

Durante muchos años la ciencia ha estado de espaldas a la sociedad. Uno de los grandes problemas es la falta de transmisión de los resultados científicos a la sociedad. Aunque el tejido científico tiene una importancia fundamental en el desarrollo de cualquier país, no es esa la percepción que tienen los ciudadanos (y, desafortunadamente, buena parte de los políticos). Por ellos es importante crear una concienciación ciudadana sobre el importante papel que la ciencia tiene en la calidad de vida de un país y la ciencia ciudadana es un vehículo inmejorable.

¿Cómo se puede participar?

La cantidad de proyectos de ciencia ciudadana es enorme y abarca los campos más variados. Hay proyectos a todos los niveles, desde aquellos que un profesor puede desarrollar para sus alumnos hasta algunos proyectos desarrollados por las organizaciones más punteras en el mundo de la ciencia.

Puedes ayudar a conocer la distribución y la evolución de las poblaciones de determinadas especies, la variabilidad morfológica y los distintos morfotipos de otras especies, puedes buscar vida extraterrestre o una cura para el cáncer. Hay para todos los gustos 😛

Según el proyecto, puedes aportar datos que vayas recogiendo en el campo, estudiar determinadas imágenes siguiendo un protocolo estandarizado o simplemente cediendo capacidad de procesamiento de tu ordenador, móvil o tablet para analizar enormes cantidades de datos. A continuación te pongo unos cuantos proyectos en los que puedes participar 😉

Socientice

Se trata de un proyecto europeo que tiene como objetivo coordinar a todos los agentes implicados en el proceso de la ciencia ciudadana. Intenta establecer las bases de este concepto tan en boga últimamente, regularlo y facilitarlo a nivel europeo.

Actualmente tiene en marcha varios experimentos en los que puedes participar activamente, que van desde la identificación de células cancerosas para evaluar cómo afecta un determinado tratamiento hasta el estudio de las abejas urbanas como indicadoras del estado de salud del ecosistema urbano. Bien merece la pena echarles un vistazo 😉

Bioinc

Ésta es la primera plataforma de ciencia ciudadana que conocí cuando aún estaba en la carrera. Hay montones de proyectos en los que puedes participar. No tienes más que unirte al proyecto en concreto, descargarte el software y olvidarte 😉 Un superordenador es muy caro para cualquier institución, pero usar la potencia de computación de miles de ordenadores o móviles que se involucren en el proceso es muchísimo más barato.

Todo se ejecuta en segundo plano, en los momentos en los que el ordenador o móvil está inactivo. Es entonces cuando se envían datos a tu dispositivo y comienzan a analizarse. Estos análisis no afectan al rendimiento de tu dispositivo, ya que se activan cuando está en reposo. Esto permite aprovechar esos momentos en que está encendido pero no está haciendo nada para colaborar en el análisis de datos.

Conocí esta plataforma gracias al Seti@home, un proyecto de la universidad de Berkeley que emplea ordenadores conectados a Internet para la búsqueda de inteligencia extraterrestre, buscando alguna señal «inteligente» en el espacio.

Lamentablemente, con la destrucción del radiotelescopio de Arecibo, este proyecto terminó. Pero existen alrededor de 40 proyectos en los que puedes colaborar, que van desde estudios relacionados con la malaria a análisis de como se pliegan las proteínas, pasando por otros estudios relacionados con la astronomía.

The Cornell Lab of Ornithology

Si te gustan las aves, te encantarán algunos de sus proyectos, que tratan de evaluar los cambios en los movimientos, distribución y número de aves. Tienen varios estudios relacionados con las aves, que van desde la observación de comederos y nidos hasta listados de las aves que puedes ver.

El más conocido se basa en el uso de su programa eBird, una aplicación para móviles (iOS y Android) que te permite crear listas con tus observaciones y enviarlas para su análisis. Los resultados obtenidos con esta metodología son muy útiles de cara a hacer análisis sobre la fenología y distribución de las especies localizadas.

Desde la app puedes acceder a tus listas, pero desde la web no sólo puedes ver tus datos, sino también hacer un resumen descriptivos de todas tus observaciones, descubrir lugares interesantes para ver aves cerca de tu zona, ver mapas de distribución o crear gráficas sobre determinadas especies. Y todo gracias a las aportaciones de miles de personas.

Como ya te he dicho alguna vez, no hay que ir muy lejos para encontrar hermosos rincones naturales dentro de tu propia ciudad. Por eso, desde que descubrí Ebird, aprovecho cada paseo por el río para anotar unas cuantas especies y poner mi granito de arena en este interesante proyecto 😉 De hecho, si te animas a probarlo, puedes encontrar mis listas entre las que aparecen en Extremadura 😉 Así podrás cotillear lo que se ve por Badajoz, por si alguna vez te animas a visitar mi maravillosa tierra 😉

Seo/Birdlife

Esta conocida asociación conservacionista española lleva muchos años desarrollando esta ciencia ciudadana. Tiene hasta 10 proyectos relacionados con la conservación y el conocimiento de las aves en los que puedes participar. Yo he tomado parte alguna vez en el programa SACRE (aves reproductoras) y fue una experiencia bastante entretenida. Al fin y al cabo, consistía en salir al campo y ver aves, siguiendo una metodología concreta. Algo que a muchos bichólogos nos fascina 😉

Pero también tienen programas relacionados con las aves nocturnas (NOCTUA), aves invernantes (SACIN), acuáticas o con la fenología de las distintas especies, entre otras cosas. Como ves, hay para todos los gustos. Así que, si vives en España y te interesa el mundo de las aves, no dudes en echar un vistazo a todos estos programas 😉

Observado

Se trata de una enorme plataforma de ciencia ciudadana, con mas de 40 millones de observaciones en Holanda y  10 millones en el resto del mundo. Existe un portal para España, así como otros autonómicos, como el portal de mi querida Extremadura, gestionado por la SEZ. Y si queréis saber más sobre su funcionamiento, podéis ver esta entrevista sobre ciencia ciudadana que hice a dos administradores del portal español. 

Otros proyectos de ciencia ciudadana

Como ves, el único límite para colaborar son nuestras ganas y la imaginación de aquellos que diseñan los proyectos. Los avances tecnológicos nos permiten estar hipercomunicados y cada uno tenemos un pequeño ordenador en el bolsillo, más potente que el que llevó al hombre a la Luna.

Si te interesa aplicar tus conocimientos (o tus recursos tecnológicos) a estos proyectos y no te convencen ninguno de los anteriores te dejo este recopilatorio sobre ciencia ciudadana de la conocida revista divulgativa Scientific American. En ese listado podrás encontrar estudios en diversas partes del mundo. Por variedad no será 😉

– Aportaciones de los lectores (ACTUALIZADO EL 06/10/2017)

  • iNaturalist (¡gracias Nando!): comparte tus observaciones con el mundo. Con aplicaciones para Iphone y Android.
  • Zooniverse (¡gracias Eugenio!): plataforma de ciencia ciudadana con multitud de proyectos interesantes en los que puedes participar. Eugenio destaca Wildcam Gongorosa y habla también sobre el proyecto en su blog).
  • MosquitoAlert (¡gracias Mireia!): para avisar vía app de la presencia de mosquito tigre y otras especies transmisoras de enfermedades como el Zika
  • Nature’s Notebooks (¡gracias José Abella!): para recoger información sobre la fenología de plantas y animales a lo largo y ancho de los EE. UU.
  • Arbolove (¡gracias zx48!): se trata de un proyecto dentro del departamento de Ecosistemas Agroforestales de la Universidad Politécnica de Valencia. Orientado a la arboricultura urbana para la detección y registro de los problemas fitosanitarios que afectan a los árboles. Dispone de app para Android e Ios.
  • MedusaApp (¡gracias a zx48!): de los mismos desarrolladores que la anterior, tiene la misma filosofía y está dedicada al reporte de avistamientos y picaduras de medusa (muy apropiada para el inminente verano :P).
  • Proyecto Hornero (¡gracias a Lucía!): se trata de un proyecto que se está desarrollando en Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil y que busca entender mas sobre el comportamiento de construcción del nido de un ave emblemática del sur de Sudamerica: el hornero. Además de en la web, puedes seguir el proyecto por Facebook, Twitter e Instragram.

Y hasta aquí esta breve introducción. Seguramente conozcas algún otro proyecto de ciencia ciudadana, da igual si es grande o pequeño. Cuéntamelo en los comentarios o por las redes sociales y lo agregaré a este post, que estará en constante actualización. Anímate y convierte este post en colaborativo 😉 😛

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Marcaje e identificación de fauna: ¿quién es quién?

11/02/2016 by Bichólogo 19 comentarios

Trabajar con fauna silvestre es una de las grandes pasiones de muchos bichólogos. Y también les provoca innumerables dolores de cabeza. Identificar a un animal en concreto puede resultar una tarea compleja, especialmente según la especie. La mera identificación visual es imposible en un gran número de especies. Así que es necesario emplear diversas metodologías de marcaje.

Ésta es la base de numerosos estudios y proyectos de conservación que requieren la identificación y seguimiento de individuos concretos. Por ello es importante conocer distintas metodologías de marcado y saber cómo aplicarlas en tus estudios o tus trabajos.

Marcaje e identificación de fauna: ¿quién es quién?

Un contacto cercano con la fauna

La naturaleza del trabajo del biólogo implica una cercanía con los animales que se estudia. Y aunque a todos nos guste tener tan a mano a los animales, no se trata de un juego. El trabajar con fauna silvestre implica una gran responsabilidad que todo biólogo ha de saber asumir. 

Los animales sufren, se asustan, se estresan y no pueden racionalizar una situación como tú y como yo. Si los niveles de estrés son suficientemente altos (lo cual es asombrosamente fácil en algunas especies) el animal puede llegar a sufrir un infarto. Por eso es importante que nuestra interferencia ejerza el menor efecto posible en los animales.

Todos lo métodos de lo que te voy a hablar tienen algo en común: limitar al máximo la interacción con el animal, de modo que se reduce al mínimo el estrés y el contacto con los individuos. Y siempre, y con ello me refiero a SIEMPRE, primará el bienestar del animal.

Dada la inmensa cantidad de especies animales, cada una con sus propias características, es imposible hacer una análisis exhaustivo de todas las técnicas de marcaje. Por ello sólo te voy a hablar en líneas generales y de aquellas más comúnmente usadas en nuestra profesión.

La captura

El primer paso para poder marcar a un individuo es, obviamente, capturarlo 😛 Existen muchísimas técnicas de trampeo, cada una adecuada para un determinado grupo de especies. Como tampoco es el objetivo de este post, sólo te voy a enumerar algunas para que te hagas una idea de la amplitud de este campo

  • Redes japonesas o de neblina, cañones lanza redes o trampas de redes: para la captura de aves y murciélagos, principalmente.
  • Redes y sacaderas: anfibios y peces.
  • Pesca eléctrica: para la captura de peces (normalmente se utiliza para hacer traslados de ictiofauna).
  • Nasas: para la captura de peces, algunos animales marinos o mamíferos de hábitats acuáticos.
  • Trampas sherman: para la captura de micromamíferos.
  • Trampas olorosas para la captura de insectos.
  • Cepos y lazos específicos para la captura de mamíferos vivos.
  • Empleo de dardos tranquilizantes para anestesiar a animales grandes y agresivos, como ocurre con numerosas especies de grandes mamíferos.
  • Fototrampeo: para la obtención de imágenes que permiten la identificación individual de los animales.
  • Y muchos, muchos más…

Todos estos métodos deben emplearse con responsabilidad, ateniéndose a la legislación de cada país y con todos los permisos en regla. Hay que emplear siempre técnicas estandarizadas, que permitan la captura del animal sin que sufra perjuicio grave alguno.

La captura en sí misma siempre resulta estresante para el animal, pero tenemos la obligación de minimizar este estrés al máximo, siempre salvaguardando la salud del individuo. Da igual lo importante que sean para nosotros los datos, siempre tiene que prevalecer la supervivencia y el bienestar del animal. Siempre. Y no me cansaré de repetirlo 😉

Técnicas de marcaje e identificación

Una vez capturado el animal es necesario marcarlo de tal manera que podamos volver a identificar al animal bien por la observación directa por medio de binoculares o material óptico adecuado, gracias a la tecnología (como en el caso del radioseguimiento) o en sucesivas recapturas.

1. Identificación visual

Todos los individuos de una misma especie difieren entre sí en mayor o menor medida. Pero estas diferencias no siempre son obvias para nosotros. Sin embargo, algunas especies presentan patrones de coloración o una determinada morfología de alguna parte de su anatomía que permiten identificarlos de forma visual.

Se ha usado el fototrampeo para el reconocimiento individual de jaguares, tigres y otros grandes felinos en los que la disposición de las manchas es única para cada individuo.

También se ha empleado la fotografía con otras especies, como la cebra, que presenta unos patrones de rayado únicos para cada ejemplar, o algunas especies de ballenas, donde la forma de la aleta caudal ha resultado ser muy útil para identificar individualmente a cada animal.

Cebras bebiendo
Aunque los individuos de algunas especies nos parecen todos iguales, una detenida observación de los patrones de coloración puede ayudarnos a identificar a cada uno de ellos de forma inequívoca

2. Marcas externas

Probablemente sea uno de los medios más ampliamente utilizados en biología, ya que suele ser económico, fácil y poco intrusivo. Quizás el ejemplo más representativo y conocido sean las anillas que se emplean con las aves. Ya te he contado en qué consiste el anillamiento científico y cómo es la labor de un anillador de aves, así que no me extenderé mucho.

Se emplean anillas metálicas numeradas que generalmente se colocan en los tarsos de las aves y que permanecen durante toda la vida, de modo que si se recaptura el animal, podemos saber cuándo y dónde se anilló. También se pueden emplear distintas anillas de colores (metálicas o de PVC) formando patrones de colores que te permitan identificar al animal mediante el uso de unos sencillos prismáticos.

Dentro del grupo de las aves, especialmente con las grandes rapaces, se emplean también las marcas alares, que suelen ser piezas de plástico ligeras y coloreadas que se colocan en el patagio del ala y permiten la identificación de los individuos con material óptico adecuado. Tanto estas marcas alares como las anillas de PVC de colores se suelen emplear a nivel local para proyectos concretos, ya que no existe una coordinación internacional de estas marcas coloreadas.

En el caso de las anillas metálicas sí que existen determinados organismos internacionales que coordinan y articulan toda la información sobre  el marcaje  y la recaptura de individuos anillados, lo que permite extraer una enorme cantidad de información en el caso de las aves migradoras.

Por otra parte, existen ejemplos mucho más cercanos y muy presentes en zonas rurales, como los crotales para el ganado. Estas piezas de plástico numeradas sirven para identificar a cada una de las reses y se pueden usar también fácilmente con ungulados silvestres.

Este tipo de marcaje puede ser aplicado a numerosas especies y grupos animales, siempre evitando que las marcas sean demasiado grandes o pesadas como para afectar a la supervivencia y/o la reproducción de los individuos.

3. Marcaje de estructuras

A veces, dada la morfología o el tamaño de los individuos, no es sencillo emplear marcas externas. En esos momentos es necesario aguzar el ingenio y alterar algunas de las estructuras que produce el individuo. Esto incluye plumas, conchas, élitros, uñas…

En el caso del marcaje de pollos de aves, cuando aún son demasiado pequeños para anillarlos dado el pequeño tamaño del tarso, se suele cortar la punta de alguna uña o de una combinación de ellas. Se usa mucho en estudios que emplean el cross-fostering, o lo que es lo mismo, intercambiar pollos de distintas nidadas para evaluar el componente genético y el ambiental de determinados rasgos. En este caso, según en qué dedo o dedos de la pata derecha o izquierda se ha cortado la uña, podemos distinguir a esos pollos de sus hermanos o hermanastros, hasta el momento en el que son suficientemente grandes como para ser anillados.

También se pueden decolorar determinadas áreas del plumaje o el pelaje de los animales para identificar aquellos individuos que estamos estudiando. De igual manera, se puede colorear determinadas áreas para facilitar su identificación mediante observación directa.

Cualquier estructura resistente puede usarse para realizar un marcaje indoloro: esto incluye cuernos, astas, caparazones, exoesqueletos, piel, plumas, pelo y se pueden usar colorantes, raspado, corte, eliminación, incisiones… Hasta donde la imaginación nos de.

Estos métodos tienen la desventaja de que en la mayoría de los casos son temporales, ya que estas estructuras suelen renovarse, por lo que la marca va desapareciendo con el tiempo. Pero además existen otros métodos más intrusivos y permanentes, como puede ser la amputación de falanges o dedos en vertebrados de pequeño tamaño, como micromamíferos, anfibios o reptiles.

Finalmente, existe lo que se llama el bait-marking. Esta metodología consiste en colocar cebos para una especie determinada que incluyen pequeñas piezas plásticas coloreadas inocuas pero indigeribles. De este modo, el animal ingiere el cebo  y en sus excrementos aparecerán estas piezas coloreadas.  Aunque no sirve para identificar al animal con seguridad (ya que no se puede asegurar que sólo un individuo de ellos ingiera el cebo marcado),  sí que tiene numerosas aplicaciones en múltiples estudios relacionados con la delimitación de territorios y áreas de campeo de individuos o grupos familiares.

4. Marcaje tecnológico

Las nuevas tecnologías se van implantado a un ritmo cada vez más rápido: emisores UHF, VHF, GPS, microchips… Gracias a ellos podemos no sólo identificar a un individuo, sino que podemos llegar a hacer un seguimiento de todos sus desplazamientos con una precisión de pocos metros y recibir esos datos prácticamente en tiempo real. Flipante 😉

Si hablamos del microchipado (no sé si existe esa palabra :P) enseguida nos viene a la cabeza el marcaje con microchip que se hace con los perros. El chip se coloca de forma subcutánea y en él se almacena la información del dueño y del animal en sí. Esta información se recupera simplemente pasando un receptor por encima del animal. Pues la misma metodología se aplica para poblaciones silvestres 😉 Ésta metodología se ha usado con éxito en muchas especies, como por el ejemplo en las capturas de desmán ibérico.

Respecto a los emisores UHV y VHF se trata de emisores de radio que lanzan una señal que puede ser recibida por su respectivo receptor y, mediante triangulación, se puede localizar con gran precisión la posición del individuo. Sin ir más lejos, es la misma tecnología que empleamos en el radioseguimiento de mirlo acuático del que ya te he hablado 😉

Por último, los emisores GPS son los dispositivos que más información nos dan (pero también son los más caros :P). Estos receptores pueden estar emitiendo a intervalos fijos de forma constante y ser recibidos en tiempo real o bien van almacenando la información y se descargan los datos en un receptor cada cierto tiempo. Podemos obtener datos muy precisos de los desplazamientos, velocidades y periodos de actividad de cada uno de los animales estudiados.

Uno de los factores limitantes de estos emisores y microchips es el tamaño y el peso, si bien la miniaturización de los componentes ya permite que existan emisores para animales tan pequeños y ligeros como las libélulas. Pero como imaginarás, el tamaño también va reñido con la potencia y el alcance de la emisión, así como con la duración de la batería. Por lo que marcar animales tan pequeños puede convertirse en todo un reto 😉

Y hasta aquí esta muy breve introducción a los distintos tipos de marcajes en animales. Ésto es sólo una pequeña muestra de la enorme variedad de técnica en este campo, tan amplio como interesante. Hay libros completos sobre cada una de estas técnicas, y sobre algunas que ni siquiera he nombrado (y probablemente ni quisiera conozca :P). Por tanto este artículo sólo pretende ser una pequeña aproximación a este campo 😉

Ahora me gustaría que fueses tú el que me contases ;)… ¿Conocías todas las técnicas de marcado? ¿Conoces alguna otra que no haya nombrado? ¿Cuál es tu favorita o aquella que más hayas empleado? 

¡Y si conoces a alguien que pudiese aportar algo más a este artículo no lo dudes y compártelo! 😉

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